La incorporación del exfuncionario de la Intendencia de Maldonado y empresario Francisco Giménez a Cabildo Abierto generó ruido en la interna partidaria del departamento por algunos antecedentes que tiene el empresario que estuvo vinculado al Partido Nacional durante mucho años.
“Dentro de esta dinámica que nos estamos acostumbrando casi semanalmente, en este proceso que nosotros estamos convencidos que es de crecimiento, hoy le damos la bienvenida al doctor Giménez”, decía en la tarde de este miércoles Manini Ríos en Portada Punta del Este para anunciar la nueva incorporación.
El anuncio y la presencia de Manini Ríos generó la sorpresa de algunos cabildantes de Maldonado que conocían el pasado de Giménez y que no terminan de entender por qué el líder del partido aceptó incorporarlo.
Consultado por El Observador, el principal referente del partido en Maldonado y diputado, Sebastián Cal, prefirió no hacer comentarios pero deslizó: “Manini es dueño de su partido y sabrá con quién rodearse”.
El senador viajó este miércoles a Maldonado y realizó una conferencia de prensa junto con Giménez así como también algunas entrevistas en conjunto. En canal 11 de Punta del Este el empresario dijo que desde 2019 está con Cabildo Abierto y que su objetivo es armar una agrupación, que aun no tiene nombre, para acercar gente joven al partido.
“Solo aceptamos personas entre 18 y 29 años. Si viene alguno más veterano tiene que ser presentado por algún joven”, dijo Giménez en esa entrevista y agregó que a los integrantes del Partido Nacional que ahora se “mezclan con gente de izquierda no los puede ni ver”, en relación a la incorporación del exfrenteamplista Darío Pérez.
El Observador intentó comunicarse con Manini y su entorno pero no contestaron a los mensajes ni a las llamadas.
¿Quién es Giménez?
Francisco Héctor Giménez Prieto estuvo vinculado al Partido Nacional en los inicios de este siglo pero se alejó luego de algunas denuncias por corrupción que no se pudieron comprobar. En el primer gobierno municipal de Enrique Antía (2000-2005) fue titular de una oficina de inversiones, que tenía su despacho en la avenida Gorlero, con el objetivo de atraer capital para proyectos en el departamento.
Desde ese cargo, recibió a un empresario brasilero que tenía un propuesta para instalar una empresa metalúrgica en la zona oeste del departamento que, entre otras cosas, precisaba de una importante inversión de UTE. En la prensa de la época (FM Láser y Surmedia) comenzaron a circular versiones e información sobre una presunta coima de US$ 250 mil que habría pedido el entonces titular de la oficina de inversiones.
El entonces edil blanco de Maldonado Federico Casaretto consultó en la intendencia por estas versiones y como no obtuvo una respuesta oficial decidió impulsar una comisión investigadora en contra del gobierno de su propio partido. Esa comisión trabajó durante varios meses pero no logró comprobar nada y terminó archivando el tema. Sin embargo, tiempo después Giménez dejó el cargo que ocupaba en la intendencia.
Más adelante el ahora dirigente cabildante tuvo otro episodio en el que fue denunciado pero en este caso a nivel judicial. En junio de 2009 el empresario del rubro inmobiliario fue procesado por varios delitos de estafa, falsificación de documento y usurpación por la venta de un terreno en José Ignacio. Él y otro empresario presuntamente habían alterado algunos papeles de la cesión de derechos de ese terreno.
Ese procesamiento le valió la suspensión del título de abogado en diciembre de 2009 y llegó a estar en la cárcel por poco más de un mes. Sin embargo, el empresario apeló el procesamiento y en 2015 fue absuelto por un Tribunal de Apelaciones.
De todos modos, ese caso tuvo otro episodio. En 2018 Giménez decidió demandar al intendente Enrique Antía por daños y perjuicios por un monto de US$ 950 mil. Giménez llamó a conciliación al intendente, que es el paso previo a iniciar formalmente la demanda.
El reclamo se debía a que, según contó Giménez a El Observador, Antía dijo, mientras el empresario estaba preso, que cuando se dio cuenta quién era Giménez, lo echó porque era un chanta, en referencia a su época en la oficina de inversiones de la intendencia.
Consultado sobre cómo había avanzado el caso, Giménez dijo que por "secreto profesional" no podía contar los detalles. Sin embargo, desde el entorno de Antía dijeron a El Observador que luego de la instancia de conciliación, donde no se llegó a ningún acuerdo, Giménez nunca presentó la demanda.