Decenas de miles de médicos jóvenes residentes abandonaron este jueves su trabajo en los hospitales de toda Inglaterra dando cumplimiento al comienzo de una huelga de cinco días por aumentos de salarios. Los funcionarios del Sistema Nacional de Salud (NHS) habían advertido a los usuarios sobre interrupciones significativas del servicio con cancelaciones de operaciones y turnos.
El NHS dijo que los pacientes se verían notablemente afectados y que una huelga tan prolongada sería "realmente dañina para el NHS en términos de pacientes, ante todo, pero también de costos".
"La última huelga de médicos residentes le costó al NHS en términos de costos directos alrededor de US$ 130 millones, y luego, por supuesto, está el impacto en el progreso hacia la reducción de la lista de espera, por lo que esto es realmente difícil y desafiante, y necesitamos con urgencia una resolución para esta situación", dijo el presidente ejecutivo de proveedores del NHS, Julian Hartley.
Los médicos residentes (junior doctors), que deben cumplir con un período de entrenamiento bajo supervisión en los hospitales antes de poder atender pacientes en forma independiente, buscan un aumento salarial del 35% que, según dicen, es necesario para corregir un recorte en términos reales en sus ganancias durante los últimos 15 años debido a la inflación.
Los médicos ya han rechazado una oferta del 5% y es probable que una recomendación del 6% por parte del organismo de revisión salarial del gobierno reciba la misma respuesta después de que sus colegas escoceses aceptaran un aumento del 12,4% la semana pasada.
Los médicos consultores, especialistas senior, les brindan cobertura a sus colegas más jóvenes, pero la huelga, la cuarta desde marzo, viene con las listas de espera más largas en 16 años con 7,47 millones de personas esperando tratamiento hospitalario a fines de mayo, frente a los 7,42 millones a fines de abril. Los consultores están organizando su propia huelga de dos días después de que finalice esta huelga el martes próximo.
El gobierno de Westminster criticó a los médicos y el secretario de Salud, Steve Barclay, calificó sus demandas de "irrazonables" y dijo que la huelga pondría en riesgo la seguridad de los pacientes.
El sindicato de médicos, la Asociación Médica Británicav (BMA), a su vez, criticó al gobierno por negarse a negociar con los médicos que planean ir a la huelga por "no cumplir con todas las normas de realización de medidas de fuerza".
lLs voceros de la BMA, Robert Laurenson y Vivek Trivedi dijeron que “hoy marca el comienzo de la huelga individual más larga de médicos en la historia del NHS, pero este no es un récord que deba pasar a los libros de historia".
"Podemos cancelar esta huelga hoy si el gobierno del Reino Unido simplemente sigue el ejemplo del gobierno de Escocia y abandona su precondición sin sentido de no hablar mientras se anuncian las huelgas y produce una oferta que es creíble para los médicos con los que están hablando”, dijeron.
"La oferta de pago sobre la mesa para los médicos jóvenes en Escocia y cómo se alcanzó pone de relieve el enfoque obstinado que está adoptando el primer ministro y el secretario de Salud, Steve Barclay", agregaron Laurenson y Trivedi.
Los voceros del gremio médico puntualizaron también que "el secretario de Salud ha dicho que no puede haber conversaciones mientras se planean huelgas. Escocia demostró que estaba equivocado. Dijo que más del 5% no era realista. Escocia demostró que estaba equivocado. Se negó incluso a reconocer el concepto de restauración salarial. Escocia demostró que esto no solo es posible sino esencial".
Según la BMA, los médicos tenían derecho a esperar que las conversaciones continuaran hasta el final para llegar a un acuerdo sin tener que recurrir a la huelga, y enfatizaron que "la total inflexibilidad que vemos hoy en el gobierno del Reino Unido es desconcertante, frustrante y, en última instancia, destructiva para todos los que quieren que se reduzcan las listas de espera y aumente el personal del NHS".
(Con información de agencias)