El príncipe Rainiero III fue honrado el viernes en un funeral efectuado en la catedral de Mónaco, que cerró el círculo de un cuento de hadas iniciado casi 50 años antes con su matrimonio en el mismo lugar con la estrella de Hollywood Grace Kelly.
Los actos finalizaban en una ceremonia familiar íntima con el entierro de Rainiero junto a la princesa Grace, que falleció en un accidente automovilístico en 1982, el viernes por la noche.
Sus hijos -el príncipe Alberto II heredero de la corona, y las princesas Carolina y Estefanía- no pudieron ocultar sus lágrimas mientras el "Adagio para cuerdas" de Samuel Barber resonaba en la catedral del siglo XIX con vista al mar.
Rainiero -que murió el 6 de abril de una dolencia cardiaca y renal - fue el monarca europeo que más tiempo permaneció en el trono.
La realeza, nobleza y otras figuras internacionales que asistieron al funeral subrayaron cómo Rainiero ayudó a cambiar la imagen y reputación de Mónaco como un sitio para gente sospechosa y paraíso de la evasión impositiva, el lavado de dinero y las apuestas, y encaró su modernización.
"Para todos nosotros, el príncipe fue, obviamente el soberano, pero también fue un amigo, un miembro de la familia", expresó Barsi. "Su familia lo llora".
Kelly era una estrella de Hollywood cuando se encontró con Rainiero en el Festival de Cine de Canes en 1955. Se comprometieron algunos meses después.
Rainiero era depositado en la cripta familiar, donde también están los restos de sus antecesores inmediatos.
(AP)