Dargenio recibió el premio Inés Bove Vide al Mejor Ejemplar de la raza Texel
La mañana del sábado 2 se despertó gris, con lluvias y tormentas, que le quitaron brillo a la muestra centenaria de la Sociedad Rural de Durazno. Ello obligó a que las calificaciones de las razas ovinas se realizaran en los galpones del predio de Santa Bernardina. En ese marco concursaron los reproductores de la raza Texel, que por primera vez tuvo una gran ausencia, no estaba el sol y tampoco Inés Bove Vide.
La entusiasta criadora y expositora de la raza, que realizó una gran inversión en genética para elevar la calidad de las cabañas La Cachimba y Puesto Tres, falleció el 21 de noviembre pasado y fue homenajeada de la mejor manera en la pista de Durazno.
Una hembra seleccionada especialmente por ella fue la Gran Campeona y Mejor Ejemplar Sin Distinción de Sexo de la Raza. Por ese motivo su esposo, Ruben Dargenio, recibió en custodia el premio que lleva el nombre de Inés Bove Vide.
“Fue una jornada bastante emotiva. Inés me dejó la genética, me dejó los animales elegidos por ella, yo solo me dediqué a mantenerlos, darles de comer y entrarlos a la cabaña. Estos animales entraron a la cabaña bastante tarde, recién a mediados de enero, porque el duelo lo sigo teniendo”, dijo a El Observador, entre lagrimas su esposo, Ruben Dargenio.
“El merecimiento de este premio es de Inés, la genética es de ella y todo esto lo logró ella”, remarcó el expositor.
El brasileño Paulo Swap, quien se encargó de las calificaciones de la raza junto a su compatriota Paulo Sergio, dijo que la oveja premiada como Mejor Ejemplar Sin Distinción de Sexo es una hembra que se puede destacar en cualquier pista de exposiciones de Uruguay, Brasil o cualquier otro país dada su gran calidad”.