Tal como Javier Bentancur hizo el miércoles en el partido entre Peñarol y Sud América, el árbitro Andrés Cunha detuvo ayer el partido entre Nacional y Boston River debido a los cánticos insultantes de los hinchas tricolores.
Eso llevó a que Esteban Conde se fuera sobre sus hinchas para que dejaran de cantar canciones violentas y alentaran de otra forma al equipo.
La primera reacción de los hinchas fue silbar al juez por parar el partido, pero luego le hicieron caso a quien es uno de los referentes del plantel.
El partido estuvo demorado en su inicio y arrancó siete minutos más tarde de lo previsto porque un regador no se bajó y tuvo que entrar un funcionario para colocar un par de panes de pasto y bajar a su lugar el regador para evitar que malograra alguna aventura ofensiva.
Entre varias demoras el partido se hizo más largo.