Este martes, en medio de la polarización que vive Brasil de cara al juicio que decidirá si el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva es encarcelado o no, el comandante del Ejército, el general Eduardo Villas Boas, se mostró a favor de el líder del Partido de los Trabajadores vaya a prisión.
"Aseguro a la nación que el Ejército brasileño juzga compartir el anhelo de todos los ciudadanos de bien de repudio a la impunidad y de respeto a la Constitución, a la paz social y a la democracia", dijo el máximo comandante del Ejército en el polémico mensaje en su cuenta en Twitter.
En la mañana de este miércoles, tras la polémica desatada a causa del tweet, el Ministerio de Defensa salió a defender al comandante por sus dichos, afirmando que "mantiene la coherencia y el equilibrio demostrados en toda su gestión" y que su tuit fue un "mensaje de confianza y estímulo a la concordia", informó el diario O Globo.
El mensaje recibió también, un entusiasta apoyo del diputado ultraderechista Jair Bolsonaro, un ex militar, segundo en las encuestas electorales (aunque con la mitad de intenciones de voto de Lula).
"El partido del Ejército es Brasil (...) Su comandante es un soldado al servicio de la Democracia y la Libertad. Así fue en el pasado y así será siempre. Con orgullo: 'Estamos juntos, General Villas Boas'", escribió Bolsonaro.
El repudio a los dichos del comandante llegaron desde varios puntos, el diario O Globo informó que uno de los abogados de Lula dijo que el "lugar del ejército es el cuartel" y que entre las funciones de las fuerzas armadas "no parece estar la política".
También hubo reproches de legisladores, formadores de opinión y de Amnistía Internacional, que emitió una nota, afirmando que "las declaraciones del general son una grave afrenta a la independencia de los poderes, al debido proceso legal, una amenaza al estado democrático de derecho y un desvío del papel de las Fuerzas Armadas".
El pronunciamiento de Villas Boas fue interpretado por algunos congresistas como una indebida presión sobre los miembros de la Corte Suprema que juzgarán el recurso presentado por la defensa del expresidente y por otros como una amenaza de golpe de Estado.
Bajó la tensión
El comandante de la Fuerza Aérea Brasileña, Nivaldo Luiz Rossato, escribió este miércoles una nota bajando la tensión a los que sospechaban un golpe de estado y defendiendo el respeto a la Constitución.
"Es muy importante que todos nosotros, militares activos o de la reserva, integrantes de las Fuerzas Armadas, sigamos fielmente la Constitución", aseguró el alto oficial en la nota enviada a sus subordinados y divulgada por la Fuerza Aérea.
El comandante de la Fuerza Aérea, que no hizo referencias ni al comentario del otro alto oficial ni al juicio a Lula, dijo que los militares tienen que defender la Constitución "sin emocionarnos al punto de colocar nuestra convicciones personales por encima de aquellas de las instituciones".
"Los poderes constituidos saben de su responsabilidad ante la nación y debemos confiar en ellos. Intentar imponer nuestra voluntad o la de otro es lo que menos necesitamos en este momento", aseguró Rossato.
Para el comandante de la Fuerza Aérea, los militares "seremos siempre un extremo recurso no apenas para la guarda de nuestra soberanía sino también para mantener la paz entre hermanos que somos. Encima de todo, el momento muestra que tenemos que manteneros unidos, atentos y concentrados en nuestra misión".
La corte suprema de Brasil decide este miércoles si el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva puede ser llevado a la cárcel, a seis meses de las elecciones que lo tienen como favorito.
Los once magistrados del STF empezarán los debates a las 14 horas en una sesión que será transmitida en directo por televisión y que debe extenderse durante varias horas.
Lula, de 72 años, fue condenado en enero por un tribunal de apelación a 12 años y un mes de cárcel por recibir un apartamento de lujo de una constructora involucrada en el escándalo de sobornos de Petrobras; pero presentó un recurso ante el STF para evitar su encarcelamiento antes de agotar todas las instancias judiciales.
Si su recurso (un habeas corpus) es aceptado, podrá seguir en precampaña y apostar a un largo proceso en los tribunales superiores. De lo contrario, podría ser arrestado en breve.