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Los juveniles sometidos a las temperaturas extremas; la AUF busca el equilibrio

En invierno por las bajas temperaturas y en verano por el calor, los futbolistas quedan expuestos, y los clubes no quieren jugar en horario cortado

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15 de diciembre de 2019 a las 05:03

Las altas temperaturas y los efectos del sol se hicieron sentir esta semana y las canchas del fútbol uruguayo quedaron en el centro de una polémica que se reaviva todos los años. Si bien el Uruguayo de Primera ya acabó y los grandes Nacional-Peñarol juegan las finales, en las divisiones formativas se disputaron las últimas fechas y varios partidos se desarrollaron en medio de la ola de calor del miércoles. 

Los horarios de los partidos de juveniles, algunos al mediodía, generaron preocupación en momentos en que las autoridades de la salud llaman a tomar precauciones por los efectos del calor y de los rayos del sol.

El calendario de las divisiones formativas de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) tiene una extensión desde las primeras semanas de febrero a las primeras de diciembre, lo que lleva a que en los extremos de la competencia puedan darse altas temperatura.

Marcelo García, presidente del Consejo Juvenil de la AUF, contó a Referí, cómo es la distribución de los partidos en las inferiores, donde los clubes de la A juegan en cinco categorías y los de la B pueden hacerlo en dos o en cinco. 

“La mayoría de los clubes hoy compite con cinco divisiones. El sábado, la A juega en sub 19, sub 17 y sub 16, y el domingo en sub 15 y sub 14”, señaló. “El horario normal de AUF para los partidos de los sábados es de 9, 11 y 13 horas, y para los domingos de 9 y 11 horas”. 

“Y cuando los equipos se ponen de acuerdo, pueden fijar los horarios que ellos elijan”, explicó.

Con esa distribución de horas, los partidos cercanos al mediodía son los más complicados, como ocurrió el pasado miércoles cuando finalizó Rampla Juniors-Torque los jugadores se refugiaron bajo sombrillas que llevaron sus familiares.

“La etapa que más críticas genera hoy en día es cuando se juegan tres partidos al mismo día, a las 9, 11 y 13 horas, y queda un partido en una hora inapropiada”, reconoció García.

El directivo del fútbol juvenil señaló que la programación de la temporada y los costos de los clubes lleva a que se den jornadas así. “Se les ha planteado jugar a las 9 y dejar los otros dos para la tarde, pero ahí tienen un tema de logística con sus funcionarios, con utilería y médicos. ¿Qué hacen, se van o se quedan esperando ese rato?”.

Agregó que este año los equipos de la A jugaron 37 encuentros por categoría más otros tres los que llegaron a las finales. “Son unos 40 partidos. El calendario anual tiene 52 fechas. Entonces es bravo”, dijo García, quien recordó que también hay críticas cuando en invierno se juega a las 9. “Como el calor, también nos preocupan los días fríos de invierno, por eso se trata de parar un mes en julio, aunque los chicos van a entrenar igual”, indicó

Este año hubo 14 fechas suspendidas por diversos motivos y que, en caso de jugarse, la actividad podía haber terminado en noviembre, dijo el directivo. Aunque recordó que en ese mes también hizo calor, como cuando se jugó el clásico de Primera y Tercera.

Una alternativa, manifestó, sería hacer más corta la temporada, aunque considera que el número de partidos es el ideal. Destacó que el cuerpo técnico de la selección uruguaya avaló que los juveniles tengan esa carga de actividad, una de las más fuertes del continente, lo que les permite llegar con más competencia a los combinados. 

El calor y también el sol

Cuando la sensación térmica es elevada, entre sus recomendaciones el Sistema Nacional de Emergencias (Sinae), sugiere evitar permanecer al aire libre entre las 11 y 18 horas. Además, informa que los síntomas del exceso de calor son calambres, agotamiento, dolor de cabeza, náuseas y/o vómitos, deshidratación, presión arterial baja y pulso rápido. Todas condiciones que atentan contra el buen desempeño deportivo.

“Siempre estamos atentos a estas situaciones climáticas que nos complican”, dijo García, quien señaló que lo ideal sería tener un complejo y poder jugar de noche entre semana, lo que también permitiría a los jugadores no tener problemas con el estudio. “Es algo a ver en el futuro”, comentó.

Además del calor, los efectos del sol también son más nocivos en estos días del año y el cáncer de piel, del que se detectan ocho casos por día en Uruguay, es tema de mayor preocupación.
En ese sentido, García señaló que hace un mes mantuvieron una reunión con la Sociedad de Dermatólogos del Uruguay en la que le plantearon la situación del futbol juvenil en el verano. 

“Estamos tratando de ver un convenio con algún laboratorio para proveer a los equipos con protector solar”, contó. “Por lo menos para que ante esta situación que tanto se habla del cáncer de piel, poder protegerlos tanto en los partidos como entrenamiento. Estamos en ese camino y queremos empezar con algo el año que viene”, indicó el dirigente, quien señaló que la AUF estuvo en el reciente lanzamiento que hizo esa  sociedad sobre este tema.

En los 78 partidos de cada fecha, entre A y B, el fútbol juvenil mueve cerca de 4.000 jugadores más entrenadores, árbitros, funcionarios y público. Todos deben cuidarse del sol, pero dentro de la cancha están más expuestos. 

40°C: el golpe de calor 
El Sistema Nacional de Emergencia indica que el golpe de calor es la situación más extrema del exceso de calor. Agrega que es un cuadro grave que se caracteriza por la temperatura corporal mayor a 40°C, piel caliente y roja, inestabilidad al caminar, mareos, somnolencia, confusión, delirio o convulsiones. En esos casos se debe solicitar atención médica urgente y mientras se aguarda colocar a la persona en un lugar fresco con paños. 
Cómo es el  protocolo FIFA

Entre las respuestas a la problemática por los partidos con altas temperaturas y sol en las formativas del fútbol uruguayo, una de las primeras en aparecer es la hidratación durante los encuentros.

Para eso, existe un protocolo establecido por FIFA que incluye pausas durante el juego para que los futbolistas puedan reponer líquidos y también refrescarse. 

“Existe una normativa de FIFA que indica que cuando haya temperaturas por encima de los 32°C el árbitro podrá interrumpir el encuentro para pausa de hidratación en ambos tiempos, previa comunicación con personal médico y capitanes de ambos equipos”, explicó a Referí el árbitro asistente Eduardo Aguirre. 

En los campeonatos de la AUF se preveen para cada competición indicaciones precisas. En la regla 7 del IFAB, la entidad encargada de los reglamentos del fútbol, se indica que “se podrán hacer paradas del juego para beber (no superiores a un minuto) o por motivos médicos autorizados por el reglamento de la competición”. 

Además, en el último reglamento se agregó a la hidratación una pausa para refresco de jugadores (para bajar la temperatura corporal), previa autorización de la competición, que puede durar de 90 segundos a tres minutos. 

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