En los últimos dos meses, Kim Jong-un estaba inmerso en una suerte de repliegue táctico, o al menos sus esfuerzos por consolidar la reputación nuclear de su régimen no habían salido a luz.
Pionyang enciende las alarmas tras disparar nuevo misil
Estados Unidos amenaza con "destruir" esa nación asiática y exige reforzar sanciones