Ekaterinburgo Arena: recinto más oriental
Capacidad: 35.000 localidades
Uno tiene una tribuna afuera, el otro está cerca de Ucrania en guerra y el último el que está más atrasado en obras
Capacidad: 35.000 localidades
Situado cerca de la cordillera del Ural, 1.500 kilómetros al este de Moscú, fue construido en 1957.
Esta joya de la arquitectura soviética es objeto en la actualidad de trabajos de renovación mientras las autoridades locales buscan dar un nuevo aliento a la ciudad, en la que los Bolcheviques ejecutaron en 1918 a la familia del último Zar ruso, Nicolás II.
Sede de cuatro partidos de la primera fase, se le ha añadido una gigantesca grada supletoria provisional para ampliar su capacidad de cara al Mundial.
Capacidad: 45.000 localidades
Rostov del Don está situado justo a 60 kilómetros de la frontera con el este de Ucrania, donde un conflicto entre rebeldes prorrusos y fuerzas de Kiev ha causado más de 10.000 muertos desde 2014.
A pesar de la cercanía de la guerra, la ciudad quiere centrarse en el fútbol. El nuevo estadio, en obras, debería estrenarse en noviembre. Después del Mundial, en el que se disputarán cinco encuentros (entre ellos uno de octavos) será entregado al FK Rostov.
Capacidad: 45.000 localidades
El estadio de Samara, una ciudad situada en la rivera del Volga, es el que más preocupa, ya que los retrasos se han acumulado, al igual que los gastos, y no albergará su primer partido hasta, por lo menos, el mes de abril.
El recinto, que destaca por su forma de cúpula de cristal, será sede de seis encuentros, entre ellos uno de los cruces de octavos y otro de cuartos.