Fútbol > CAMINO A PARAGUAY

Planificación, compromiso y psicología: así logró Nacional la Libertadores sub 20

El título de la Libertadores 2018 se comenzó a gestar un año y medio antes y coincidió con el nacimiento de la marca “cantera inagotable”, dijo a Referí quien fuera el presidente de Formativas, Bari Monzeglio

Tiempo de lectura: -'

13 de febrero de 2020 a las 21:26

Aunque se trate de un registro en el fútbol juvenil (en el último escalón de la formación del jugador), la Copa Libertadores sub 20 conquistada por Nacional 2018 es el último gran trofeo internacional que conquistaron los albos y también el fútbol uruguayo a nivel de clubes.

El final de aquella historia es conocido: los jóvenes campeones dando la vuelta olímpica, con un Estadio Centenario colmado y un marco de público impropio para un torneo de formativas, cuyas semifinales y finales se pudieron ver por televisión en todo el continente.

El plan para llegar a esa conquista comenzó mucho antes, el año y medio previo, con el desarrollo de la planificación y la convicción de que Nacional iba a ir por el título.

Bari Monzeglio, quien en ese entonces era presidente de Formativas del club, contó a Referí cómo se gestó la participación tricolor que terminó con la copa, del mismo torneo que este sábado comenzará para los albos en Paraguay y en el que defienden el título.

“La coordinación comenzó un año y medio antes, cuando nos enteramos que se iba a jugar la Copa Libertadores sub 20 en Uruguay”, señaló. 

“Hasta ese momento nunca le exigíamos a ninguna categoría de Nacional resultados deportivos y ese año, con un trabajo y análisis previo que hicimos con la psicóloga deportiva Verónica Tutte, quien jugó un papel fundamental, decidimos que era un año en que le podíamos exigir a la Cuarta división la obtención del Campeonato Uruguayo para la clasificación a la Copa Liberadores”, contó.

Monzeglio recordó que aquella categoría tenía muy buenos jugadores y muchos de ellos con contratos y aspiraciones de llegar a Primera. Además, se trabajó en el concepto de confirmar y demostrar todo lo que habían aprendido en los años previos.

“Hablando con jugadores de 18 y 19 años decidimos que ese tenía que ser el objetivo y antes de empezar el año la psicóloga se reunió con ellos y el cuerpo técnico y se planteó que el objetivo era ser campeones para clasificar a la Copa Libertadores”, indicó.

Y así fue. La Cuarta tricolor dirigida por Rudy Rodríguez fue campeona tras ganarle la final a River Plate por penales en la cancha de Juventud de Las Piedras.

Aquella tarde transcurrió un partido difícil para los albos porque el equipo llegó a Montevideo dos días antes del partido decisivo, después de disputar la Copa Ipiranga, con un formato similar a la Libertadores que sirvió de fogueo para la copa que se disputó en Montevideo.

En esa competencia, los tricolores hicieron un buen torneo, pero quedaron eliminados por Huracán en semifinales.

Por esos días se dio una situación “complicada”, dijo Monzeglio. “Porque si ganaban tenían que seguir jugando allá y se perdían la final del Uruguayo, y la prioridad era seguir allá. Y había muchos chicos que nunca habían salido campeones que querían venir a jugar la final del Uruguayo”, señaló.

“La decisión mía y de Sebastián Taramasco (coordinador de las Formatvias del club) era quedarse allá si se clasificaba, pero terminamos perdiendo en Brasil, en semifinales, y volvieron, jugaron la final y a los dos días fueron campeones de Cuarta y a los días se empezó a trabajar con el plantel para la Copa Libertadores”, agregó.

“Era una muy buena camada de jugadores, un muy buen plantel, y comenzamos la preparación pensando en que podíamos ser campeones. Éramos conscientes, en la interna con Taramasco y el cuerpo técnico sabíamos que el objetivo era ser campeones. Y nos preparamos para eso”, sostuvo Monzeglio, quien en 2018 se alejó de la presidencia de juveniles del club.

El cuerpo técnico tenía a Rudy Rodríguez a la cabeza, junto a Tabaré Alonso, hoy el entrenador que dirigirá al equipo albo en la Copa Libertadores de Paraguay, Javier Zeoli y al preparador físico Gonzalo Herrera.

Una de las medidas que tomó Monzeglio fue que se permitiera concentrar a los equipos uruguayos, Nacional y River Plate, algo que en principio no estaba previsto. Tras hacer las gestiones y tener respuesta afirmativa, los albos se instalaron en un hotel de Punta Carretas en el que estaban las delegaciones de San Pablo, Cruzeiro y Colo Colo.

