En el mercado internacional los precios del trigo se moderaron en los últimos días. En Chicago y Kansas los futuros retrocedían levemente luego de cuatro semanas consecutivas de altas. Los granos siguen en Estados Unidos sin información clave del Departamento de Agricultura (USDA, por su sigla de inglés) debido a la paralización parcial del gobierno. No se ha reportado el avance de la siembra de trigo de invierno (con condiciones que serían mejores que las del año pasado) ni sobre las exportaciones.
A nivel regional los valores siguen firmes por la confirmación de una muy pobre producción en Paraná –uno de los dos principales estados trigueros de Brasil– y en Paraguay. Las señales desde Argentina también son alcistas para los precios. En ese país los valores por el trigo disponible se han disparado con valores por encima de los US$ 600 por tonelada en el Mercado a Término de Buenos Aires. Las proyecciones privadas marcan que la nueva cosecha será modesta y que el gobierno de Cristina Fernández liberará un cupo acotado de exportaciones. Es así que las autoridades brasileñas decidirán en noviembre si extienden el plazo dentro del cual puede entrar trigo de fuera de la región sin pagar el Arancel Externo Común.
En tanto, los valores pasados por trigo nuevo tanto por los exportadores como por los molinos se ubican sobre US$ 315 por tonelada aunque hay operadores que consideran que se está sobre el potencial alcista de corto plazo.
En soja, el mercado en Chicago sufre la presión estacional de cosecha aunque con buenos datos de demanda externa e interna por la producción estadounidense. A nivel local las referencias se han ubicado entre US$ 430-US$ 440 por tonelada en las dos últimas semanas sin ventas por parte de los agricultores que están ahora centrados en el desarrollo final de los trigos y del inicio de la siembra del área de primera de soja.