30 de diciembre de 2023 5:00 hs

Hay dos características que identifican a la fiscal Mónica Ferrero: siempre está tapada de trabajo y lo aclara cada vez que atiende el teléfono -suele afirmar que la esperan detenidos, plazos que se vencen o acusaciones que tiene que entregar- y se niega a ser fotografiada porque quiere mantener un perfil bajo por seguridad, dado que tiene de “enemigos” a los narcos más poderosos del país.

Ferrero lleva casi 25 años al frente de los casos más grandes de corrupción y narcotráfico, primero como fiscal de Crimen Organizado, cargo que ocupó desde 2009, y luego como fiscal de Estupefacientes cuando entró a regir el nuevo Código del Proceso Penal en 2017 y se crearon las fiscalías especializadas.

Aunque su nombre para ser fiscal de Corte fue manejado por algunos legisladores del oficialismo pocos meses después de que Juan Gómez quedara como subrogante de Jorge Díaz en abril de 2022, finalmente le tocó ocupar ese cargo de forma inesperada ante un problema de salud del jerarca que debió ser internado y permanece en cuidados intermedios del Sanatorio Americano por una hemorragia estomacal. Según anunció la Fiscalía, Gómez estará de licencia al menos hasta el 25 de enero. 

Ferrero llegó a ser la fiscal de Corte subrogante por una interpretación promovida por la coalición en la Rendición de Cuentas de 2022, que establece que ese puesto corresponderá al fiscal penal con mayor antigüedad. Cuando se aprobó esa norma desde el Frente Amplio manifestaron su molestia. “Esto tiene nombre y apellido. ¿Por qué no decimos cómo son las cosas? Si decimos que corresponde a los fiscales penales de Montevideo, estamos diciendo que corresponde a la doctora Mónica Ferrero”, cuestionó el senador Charles Carrera en la sesión y dijo que era un mecanismo violatorio de la Constitución de la República.

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La interpretación legal del oficialismo generó también resquemores en Fiscalía de Corte, al punto que Gómez se negaba a tomarse licencia para evitar dejar a Ferrero a cargo del despacho. Incluso cuando se tuvo que hacer un doble cateterismo regresó a las funciones en 24 horas.

Aunque la fiscal jamás se expresó políticamente y se la ha conocido por su capacidad de trabajo, mantener el perfil bajo y llevarse bien con la Policia -está casada con uno- en el oficialismo se comenta que con ella existe mayor afinidad ideológica y por eso siempre la han defendido. La propuso desde el diputado colorado y exfiscal Gustavo Zubía, hasta Cabildo Abierto y también el senador y exministro del Interior, Luis Alberto Heber, quien ya en setiembre siendo ministro se había referido a la idoneidad de Ferrero para el cargo: "Me parece que ha sido una fiscal emblemática, una gran fiscal que ha puesto su vida hasta en peligro, amenazada por la batalla permanente que ha dado contra el narcotráfico. ¿Qué más garantías podemos tener de una persona comprometida en la lucha contra el crimen organizado que Mónica Ferrero?".

El jueves 4 tendrá su primera exposición ante el Parlamento como jerarca de la Fiscalía ya que pidió ser recibida por la Comisión Permanente por unas venias, debido a que para designar cargos en Fiscalía se requiere el aval legislativo.

Goncalvez, corrupción en la Armada y la exjueza Damasco 

La fiscal, que es oriunda de Young (Río Negro), se formó en el Centro de Estudios Judiciales (CEJU) luego de recibirse de abogada y llegó a ejercer como jueza de Paz en Miguez (Canelones). Luego pasó a desempeñarse como fiscal en una época en la que los abogados pasaban de un cargo a otro con mayor facilidad. Ya como representente del Ministerio Público hizo carrera en Tacuarembó, Paysandú, Pando y Montevideo.

