5 de diciembre de 2013 18:17 hs

Hace pocos días, la doctora J. Capper Phd, especialista en impacto ambiental de la Universidad Kansas State, Manhattan, Kansas (EEUU) dio una conferencia cuyo título era ¿Está su hamburguesa matando el planeta? Durante la misma, se hizo una defensa de la ganadería norteamericana, que sufre los embates de diferentes grupos ambientalistas y de lobby, que tratan por diferentes medios de desprestigiar la carne vacuna. Uno de los puntos que merece especial consideración, y que sirve como material para pensar, es el tema de la productividad del rodeo norteamericano. Veamos algunas cifras. En 1977 una cabeza de ganado producía 603 libras (273,5 kilos) de carne y, en 2007, produjo 773 libras (350,6 kilos). ¿Se podrá mantener esa tasa de aumento? Hay indicios de que este aumento de la productividad puede tener un límite. Otra cifra interesante: la carne que se producía en 1977 con cinco animales se produjo en 2007 con cuatro cabezas. La consecuencia de esta mejora se traduce en que, respecto a 1977 hoy el rodeo es el 70% de las cabezas de entonces, consume el 81% del alimento, el 88% del agua, el 67% de la tierra y el 84% de las emisiones de carbón.

Para poner este tema de la huella del carbono en perspectiva, la agencia EPA (Environmental Protection Agency) indicó (2012) que el impacto de la cadena de la carne vacuna en su conjunto equivale solamente al 2,1% del total de las emisiones de gas de efecto invernadero. Es evidente que esas menos cabezas son de mayor tamaño y de mayor consumo energético. ¿Será algo para copiar?

Más noticias

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos