Llegué antes que a ningún torneo. No fui lo suficientemente bueno para adaptarme a las circunstancias. Es un juego distinto al que venimos haciendo. No pienso asumir riesgos. Me voy con la cadera cansada. Muy a mi pesar hay dos opciones: o se cambia o no vengo. No es una rabieta. Es una desgracia para mí. Me voy a Roma con una desconfianza que no debo después de haber trabajado por lo contrario”, expresó Rafael Nadal sin disimular el enojo que le provocó su eliminación de la pista azul en la undécima edición del Masters 1.000 de Madrid, después de perder con su coterráneo Fernando Verdasco 3-6, 6-3 y 7-5 en el partido de tercera ronda. Y aclaró que no volverá si no cambian las circunstancias para 2013.
Nadal quedó azul
El español perdió ante Verdasco y anunció que no volverá a Madrid hasta que no le brinden la seguridad de que jugará en una pista adecuada; Djokovic dijo que toma la misma decisión