25 de septiembre de 2020 13:00 hs

Luego de tres años de caída consecutiva en el área de cultivo de arroz, llegando a mínimos en 26 años, el sector arrocero ha empezado una siembra que apunta a crecer, pero difícilmente lo logre. Del otro lado de la frontera, en Brasil, los precios son récord, la intención de crecer está, pero el agua falta. La recuperación es incierta y, por lo tanto, la superficie puede quedar en los mismos bajos niveles del año pasado.

La intención “oficial” de siembra para la zafra 2020/21 es de algo más de 141.000 hectáreas, casi 5.000 ha más que las 136.521 de la zafra pasada, pero muy por debajo del máximo de 205.000 ha que marcaron el máximo ocupado por el cultivo, en 1998/99.

El presidente de la Asociación Cultivadores de Arroz (ACA), Alfredo Lago, es más escéptico dada la ausencia de lluvias. Cree difícil que se superen las 130 mil hectáreas, lo que prolongaría la trayectoria bajista del área arrocera.

“La intención de siembra hace un mes era mayor, pero debido a una menor disponibilidad de agua –fundamentalmente en la zona centro del país– se recortó el área, que aún se mantiene por encima de la de la zafra pasada”, dijo María Sanguinetti, gerente general de la ACA.

Más noticias

Lo escaso de las lluvias de los últimos meses tiene en general a las represas con 60% de su capacidad colmada, y hay productores que con el agua que cuentan no llegan a regar el 50% del área que piensan sembrar.

Se esperan lluvias de crucial importancia este sábado, pero apenas suficientes para mantener una situación normal o revertir situaciones levemente adversas por pocos días.

Los modelos climáticos, por ejemplo de la Universidad de Columbia, proyectan alta probabilidad de lluvias por debajo de lo normal para el último trimestre del año.

En los negocios 

A nivel comercial las perspectivas son favorables. Se logró vender casi la totalidad de la producción de la última zafra –cerca del 80%– y a precios que superan los del año pasado, cuando faltan seis meses para que la nueva cosecha.

Es por eso que los productores esperan una mejora importante en el precio definitivo de la cosecha pasada.

Según los datos de la Dirección Nacional de Aduanas (DNA), las exportaciones de arroz de Uruguay de la zafra pasada –marzo a mediados de setiembre– totalizaron 622.986 toneladas por un total de US$ 273 millones, un aumento de 54% en volumen y 62% en dólares respecto al mismo período del año pasado.

El valor de exportación promedió US$ 438 la tonelada, 6% más que los US$ 415 de hace un año.

Perú, México y Brasil fueron los tres principales destinos, con una participación del 20%, 15% y 13%, respectivamente, sobre el total de ingresos en dólares.

Los precios internos del arroz en Brasil llegaron a máximos históricos en reales y permitieron valores atractivos en dólares para las colocaciones de Uruguay en ese mercado.

Este empuje en los valores es un elemento más que podría afirmar el precio definitivo para esta zafra.

Esta semana, el Indicador de Arroz Cáscara Esalq para Río Grande del Sur alcanzó un máximo histórico de R$ 105,32 por bolsa de 50 kilos, ganando 12% en el último mes.

En dólares, cerró en US$ 20,11 por bolsa, el mayor valor en más de 12 años.

Entre el 1° de marzo y el 16 de setiembre las solicitudes de exportación a Brasil sumaron 74.415 toneladas contra 52.324 toneladas de igual período del año pasado, una diferencia de 42%.  Son exportaciones que tienen además la ventaja de un menor costo de transporte y logística por lo que dejan mejor margen a productores e industriales.

En el último mes –cuando hubo una mayor concreción de negocios– las solicitudes de exportación a Brasil totalizaron 35.389 toneladas –alcanzando la mayoría absoluta sobre el total comercializado en toda la zafra–, ubicándose como el principal destino con un 54% de participación sobre el total comercializado.

Ante la limitada oferta interna, que llevó los precios a nuevos niveles récord, Brasil eliminó el arancel de 12% del Arancel Externo del Común para las importaciones del cereal fuera del Mercosur.

A pesar de que ya está importando el grano de Estados Unidos y de India, el precio en Brasil sigue en torno a los US$ 20 por bolsa, el doble del precio habitual en Uruguay, explicó Lago.

El precio provisorio de la cosecha pasada fue de US$ 9,85 por bolsa, más 15 centavos que fueron como adelanto a la mejoría que ya se esperaba al 30 de junio y 45 centavos de devolución de impuestos, que va directo al pago del Fondo Arrocero.

El precio en Uruguay atraviesa un momento de incertidumbres múltiples, con una auditoría evaluando el precio definitivo de la cosecha 2019, una inusual expectativa de mejora para el precio definitivo de la cosecha 2020 y también una siembra en la que cabe preguntarse cuánto puede sostenerse el buen precio internacional para la cosecha de 2021.

En las chacras 

Por el lado productivo, Emiliano Ferreira destacó el buen avance hasta ahora de la siembra en la zona este, a pesar de las bajas temperaturas. El agrónomo de la consultora Asinagro destacó el buen recambio varietal, con algunas variedades más tolerantes a los fríos en floración, el crecimiento de variedades como Merín y Gurí, y el trabajo que el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) viene desarrollando en todos los aspectos del cultivo.

“El arroz vuelve a algunas zonas con represas que hace tiempo no se usaban para el cultivo, pero al mismo tiempo no puede volver por falta de agua a algunas zonas que fueron arroceras, pero que están con las represas muy bajas”, explicó. Paradojalmente La Niña puede ayudar a buenos rendimientos por alta luminosidad, pero al mismo tiempo puede impedir que se siembre todo lo que los productores quisieran, apuntó.

En los bancos 

La situación financiera en términos macro parece tener mejoras. De acuerdo a las cifras del Banco Central del Uruguay (BCU)el endeudamiento del sector arrocero está en el nivel más bajo en ocho años, algo relativizable si se considera el endeudamiento por hectárea. La deuda a julio con el sistema bancario sumó US$ 103,35 millones, una caída de 34% frente a igual período del año pasado y el más bajo desde agosto de 2012. El porcentaje de créditos vencidos sobre el total fue 8% contra 6% de igual período del año anterior.

En el BROU también baja la deuda, pero el porcentaje de créditos vencidos subió al 14%. En el primer semestre el monto promedio mensual de créditos al sector arrocero fue de US$ 106 millones, un monto 15% menor que en igual período de 2019. En la banca privada el promedio mensual de créditos a la producción de arroz en la primera mitad de 2020 fue de US$ 28,65 millones, 18% menos que en igual período del año pasado. El porcentaje de créditos vencidos sobre el total fue de 0,9% contra el 2,6% de un año atrás.

En buena medida las lluvias de este sábado empiezan a trazar el panorama de área de siembra y la posibilidad de un inicio de recuperación en la superficie arrocera, por ahora puesta en duda.

Producción: Cecilia Pattarino

Piqsels

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos