El Secretariado Internacional de la Carne (conocido por su sigla en inglés IMS), generó un documento para la Reunión COP21 sobre Cambio Climático que tuvo lugar en París, en el que analiza la influencia de la industria de la carne y el ganado en este asunto.
"La reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y la mejora de la actuación medioambiental de la carne y el ganado son prioridades clave para la industria de la carne y el ganado", señala el texto divulgado por el Instituto Nacional de Carnes (INAC) que integra el IMS
El organismo internacional agrega que el sector está reduciendo las emisiones de GEI con la adopción de herramientas y prácticas sanitarias y agrícolas innovadoras, que apoyan una producción sostenible y medio-ambientalmente responsable de proteínas animales, utilizando menores recursos y derivando en un menor impacto ambiental.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el ganado, incluyendo al lácteo, contribuye en cerca de un 14,5% a las emisiones globales de gases de efecto invernadero.
Entre otros beneficios de la crianza de ganado, IMS destaca el sustento a la sociedad rural, la seguridad nutritiva y la diversidad de las dietas así como su contribución para quienes viven en pobreza- según la FAO un millón de personas pobres obtiene como mínimo una parte de su sustento de la producción ganadera.