28 de julio 2023 - 13:41hs

Hola, espero que estés muy bien, y que la semana te haya tratado con benevolencia. No sé si soy solo yo, pero ahora que pasamos la barrera de la mitad del año tengo la sensación de que el 2023 arrancó el acelerón rumbo a su final. Y por si fuera poco, parece que no estamos solos en el universo. 

Era una cuestión bastante probable, pero tenemos a todo el internet obsesionado con las declaraciones de un agente estadounidense que dijo ante legisladores que el gobierno de ese país tiene guardadas naves y cadáveres de criaturas “no humanas”, y que ha visto información que no puede revelar, pero que indica que algunos de esos visitantes tienen propósitos “preocupantes” para la Tierra y la humanidad.

Como si nos faltara algo para tener la sensación de que el mundo se está por acabar con el calentamiento global y el cambio climático, la amenaza de guerra mundial y la pandemia, ahora tenemos un miedito más para sumar a la lista. Y encima fue todo muy desabrido. Las películas dejaron la vara muy alta.

Toda esta inminencia del desastre me llevó a pensar en el valor de la memoria, y en cómo muchas de las historias que consumimos, los libros, las películas, las pinturas, los podcasts, los memes, existen porque sus creadores quisieron dejar un testimonio. Plasmar un relato que les parecía necesario que alguien conociera.

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Y sobre algunas historias que entran en esa categoría quería contarte en este Doble Programa, Nicolás, en un menú que trae cine, libros, un podcast y bastante más. 

Espero que disfrutes de estas recomendaciones, y si tenés alguna para hacer, o para comentar estas, podés escribirme a esta dirección.

El ABC de Ida

Las biografías siempre han sido un género bastante exitoso, sean en el formato que sean. Las vidas que salen de lo común nos fascinan, a veces por inalcanzables, a veces por increíbles, a veces solamente por lo interesante, por los logros, por el valor intrínseco de los personajes. 

Eso pasa con Ida Vitale, que va rumbo a cumplir 100 años en unos meses, y te aseguro que está mejor que vos y yo en lo que a vitalidad (no puedo usar otra palabra) se refiere. El próximo miércoles 3 de agosto se va a estrenar un documental sobre la poeta ganadora del premio Cervantes que es un retrato sobre su vida, su obra y su universo. 

Dirigida por María Arrillaga, la película está dividida en capítulos en desorden alfabético, narrada por la propia Vitale, y logra unos climas de cercanía e intimidad preciosos. Ida se tira en una cama a mirar recuerdos, revuelve sus archivos y documentos, viaja a presentar libros, hace chistes, habla de sus parejas, de la Generación del 45, de literatura, de música. A veces, para contar a una persona, y dejar constancia de su paso por el mundo, no hace falta contar una lista de hechos biográficos.

¿Dónde se va a poder ver? En Cinemateca, Sala B y Life Alfabeta, además de tener una gira por el interior a partir de setiembre.

La biblioteca de Julio

Para contar una vida también se puede mirar a las bibliotecas, sobre todo en los casos de las personas cuyas vidas están atravesadas por la literatura, ya sean como autores o como lectores. Que a veces pueden ser dos caras de una misma persona. 

Por ejemplo, Julio Cortázar. El podcast La biblioteca de Julio  resume en breves pastillas de menos de veinte minutos el vínculo del escritor argentino con los libros de su biblioteca y con sus autores. Algunos lo influenciaron directamente, otros simplemente eran sus favoritos. Una lista que va de Julio Verne y Clarice Lispector a Onetti y Felisberto Hernández. Es de una simpleza maravillosa, y un recordatorio de que nuestras pertenencias son el testimonio de nuestro paso por este mundo. A veces, perduramos en los objetos. 

Recuerdos que no voy a borrar

El último sueño, el libro de Pedro Almodóvar

Más allá de las vidas enteras, a veces lo que queremos dejar para la posteridad son eventos puntuales. Experiencias, memorias. Dejamos constancia porque sentimos que tienen valor, así sea para nosotros. 

Hace algunas semanas, el Señor Editor Emanuel Bremermann repasó en su newsletter Epigrafe ™️ (más le vale que devuelva el chivo en la próxima edición) los casos de algunos directores de cine que han probado sus talentos en la literatura. Uno de los ejemplos era el del español Pedro Almodóvar, cuyo libro de cuentos y relatos, El último sueño, leí en la última semana. 

Almodóvar es bueno cuando juega en la ficción, pero llega a la excelencia cuando se pone autobiográfico. Cuando cuenta experiencias propias, como el relato del día después a la muerte de su madre. Llega a conmover con la simpleza de su escritura, y al leerlo uno percibe cómo el narrador está al borde de quebrarse. 