Como fiscal penal le tocó instruir causas muy mediáticas como el caso del asesino serial Pablo Goncalvez, la causa de corrupción de la Armada que concluyó con tres oficiales procesados en 2010, las irregularidades en el Hospital Maciel por sobrefacturación con la empresa de limpieza por la que terminó siendo procesado el exdirector de ASSE Alfredo Silva, y corrupción en cárceles. También fue la fiscal que pidió enviar a prisión a la exjueza penal Anabella Damasco por haberse apropiado de alrededor de U$S 55.000 incautados en el marco de varios casos de narcotráfico en los que había actuado, entre ellos la Operación Campanita.

Ferrero actuó en un caso de trata de personas con fines de prostitución y de trabajo, y en otro de prostitución VIP que constituyó un operativo histórico que tuvo como involucrado a un relacionista público y varias jóvenes modelos reconocidas en el ambiente, de entre 18 y 30 años. Por ese caso fue el primero en el que logró imputar por lavado de activos a los responsables. Asimismo, pidió el archivo de un caso que involucró al exsecretario de la Presidencia del primer gobierno de Tabaré Vázquez, Gonzalo Fernández, por una presunta conjunción del interés personal y el público vinculado a una modificación de una ley que se les había tipificado a los hermanos Peirano Basso en el caso Banco Montevideo.

Los grandes narcos y las amenazas

Aunque como fiscal de Crimen Organizado se había destacado por su actuación en varios caso de narcotráfico, como el del croata al que le incautaron dos toneladas de cocaína en un yate en el río Santa Lucía, fue a partir de 2017 y del nuevo CPP que se transformó en la principal fiscal de Estupefacientes.

Por su rol de fiscal que combate al narcotráfico cuenta con seguridad personal a cargo de la unidad especial del Ministerio del Interior que custodia a jueces y fiscales y con una protección especial de la Brigada de Drogas. Su rol le valió también sufrir varias amenazas de muerte, la más conocida la que le llegó por Whatsapp, que decía: "...de ahora en más le va a ir como usted decida... Estamos un poquito enojados como ve con la parte de narcóticos! Ya les dimos un pequeño susto para que vean que no les tenemos miedo". El "susto" hacía alusión al atentado que recibió la sede de la Brigada Antidrogas el 9 de mayo de 2020 con una granada militar que destruyó cuatro vehículos oficiales y otro particular. El fiscal de flagrancia Diego Pérez, que indagó ese caso, lo adjudicó al Primer Comando de la Capital y a la autoría intelectual de Sebastián Marset. Pérez imputó a numerosas personas por ese caso y de hecho, el narco uruguayo más buscado manejó entregarse en Uruguay.

Aunque Ferrero actualmente no tiene elementos para acusar a Marset de algún delito concreto, su nombre y sus vínculos con narcos locales y cargamentos que han pasado por Uruguay viene siendo investigado al menos desde 2018. Casi la totalidad de los grandes cargamentos que se han descubierto fueron indagados por ella y la han llevado incluso a enfrentarse con jueces y abogados, como es el caso de Martín Mutio, el sojero que fue imputado, absuelto y luego vuelto a condenar por la Justicia, a pedido de Ferrero.

Si bien la fiscal ha intentando mantener el perfil bajo justamente por seguridad y no suele dar entrevistas, ha accedido a algunas pocos -sin ser fotografiada- y ha lanzado algunos conceptos sobre su trabajo. Por ejemplo, se ha expresado a favor de habilitar los allanamientos nocturnos para combatir las bocas de droga, ha sugerido la creación de una Unidad de Drogas dentro de la Fiscalía para optimizar la lucha contra los narcotraficantes y celebró el trabajo de los militares en la frontera como un elemento de "disuasión" a la delincuencia.

Sobre lo allanamientos nocturnos dijo en entrevista con El Observador en 2020: "Para mí son convenientes. Porque la modalidad que se está dando es esa: entran los clientes y consumen la droga durante la noche; queda uno al que le pagan, consumidor por lo general, para que se quede a custodiar la droga. Y al otro día encontramos la balanza, un restito de drogas, y el detenido declara que la habían comprado en otro lado y que fueron a consumir ahí. Dificulta bastante que no podamos allanar de noche".

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