El sueño esquivo de Brasil es la grandeza, cualquier cosa que eso signifique. El radical cambio de orientación política que implicó la elección de Jair Bolsonaro, con 58 millones de votos, fue otra gran apuesta colectiva en esa dirección: la búsqueda de un hombre providencial, que tome a puntapiés todo el tinglado, que corte el nudo gordiano y acabe de un golpe con todas las ataduras del país.
El tamaño de los sueños de Brasil
Bolsonaro representa la enésima refundación del país