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Las presuntas irregularidades en hospital de Bella Unión investigadas por el fiscal

Informe policial revela aspectos de la gestión de ASSE en ese centro de salud; la defensa de los indagados también presentó pruebas

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06 de abril de 2018 a las 05:00

Un informe enviado al fiscal del Crimen Organizado, Luis Pacheco, da cuenta de algunas de las pruebas recabadas por la Policía en torno a la denuncia por presuntas irregularidades que tuvieron lugar en el Hospital de Bella Unión, donde la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) contrató a una empresa propiedad de tres jerarcas del organismo entre 2013 y 2016.

El texto, que fue recogido por Búsqueda este jueves, comenzó a ser analizado por el fiscal, que deberá profundizar sobre los puntos tratados, al tiempo que tendrá que cotejarlos con los datos aportados por la defensa de los indagados. Las irregularidades en los traslados, así como las evidencias de que no se siguieron las recomendaciones para evitar el conflicto de interés serán algunos los puntos que analizará la Fiscalía.

Por este caso son investigados Federico Eguren, director del hospital Pereira Rossell; Rodrigo Barcelona, director del Hospital Pediátrico de ese centro, y Marcos García, director del hospital de Salto -ex director del Hospital de Bella Unión cuando la empresa Siemm fue contratada.

Hubo advertencias sobre posible conflicto de interés publico y privado

El expediente policial revela que en noviembre de 2013 se realizó un informe preliminar que advertía que el Hospital de Bella Unión "no se encontraba capacitado" para contratar a Siemm ya que su entonces director, Marcos García, integraba la sociedad de propietarios de manera informal. Según el informe, existía "un conflicto de intereses público y privado". El texto sugería a ASSE realizar un "arbitraje a nivel central" sobre la licitación pero eso no se realizó. Recién en diciembre de 2016 la gerencia general del prestador público resolvió iniciar una investigación administrativa en torno a las contrataciones de Siemm en Bella Unión. El único de los socios que resultó amonestado fue García, el resto no sufrió consecuencias.

Desvinculación dudosa

Para asumir como director del Hospital de Bella Unión en 2012, Marcos García se desvinculó de la empresa y cedió su parte a los otros dos accionistas: Federico Eguren y Rodrigo Barcelona. A su vez, envió una nota al directorio de ASSE en Montevideo en el que advirtió sobre el posible conflicto de intereses en el que podía incurrir. Sin embargo, las pericias demostraron que a pesar de haberse desvinculado de la compañía, García siguió relacionado con las cuentas bancarias de la empresa y en junio de 2015 recuperó su parte. En ese momento el jerarca dejó de dirigir el Hospital de Bella Unión y fue trasladado al de Salto. Ese cambio significó un ascenso en su caso, aunque había recibido una amonestación en el legajo por haber contratado a su empresa cuando se desempeñaba como director del hospital norteño.

IVA doble y gastos no comprendidos en la licitación

Aunque los precios establecidos en los contratos que había firmado Siemm con ASSE ya tenían el IVA incluído, el informe policial señala que en “la mayoría de las órdenes de compras emitidas por el Hospital de Bellla Unión y en las boletas de la Emergencia Móvil, se cobró el precio” volviéndo a agregar el IVA, lo que “aumenta los valores a ser abonados por la administración”. Además, en el período de 2013 -2017, la empresa realizó traslados “que no se ajustan al objeto de la licitación”, como viajes a Montevideo, Salto, Artigas, Paysandú y Rivera. El documento señala que no surge de la documentación que se hayan realizado compras directas de esos viajes no amparados en el objeto de la licitación”.

Usuarios fantasmas

El informe policial señala que tras solicitar datos a la Direccion Nacional de Idetidad Civil, de acuerdo a nombres y/o cedulas de identidad que surgen en las boletas de la empresa, y planillas que confecciona el hospital de Bella Unión, se logró establecer “una cantidad importante que no existen los números de cédula y por ende no existen las personas, o sea que se cobra por sus traslados, siendo que las personas no existen”.

Además se firmaron ordenes de compra a pesar de que existen diferencias entre lo que en ellas figura y lo que se debería pagar. La abogada de los tres médicos, Cecilia Salom, negó que esto sea cierto y dijo que en los únicos casos en los que se trasladaron personas sin cédula es en el caso de niños recién nacidos.

Cargos repetidos en Siemm y en el hospital

En la empresa de los tres jerarcas de hospitales de ASSE hay varios cargos repetidos que también trabajan en el prestador público. Un caso es el de Mercedes Moraes, que desde 2005 se desempeña como gerenta financiera del Hospital de Bella Unión. La profesional también trabaja en la compañía de traslados Siemm como contadora. Si bien no es la ordenadora del gasto en el centro de salud, es quien recibe las facturas de las contrataciones en su oficina y las ingresa en el programa de contabilidad de ASSE. Por otra parte, el jefe de choferes del centro de salud norteño ocupa el mismo cargo en la firma de los jerarcas. Lo mismo ocurre con la encargada de personal del hospital, que se desempeña en el área de Recursos Humanos de Siemm.

Recetas médicas del hospital público

Siemm recetó a sus pacientes medicamentos que eran retirados en el Hospital de Bella Unión. El Observador accedió meses atrás a nueve recetas de fármacos indicadas por médicos de la empresa para que los clientes los consiguieran en la farmacia del centro público. También entregaban pases a especialistas y estudios médicos en el hospital. Las recetas otorgadas por los médicos de la emergencia móvil datan de al menos cuatro años atrás. El modus operandi funcionaba así: los profesionales entregaban una receta del hospital público -en la que no había rastros de Siemm- y una constancia de visita. Surge de declaraciones de testigos que ante la necesidad de insumos, Siemm solicitaba préstamo al hospital y “se desconoce si eran reintegrados”.

Uso de información

El informe policial revela que Siemm empezó a gestarse en 2011, si bien se fundó en 2013. Los tres médicos que crearon la empresa -Federico Eguren, Marcos García y Rodrigo Barcelona- admitieron haber recabado información para fundar la compañía de traslados cuado desempeñaban funciones en el hospital de Bella Unión. El servicio luego fue contratado por el centro de salud. El uso de información se vincula con que los tres dueños de la compañía desempeñaban cargos en el hospital norteño y conocían sus necesidades. García y Eguren fueron directores del centro entre 2011 y 2015, mientras que Barcelona trabajó como pediatra. El más implicado es García, porque fue el único que contrató a la empresa cuando era director del hospital.

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