Con la aprobación de la reforma jubilatoria el gobierno, y sobre todo el presidente Luis Lacalle Pou logró la concreción más importante del período, llevó a término una reforma necesaria –guste o no en su contenido- y mantuvo a flote a la coalición más allá de los duros tires y aflojes que existieron. Pero esta reforma, de la que se seguirá hablando, marcó el rumbo para lo que queda de esta administración tanto en la coalición como en el vínculo con la oposición. De esto te voy a hablar en esta Newsletter EnClave.
Por lo que significó para Lacalle Pou la aprobación de esta ley quiso tener la última palabra en una jornada que consideró histórica y cerrar el debate con un mensaje a la población grabado y detalladamente pensado en el que eligió que destacar algunos temas y obvió otros.
En un mensaje de 8 minutos y medio, el mandatario destacó el verbo “asumir” para dejar en claro que fue él quien asumió la responsabilidad de conseguir la reforma sin importar los costos electorales que pueda tener.
Desde el gobierno destacan cuatro momentos clave, previos a esta concreción que tienen al presidente como protagonista, con lo que pretenden demostrar que sin su impulso no hubiera salido. El primero fue hace casi un año, el 12 de mayo de 2022 cuando el presidente ratificó su "compromiso" de realizar un ajuste al sistema previsional, y llamó a hacer esfuerzos para lograr un consenso con el Frente Amplio. En ese momento reinaba el escepticismo en la coalición de gobierno sobre la viabilidad política de aprobar una reforma y por eso convocó a los legisladores oficialistas a Suárez y Reyes para pasarles el mensaje de que debía salir, como contaba esta nota.
Luego vinieron los otros tres momentos decisivos: el 27 de julio de 2022, cuando reunió a los líderes de los cinco partidos de la coalición de gobierno en la residencia de Suárez y Reyes para presentar el anteproyecto de ley; el viernes 29 cuando concurrió a la sede del Frente Amplio con Rodolfo Saldain para entregar personalmente el anteproyecto a Fernando Pereira; y el 22 de octubre, cuando el Poder Ejecutivo envió finalmente al Parlamento el proyecto de la reforma acordado en la coalición.
En su mensaje de este jueves, Lacalle eligió destacar algunos aspectos de la reforma que calificó de “necesaria y urgente” así como “justa y solidaria” con la clara intención de responder a las críticas del Frente Amplio. El presidente señaló que la nueva ley plantea “un tratamiento diferencial para la discapacidad”; que “trata de universalizar pensiones y jubilaciones”; que se subsana la situación de gente que aportaba y por no llegar al mínimo no se podía jubilar; que las personas se podrán jubilar y retomar la actividad “para luego jubilarse con una mayor cantidad de dinero”; y reiteró que las jubilaciones más bajas van ser más altas de las que se pagan hoy. El Frente Amplio insiste con que quienes se jubilen a los 65 años, 5 años más tarde que hoy, cobrarán menos.
No hizo ninguna referencia al ejemplo que él mismo puso de que el resultado de la reforma fue leche rebajada con agua que había hecho luego de las arduas negociaciones con Manini Ríos. Sus asesores entendieron que ese mensaje no fue positivo porque en definitiva admite que la reforma aprobada es una versión rebajada.
No estuvo presente el incumplimiento de su promesa de campaña de no aumentar la edad para jubilarse y era esperable que no volviera sobre un punto que ya aclaró al afirmar que en 2019 no tenía los informes del gasto del producto en el sistema jubilatorio. “Decían que al 2060 se iba a llegar a la situación que estamos en la actualidad”, dijo en agosto pasado.
Tampoco hizo ninguna alusión al esfuerzo que tuvo que hacer para alinear a la coalición y a las concesiones que finalmente tuvo que tener con Cabildo Abierto para que hubiera reforma. Finalmente tuvo que aceptar el reclamo de bajar de 25 a 20 los mejores años trabajados que se computan para la jubilación, y desglosar para su estudio el artículo que habilita a las AFAP a invertir en el exterior, aunque el Partido Independiente advirtió que eso podía afectar la sostenibilidad del sistema.
Cómo siguen la coalición y la oposición después de la ley
De acá en adelante sólo queda esperar más desencuentros entre los socios de la coalición. Se vienen dos temas importantes en los que no será fácil conseguir consensos: la aprobación de la ley que prevé prisión domiciliaria para mayores de 70 años y que intenta sacar el foco de la ley con nombre y apellido que Cabildo Abierto había propuesto y de la que ya te hablé tiempo atrás, y el reclamo de los liderados por Manini Ríos de solucionar el tema de los deudores en el que el presidente prometió una propuesta, que aún no envió, por lo que ya este mismo jueves los cabildantes reiteraron la amenaza de la juntada de firmas.
Después de la jugada en esta reforma jubilatoria que le valió al general ser acusado por el líder colorado Sanguinetti de “chantajista”, Manini no sucumbirá a la tentación de dejar de marcar perfilismo con cada tema que se le presente, cuando estamos a un año de las elecciones internas.
Lo mismo tendrán que hacer los colorados si quieren diferenciarse de los blancos y aspiran a levantar cabeza en un mapa electoral que les es esquivo.
De todos modos, el oficialismo tendrá la aprobación de esta ley como un logro a destacar. De hecho, en la Torre Ejecutiva, se vio reflejada la cabeza del publicista Roberto Lafluf en el mansaje que el presidente este jueves sólo subió a sus redes sociales personales y no a las institucionales: “Hay reforma, hay futuro”, se tituló.
Del lado opositor también mantienen sus eslóganes y si bien es de esperarse que no sea el tema principal de la campaña, teniendo otros más cantados por donde pegar, si aprovecharán para recordarle al presidente el "nuevo incumplimiento" de haber finalmente elevado la edad para jubilarse.
Mostrando estar alineados en ese mensaje el senador Alejandro Sánchez (MPP) adelantó lo que será uno de los ejes de campaña cuando salga este tema: "El gobierno ha mentido en la campaña electoral, le mintió a los uruguayos cuando le pidió el voto y sigue mintiendo cuando dice que, con esta reforma, la gente va a cobrar más. Lo que va a pasar en este país es que va a ser más difícil jubilarse y que cuando los que puedan acceder a una jubilación a los 65 años y trabajando cinco años más van a cobrar menos", dijo este jueves en el Senado. La senadora Silvia Nane (suplente de Carolina Cosse) fue por el mismo lado y por el mismo lado de señalar "la desigualdad" que genera la reforma fue el PIT-CNT en la movilización frente al Palacio Legislativo de este martes, mientras se aprobaba el texto en la Cámara de Diputados.
Inés Guimaraens
El martes 25 el PIT-CNT realizó paro y una movilización alrededor del Palacio Legislativo
También han dado abundantes pistas sobre lo que quieren hacer si efectivamente llegan al gobierno. Desde el presidente del FA, Fernando Pereira, hasta Sánchez y otros legisladores han anunciado que convocarán a “un gran ámbito de diálogo social” “para construir la reforma que los uruguayos necesitamos”.
En el discurso y en la teoría el Frente Amplio y los sindicatos pretenden ir por ese lado y tiene sentido que lo planteen ya que entre los votantes de izquierda más de la mitad está en desacuerdo con la reforma, según la última medición de Opción Consultores. Pero habrá que ver, en caso de que vuelvan a gobernar, si se embarcan en una movida de ese porte teniendo en cuenta que el 76% de los uruguayos está poco o nada informado acerca del proyecto de ley de reforma de la seguridad social y que poco más de un tercio de los uruguayos no tiene una posición tomada, según la misma encuesta.