Nacional > extradición

Pareja de Balcedo se quejó por las ratas y el maltrato en la cárcel

En la audiencia el sindicalista argentino y Fiege hicieron varias denuncias

Tiempo de lectura: -'

22 de febrero de 2018 a las 05:00

Paola Fiege tenía una sonrisa nerviosa que solo se le borraba por momentos. Sentada junto a su pareja, el sindicalista y empresario argentino Marcelo Balcedo, escuchaba este miércoles en el juzgado de Crimen Organizado, a la jueza María Helena Mainard que daba comienzo a la audiencia por el pedido de extradición argentino de ambos (investigados en Uruguay por lavado de activos, entre otros delitos). Fiege escuchó, hasta que cortó su silencio, con las lágrimas queriendo salir de sus ojos. "Yo quisiera hacer una declaración. Necesito que me escuchen", dijo mientras Balcedo le acariciaba la espalda. A lo largo de la audiencia, ella le devolvería el gesto dándole besos en uno de sus brazos, que por momentos usó también como almohada mientras se secaba los ojos con un pañuelo.

La mujer pidió a la jueza unos minutos para descargar su enojo por las condiciones de reclusión en las que se encuentra en la cárcel donde lleva 120 días de prisión preventiva en el marco de la investigación contra ella y su pareja. Mainard la escuchó con las manos apoyadas en el mentón.
"Estoy de rehén con mis hijos, no los puedo ver", dijo en una especie de catarsis que siguió con la denuncia pública por el estado "infrahumo" en el que está recluida. "Me han visto partes íntimas hombres que me han revisado, me han maltratado, las condiciones de las cárceles son inhumanas. Estuve intentando denunciar que hay ratas y no es saludable ni para mí ni para las otras presas, ni para los policías que trabajan ahí. En esas cárceles nadie se puede rehabilitar", dijo. La jueza le explicó que el pedido de arresto domiciliario solicitado por su defensa -los abogados Víctor Della Valle y Alejandro Balbi- había sido negado este martes, pero que eso no significaba que pudiera reiterarlo.


"Yo la entiendo. También soy madre", le dijo la fiscal, y le explicó que la Fiscalía se daba por enterada de sus denuncias y le harían llegar sus declaraciones al Ministerio del Interior.

Balcedo también quiso que su voz se escuchara. El sindicalista dijo que el día en que lo detuvieron, a principios de enero cuando llegó el pedido de extradición, estuvo "tres horas" para poder hablar con sus abogados y que en la orden de detención no figuraba que pudieran allanar su casa, como se hizo. En el medio de la audiencia, el empresario miró fijo a los representantes de la Cancillería argentina y les reprochó: "Para Argentina, cuando una persona está en esta situación pasa a ser el enemigo número uno. Y los estoy mirando a ustedes".

La tercera será la vencida

La de este miércoles fue la segunda audiencia por la extradición pedida por la justicia argentina y se manejaron los mismos argumentos que en la primera. Por un lado, la defensa dijo que la extradición "flaquea por todos lados" porque la causa en Argentina está teñida por la política de ese país.

Por el otro, los representantes de la cancillería argentina argumentaron que existen delitos por los que se los quiere juzgar que son distintos a los motivos por los que se los investiga en Uruguay –lo que habilitaría la extradición- y que, por ende, no existen obstáculos para que puedan ser enviados a ese país. Además, reiteraron que los bienes millonarios incautados en Uruguay deben pertenecer a Argentina porque son producto de dinero "sucio" que presutamente surgió por negocios delictivos en ese país.

Por su parte, el fiscal especializado en Delitos Económicos, Enrique Rodríguez, hizo lugar al reclamo de la extradición, pero señaló que primero debe finalizar la investigación local a la pareja, que puede derivar en su condena o absolución, por lo que establece el nuevo Código del Proceso Penal. Sobre los bienes, enfatizó que todavía no es tiempo de resolver el destino que se les dará. La jueza se pronunciará sobre si la pareja se va o no a Argentina el 7 de marzo en la próxima audiencia.

Comentarios