La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) tendrá que explicarle a la Corte de Río de Janeiro las razones para no utilizar el número 24 entre los convocados para la Copa América. En caso de incumplimiento deberá pagar una multa de 800 reales (US$ 160) por día hasta que lo haga.
La medida cautelar fue solicitada por un grupo denominado Arco Iris de Ciudadanía LGBT. Entienden que la actitud de la selección es homofóbica, ya que se trata del único equipo de la Copa que no usa ese número que en Brasil está asociado con los hombres gay.
Pero no es solo una cuestión de la selección. En 2019, entre más de 600 futbolistas inscriptos para jugar el Brasileirao, solo uno tenía el número 24: Brenno, el tercer golero de Gremio.
Pero, ¿de dónde vino esta conexión del número 24 con la homosexualidad? Todo empieza en un juego callejero muy popular en Brasil llamado “Jogo do bicho” (Juego del animal, en español), en el que cada animal tenía un número determinado y el 24 es el venado, que en portugués se dice “veado”.
En el lenguaje coloquial de Brasil, a los gays se les llama despectivamente como “viados”, por lo que ante la similitud de las palabras, se asoció el 24 como una preferencia homosexual y por tanto los futbolistas tomaron por muchos años como tabú utilizar ese número.
Según informó Globoesporte, los clubes brasileños en general tratan de evitar ese número y simplemente no lo pueden eludir en los torneos de Conmebol, donde la exigencia es inscribir una lista con números correlativos.