La publicidad tiene un gran repertorio musical para los nostálgicos. Algunos de los jingles de las últimas cuatro décadas se han convertido en clásicos por derecho propio, ya sea porque se mantuvieron al aire durante muchos años o porque en el tiempo en que lo estuvieron lograron cautivar la imaginación del público, que no se resignó a olvidarlos.
Del abuelo al chiquilín, todos recuerdan un jingle que los marcó para siempre
La publicidad también se extraña. Avisos como los de Jugolín, Sapelli, Casa América o Baygón tenían un candor imposible de imaginar en estos tiempos