Desde este fin de semana, Obdulio Varela, uno de los caudillos más importantes que ha dado el fútbol uruguayo, tiene su monumento.
Wanderers, que el sábado celebró sus 118 años, inauguró la estatua del campeón del mundo con la selección nacional en el Mundial disputado en Brasil en 1950 y ganador por ende, de lo que fue la gesta más recordada del mundo en Maracaná.
Si bien su debut en un club afiliado a la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) se había producido en 1936 en Deportivo Juventud de la división Intermedia, dos años después defendió a Wanderers con el que estuvo hasta 1943.
En esa temporada, pasó a Peñarol con el que posteriormente sería seis veces campeón uruguayo.
Fue debido a ello por lo que seguramente los aurinegros saludaron a Wanderers por el monumento inaugurado este fin de semana frente al Parque Viera, la casa de los bohemios.