En la vuelta:
  • Dos de cine: En Cinemateca puede verse El visitante, una película boliviano-uruguaya sobre un exconvicto que sale de la cárcel y para reactivar el vínculo con su hija adolescente, termina involucrado con una iglesia evangélica algo turbia. Una buena tragicomedia que tiene el plus de contar con César Troncoso haciendo de pastor sacado. No se le puede pedir más a la vida.

    Si estás para un plan distinto, esta semana se estrenó  La noche del crímen,  un excelente policial francés sobre un femicidio que quedará sin resolver (no es spoiler, literalmente es lo primero que avisa la película). Durísima, pero valiosa.
  • Teatro: Una familia absurda y desopilante se debate entre la verdad y la mentira cuando el hombre/niño llega con la devastadora noticia de que ha encontrado el amor de su vida en Los Padres Terribles. Las próximas funciones será en 19 y el 20 de agosto en El Galpón.

La Xirgu: memoria de la escena

CIDDAE/Teatro Solís China Zorrilla, Enrique Guarnero, Margarita Xirgu, Alberto Candeau y Maruja Santullo

Hola, Nicolás. Qué gusto volver a encontrarnos por un momento. Carla, por acá. Esta semana pensé bastante en esto del legado de los artistas. ¿Qué es lo que permanece de su historia? ¿Dónde quedan las huellas de su trayectoria? ¿Cómo se recuerda, por ejemplo, a una actriz de teatro?

No te voy a adelantar demasiado, porque ya lo vas a poder leer en los próximos días, pero esta semana conversé con el investigador Francesc Foguet i Boreu; que llegó a Montevideo para adentrarse en el último período de la trayectoria de Margarita Xirgu, su legado e influencia en el teatro uruguayo contemporáneo.

La Xirgu comenzó en enero de 1936 su cuarta gira por América y, sin saberlo, ya no volvería a España. La mujer que se convirtió en un mito de la resistencia cultural y la república llegó a Uruguay en 1949 para dirigir al elenco de una Comedia Nacional en ciernes y desempeñarse como Directora de la Escuela Municipal de Arte Dramático. Actriz, docente y directora, dejó en el tejido teatral su marca.

Entre sus cartas (si leíste la última entrega de Doble Programa verás que sigo en mi racha epistolar) Xirgu dejó un testimonio tanto de su trayectoria como de su forma de ver su mundo. Por ejemplo, en una carta de 1955 desde Montevideo le dice a su ahijada: "Los tiempos modernos requieren que la mujer debe estar preparada como el hombre, ya que la independencia de vida adquirida por el propio esfuerzo levanta la moral de todos".

Me encantaría recomendarte que vayas a ver La Zapatera Prodigiosa, la obra de Federico García Lorca que fue su segundo estreno como directora de la Comedia Nacional. Por estos días está en escena una versión de Gabriel Calderón bajo la dirección de María Dodera, con Florencia Zabaleta como la zapatera y Juan Antonio Saraví como el zapatero. Digo que me gustaría, porque las cuatro funciones que quedan están agotadas. Manifestemos un reestreno.

Lo que sí me tiene absolutamente obsesionada, y es una pequeña forma de reivindicar una memoria o una parte de la historia, es esta cuenta de Instagram del Museo de Historia de Sacramento  en el que todos los días hacen impresiones tipográficas con piezas centenarias. Obsesiones tenemos todos, y esta la comparto con 2.6 millones de personas en TikTok y 1.6 millones en Youtube.

Hasta la próxima. 

Piano Bar

Más allá de estar obsesionado con algunas de las canciones de la banda sonora de Barbie (con I’m just Ken  particularmente), en las últimas semanas repartí mis oídos entre algunas otras novedades, de acá y de afuera.

Una banda uruguaya que me gusta mucho es Los Hermanos Láser. El grupo tiene la particularidad de que editó dos discos muy buenos, que estuvieron separados por un largo período de silencio. Eso volvió a repetirse en los últimos tiempos, pero ahora están de vuelta. Esta semana lanzaron su primer canción en tres años, Nota de voz.

También me obsesioné con Milagros, lo más nuevo de Diego González (el cantautor, no el conductor televisivo). Una canción encantadora que me quedó dando vueltas en la cabeza y me la encuentro tarareando periódicamente. 

Saliendo de fronteras, festejé con la vuelta de Blur, la banda inglesa que está entre mis favoritas y sacó nuevo discoThe ballad of Darren. Le debo otra escucha, pero las primeras sensaciones han sido muy buenas. 

Esto es to-to-to-todo, amigos. Nos reencontramos la semana que viene, y de nuevo, te recuerdo que todos los comentarios - del tenor que sean -  que tengas para hacerme, podés enviarmelos a esta dirección.

Que tengas una gran semana. 

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