Con 30.000 hinchas en la final

Al recordar el torneo, el expresidente de formativas del club destacó la semifinal. “El partido clave fue el que le ganamos la semifinal a San Pablo 3-0, fue un gran partido de los chicos”, comentó. El triunfo tuvo un valor extra porque el club paulistas dedica seis veces más que los albos en sus divisiones juveniles. “Nos lo contó Diego Lugano que estuvo en el campeonato y compartimos varias charlas”, dijo Bari.

También destacó a las figuras que tenían el plantel tricolor y cómo evolucionaron. “Juan Manuel Sanabria ya está en Atlético de Madrid y Franco Israel en Juventus. El doble cinco era Emiliano Martínez y Joaquín Trasante que pueden jugar ahora con Munúa. Mathías Laborda era el zaguero. Leandro Lozano, el de Boston River, era el capitán. Guillermo May y Vecino eran los delanteros”.

“Si tendría nivel ese equipo que Santiago Rodríguez era suplente. Había tres generaciones y Santiago era de los más chicos, y no era titular”, indicó. “Brian Ocampo, que fue la figura de la Copa Libertadores, tuvo su mejor momento. Son todos jugadores que están tendiendo oportunidades en Primera”.

Monzeglio también destacó como los hinchas y el público en general acompañaron desde las tribunas. “Algunos eran chicos de Quinta, en el primer año de Cuarta, acostumbrados a jugar con 300 personas en la tribuna, y el primer día llegamos ya había 6.000 personas en el partido contra Colo Colo. No esperábamos tanta cantidad de público, y los organizadores tampoco”.

“De hecho, para la final tuve que hacer una gestión para que habilitaran la Olímpica porque no estaba previsto. Incluso cuando lo logré, me dijeron que no habilitaban la Colombes y tuvimos que pedir las dos. Y abrieron las dos y la final se jugó con 35.000 personas”, resaltó.

Otra de las claves que destacó el exfuncionario tricolor fue el “compromiso” que tuvieron los jugadores. “Mucha confianza y mucha responsabilidad, en los entrenamientos y en los descansos. Nunca vi un plantel igual en ese sentido”.

También consideró un “rol fundamental” el de la psicóloga Tutte, quien, afirmó, viajará con Nacional a la presente Libertadores en Paraguay. “Fue una buena decisión que tomó esta comisión y Taramasco, que ella viaje”.

“El día del debut con Colo Colo estábamos todos nerviosos y su trabajo fue fundamental. Y luego, a medida que íbamos avanzando, fue muy importante su rol. Una cosa es decirlo y pensarlo, y otra cosa es vivir desde adentro su trabajo”, agregó Monzeglio. “Después de esa experiencia no prescindiría de ir a ningún viaje sin psicólogo deportivo”.

La Cantera Inagotable

Además de los deportivo, Nacional sacó jugó del título a nivel institucional y de marketing.

En los eventos deportivos el club puso en su stand una gigantografía de los campeones y la copa para que la gente se sacara fotos, al igual que en las últimas elecciones donde el trofeo volvió a estar en exhibición y los socios que fueron a votar hicieron filas para tomarse fotografías.

“En la sede pusieron el cuadro del equipo campeón y una plaqueta reconociendo a esa comisión de formativas. Poder ir hoy a la sede y ver eso es un orgullo muy grande”, dijo Monzeglio.

El exdirigente albo también recordó que en ese año habían creado el logo “Cantera Inagotable” y registraron la marca. “Y pusimos en la camiseta el logo de la cantera inagotable, por primera vez se utilizó en una indumentaria en un campeonato oficial, hoy se sigue usando en las formativas”, contó.

“Y recuerdo una nota que salió en Brasil cuando jugábamos con Sao Paulo y el título era Sao Paulo se enfrenta a la cantera inagotable de Uruguay. Son cosas que desde el punto de vista del marketing también fueron importantes en esa copa y con esa generación”, señaló.

Monzeglio, quien desde hace más de un año no sigue en el club y que en el actual plantel de la Libertadores sub 20 tiene a su sobrino Manuel, reiteró que en Nacional nunca se exigen resultados en formativas y que aquella fue una excepción que tuvo éxito.

“Ojalá esta generación pueda repetir, pero realmente no es fácil”, señaló.

REPORTAR ERROR

Comentarios

Registrate gratis y seguí navegando.

¿Ya estás registrado? iniciá sesión aquí.

Pasá de informarte a formar tu opinión.

Suscribite desde US$ 245 / mes

Elegí tu plan

Estás por alcanzar el límite de notas.

Suscribite ahora a

Te quedan 3 notas gratuitas.

Accedé ilimitado desde US$ 245 / mes

Esta es tu última nota gratuita.

Se parte de desde US$ 245 / mes

Alcanzaste el límite de notas gratuitas.

Elegí tu plan y accedé sin límites.

Ver planes

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Si ya sos suscriptor Member, iniciá sesión acá

Cargando...