La apertura de negociaciones hacia un acuerdo de libre comercio con China genera una fuerte expectativa en el sector cárnico, donde ese mercado desde hace tiempo se ha vuelto el comprador hegemónico, pero su impacto también sería muy importante en el sector lácteo, donde se da un proceso similar de creciente importancia de las compras de China, que en este año –por primera vez en la historia– se ha vuelto el comprador principal.
Alcanzar un acuerdo “sería un antes y un después” para el sector, opinan los involucrados en la industria.
Por el contrario, no concretarlo implicaría, además, una desventaja relativa ante la competencia de mercados como Nueva Zelanda, que desde 2024 ingresará a China con arancel cero para todos sus productos lácteos, sin límites de volumen.
En los primeros ocho meses del año, casi 26% de las exportaciones de lácteos de Uruguay fueron a ese destino, con 35.454 toneladas.
En segundo lugar entre los mercados estuvo Brasil y tercero Argelia.
Específicamente en leche en polvo entera fueron enviadas 30.577 toneladas, más de tres veces las 9.925 exportadas a China entre enero y agosto de 2020.
EO
EO
EO De concretarse la firma de un acuerdo la demanda crecería al darse en condiciones mucho más competitivas, estimó el industrial. Y posiblemente el país asiático podría consolidarse como principal cliente para los lácteos locales.
US$ 10 millones de ahorro proyectado en un producto
Uruguay paga aranceles en China de 6% para el suero, 10% para la leche en polvo y la manteca, 12% para los quesos y 15% para la leche UHT y las fórmulas infantiles.
Si el tratado estuviera vigente hoy, por lo que el país ha exportado a China solamente de leche en polvo entera en lo que va del año –con una facturación entorno a US$ 100 millones– el ahorro en aranceles sería de unos US$ 10 millones.
Además de en volumen, también ha habido una recuperación en el precio de exportación. El promedio por tonelada de leche en polvo entera exportada en agosto fue de US$ 3.824, el mejor valor registrado desde abril de 2014.
Entre enero y julio China importó 2,655 millones de toneladas de lácteos, un salto de 30% interanual, de acuerdo a datos publicados por el sitio especializado CLAL. Uruguay se ha convertido en su tercer principal proveedor de leche en polvo entera, detrás de Nueva Zelanda –en un lejano primer lugar– y Australia.
Además de una mayor competencia por parte de Nueva Zelanda, Australia tiene un acuerdo de libre comercio con China y el cronograma de desgravación avanza. En leche en polvo actualmente está pagando 5,8%. Y desde 2028 ingresará con arancel cero.
La leche en polvo es y seguirá siendo el principal producto lácteo exportado por Uruguay, pero también pueden generarse oportunidades para otros productos que hoy se envían en menor proporción. O agregar otros productos, como componentes para fórmulas infantiles.
La planta de fórmulas infantiles que tiene Conaprole en Rodríguez actualmente está siendo utilizada para la producción de leche en polvo y se espera que a partir de octubre o noviembre esté completada una tercera torre en esa planta que permitirá avanzar en la producción de fórmulas, explicó Fernández.
“China va a crecer a tasas muy importantes”, subrayó el director de la cooperativa.
“Tenemos posibilidad de crecer y sensiblemente hemos aumentado la cantidad de clientes que tiene Conaprole en China”, complemento, destacando el posicionamiento de la marca en aquel país.
Inversiones chinas
Además de las compras de productos se ven otras posibilidades. “Parece probable que un acuerdo impulse inversiones chinas en Uruguay. Esto ha pasado en otros países como Nueva Zelanda”, señaló la economista María Inés Terra en un estudio elaborado para el Instituto Nacional de la Leche (Inale) en 2018, “Evaluación de los efectos de un tratado de libre comercio entre Uruguay y China en el comercio bilateral de productos lácteos”.
Además de ofrecer oportunidades comerciales, el informe apunta a que un acuerdo no genera amenazas ni en el mercado interno ni en los mercados regionales.
“El sector recibiría un impacto positivo fuerte derivado de la mejora de las condiciones de acceso a China tanto en un escenario de acuerdo comercial bilateral como en uno de acuerdo China-Mercosur. La magnitud del impacto sería similar en ambos escenarios”, destaca el informe.
Ahora, de concretarse un acuerdo con China sin el apoyo del Mercosur, el impacto positivo desde el punto de vista comercial podría verse contrarrestado por efectos negativos en la región.
“En el escenario en el cual Brasil adopta represalias, los efectos positivos de la mejora del acceso al mercado chino se verían contrarrestados por la caída de las exportaciones a Brasil y Argentina. El efecto neto sobre la producción, los precios y el bienestar sería negativo. En este caso extremo de pérdida total de preferencia, el efecto negativo potencial sería cuatro veces mayor que el positivo del acuerdo con China”, se indicó en el análisis.
Para los lácteos hay oportunidades comerciales en un acuerdo bilateral con la anuencia del Mercosur, dijo a El Observador Mercedes Baraibar, economista integrante del equipo de Información y Estudios Económicos del Inale.
De todos modos, en los acuerdos –Tratados de Libre Comercio– no hay una entrada en vigor de aranceles cero de un día para el otro para productos sensibles como lácteos, sino que suelen llevar 10 o más años.
“No nos podemos olvidar de Brasil en ningún momento”, apuntó la especialista, un mercado muy importante para los lácteos locales. “Si yo pierdo el mercado de Brasil y me voy todo a China podría tener un impacto negativo”, advirtió.
Avanzar en un acuerdo, además, impulsaría la producción primaria, que posiblemente alcance un nuevo récord de producción este año, con una remisión a planta que hasta julio sumó 1.130 millones de litros de leche y supera en 5,7% el volumen registrado un año atrás. En ese marco, el precio al productor que ha tocado máximos en pesos, que sigue estable en dólares, pero que enfrenta desafíos de costos.
El libre comercio con China daría sostenibilidad a los crecimientos futuros y sostén a un precio que hoy resulta interesante, pero que hace difícil competir por la tierra con la producción de carne vacuna o con la agricultura.
EO Las cifras
4.011 dólares por tonelada es la última referencia internacional de precio promedio para todos los lácteos –Global Dairy Trade– valor muy superior al del inicio de enero de 2021 (US$ 3.420); en setiembre hubo dos subas: 4% y 1%.
14% creció en lo que va de 2021 la facturación por exportaciones de lácteos, alcanzando los US$ 466,5 millones; la leche en polvo entera sigue siendo el producto más exportado: 94.102 toneladas en enero-agosto, el 76,32% del total embarcado, a cambio de US$ 326,3 millones, el 69,94% del total.