22 de julio de 2012 20:36 hs

El costo de extender el horario escolar a siete horas, un objetivo que el Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP) impulsa para los próximos años, se aproxima a los US$ 700 anuales más por alumno.

Este dato se desprende de un estudio de costeo realizado por el CEIP durante los primeros meses del año, al que tuvo acceso El Observador, que tiene el propósito de evaluar las posibilidades financieras existentes en Uruguay de expandir el modelo de escuelas de tiempo completo (siete horas y media) y escuelas de tiempo extendido (siete horas) en las escuelas comunes y de contexto crítico (cuatro horas).

De esta manera, el actual tiempo escolar de 700 horas anuales pasaría a ser de 1.300, una carga horaria que el director general de Primaria, Héctor Florit, considera sería “el ideal”.
El estudio compara los costos de los diversos tipos de escuela. Entre ellas están las escuelas de tiempo completo en sus tres modalidades (16 aulas –dos grupos por clase de preescolar y de 1º a 6º–, 12 aulas –un grupo por clase más un jardin de infantes– y ocho aulas –un grupo por clase–), las escuelas de tiempo extendido (ocho aulas), las escuelas comunes (ocho aulas) y las de contexto crítico (ocho aulas).

Más noticias
Las escuelas de tiempo completo de ocho aulas tienen el costo anual por alumno más caro del sistema, que equivale a $ 43.987 (US$ 2.199), mientras que a las escuelas comunes les corresponde el más bajo, correspondiente a $ 25.321 (US$ 1.266). En tanto, las escuelas de tiempo extendido tienen un costo de $ 37.907 (US$ 1.895) y las de contexto crítico de $ 29.298 (US$ 1.465).

Cabe recordar que la matrículoa de Primaria se ubica entre 360 mil y 370 mil niños, por lo que este plan tendría un costo de US$ 255 millones al año.
Pero a pesar de ser el más caro, las autoridades de Primaria consideran que de los tres modelos de tiempo completo, el que mejor se adecua a las necesidades de los niños uruguayos es el de ocho aulas.

Así es que de concretarse el proyecto, y teniendo en cuenta el perfil más asistencial de las escuelas de tiempo completo, las de contexto crítico se transformarían en escuelas de tiempo completo de ocho aulas y las comunes en escuelas de tiempo extendido. De allí que el costo de extender el horario escolar sea de US$ 700 anuales más por alumno.

“El modelo extendido y de tiempo completo son dos modelos complementarios, donde el de tiempo completo tiene un sesgo más asistencial, con tres comidas diarias, y el de tiempo extendido, un sesgo de especificidad disciplinaria, donde las segundas lenguas son más valoradas”, explicó Florit.

En la modalidad de tiempo extendido el niño ingresa a las 10 de la mañana, y durante tres horas recibe clases de gimnasia, inglés, expresión artística, entre otras asignaturas. Después del mediodía, pasa a tener la clase habitual con su maestra.

La consideración de que la escuela de tiempo completo de ocho aulas se adecua mejor a las necesidades del sistema educativo pasa porque el menor número de alumnos permite un conocimiento más directo y personal, una mejor prestación de los servicios y ayuda a la convivencia.

“El tamaño del aula hace al clima de convivencia, más que a los resultados en sí mismos. Una escuela donde conviven las personas tantas horas debe tener una escala que permita un reconocimiento de los alumnos por parte de los docentes y de la dirección. Las escuelas de 16 aulas (dos grupos por año) tienen mayores dificultades para el manejo de la disciplina y para la prestación de servicios”, señaló Florit.
Una necesidad de la sociedad
Actualmente, como paso previo a la extensión horaria Primaria está comprometida con el objetivo de llegar a las 300 escuelas de tiempo completo en todo el país. “Ese es el compromiso que se firmó en la multipartidaria, que se extiende hasta 2016-2017, y que se presentó en el proyecto de Presupuesto y en el que estamos trabajando”, explicó Florit.

La extensión horaria “no la estoy planteando como una modificación del acuerdo, ni como una negociación política, sino como una reflexión de plantearnos horizontes que no se acaben. Que el número 300 no sea el término sino una etapa en un proceso que tiene que ir más allá”, agregó.

“La sociedad cada vez está más de acuerdo en que precisa” la extensión horaria en las escuelas porque “lo no curricular (educación artística, física, acuática, sexual, segundas lenguas) cada vez impone más tiempo”, indicó el jerarca de Primaria. Esta realidad, advirtió, se corresponde con una “demanda social” que “impone un nuevo modelo de escuela donde el Estado asume otras dimensiones”.

Entre los requerimientos se encuentran las condiciones de disponibilidad de los adultos referentes para atender a los niños, debido al incremento de las familias monoparentales y mujeres jefas de familia, la urgencia de transmitir mayor cantidad de conocimiento, dado los requerimientos del mundo actual y la necesidad de socialización y recreación de los niños.

Sin embargo, el CEIP es consciente de que las necesidades de los alumnos varían según los barrios y zonas y por eso tampoco conviene universalizar la extensión del horario. “Hay barrios donde los niños tienen otra alternativa para la socialización y contención” y pueden concurrir a algún instituto de inglés o al club a hacer deportes y no necesitan que la escuela se lo brinde. 

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos