Los tests de diagnóstico que utiliza el gobierno brasileño en Santana do Livramento, el lado brasileño de Rivera, no sirven para detectar si una persona está cursando el covid-19 en la actualidad. En Livramento, hasta este miércoles, solo se hacían tests serológicos (también llamados tests rápidos o de anticuerpos) que únicamente son capaces de determinar si una persona tuvo coronavirus tiempo atrás, pero que dan negativo al testear a una persona que al momento de ser examinada está infectada, según contó a la prensa la directora de Coordinación del Ministerio de Salud Pública (MSP), Karina Rando.
Estos tests no permiten saber con exactitud cómo está la situación epidemiológica actual en la frontera con Brasil y pueden generar un subregistro de casos positivos. Si veinte personas que tienen efectivamente coronavirus –pero no lo saben– se van a hacer un test en aquel lado de la frontera, el examen les va a dar negativo, no porque el test sea de mala calidad, sino porque su función es otra: estos análisis solo sirven para ver si una persona ya tuvo el virus en el pasado y si generó anticuerpos.
Por ese motivo, las autoridades uruguayas están preocupadas por cuán grande puede ser el impacto de la pandemia en Livramento. Además, la información que tienen al respecto (sobre los tests que se aplican) no proviene de datos oficiales del gobierno brasileño sino de los prestadores de salud locales, dijo Rando.
Diego Battiste
"En Brasil solo se usan tests de inmunoglobulina (serológicos) y, debido a eso, quedan muchos pacientes sin diagnosticar. No sabemos ni siquiera cuánto tiempo atrás se infectó una persona. Entonces, ¿cómo vamos a hacer el seguimiento epidemiológico correctamente? ¿Buscamos contactos de hace un mes? ¿Contacto de dos semanas? Es muy difícil hacer el seguimiento epidemiológico cuando en Livramento usan el test rápido", agregó.
Uno de los integrantes del comité de expertos que asesora al gobierno, Rafael Radi, también comentó esta realidad en entrevista con Telenoche y dijo que los diagnósticos que se hacen en Río Grande del Sur tienen "un menor nivel de confiabilidad". Además, contó que tampoco saben cuánto "subregistro" hay de casos sintomáticos "que puedan estar fuera del radar de las principales ciudades" donde se realizan los tests.
"No podemos tener tests de calidad A de un lado y de calidad B del otro, con gente que se están moviendo en ambos lados de la frontera", dijo Radi.
Por esa razón, este domingo hubo una reunión entre Rando y el director departamental de Rivera, Carlos Sarries, con la prefeita de Livramento, Mari Machado, para intentar unificar criterios. Sin embargo, según contó la directora de Coordinación, desde Brasil le transmitieron que el gobierno de Bolsonaro decidió priorizar los tests rápidos y que no contaban con tests de PCR (los tradicionales que se usan en Uruguay) para toda la población. "Nos enteramos ayer que empezaron a hacer algunos PCR. No sabemos con qué criterio ni a cuántas personas", afirmó.
En diálogo con la prensa, minutos después de brindar una conferencia y detallar la situación epidemiológica de Rivera, Rando contó que están "tratando de arreglar con Cancilería y el presidente de la República" para obtener "autorización de testear a pacientes con nacionalidad brasilera". "Esa no es nuestra competencia porque nosotros solo podemos actuar sobre la salud de la población uruguaya. Eso hay que tramitarlo directamente con Cancilería y fue un tema que se habló entre (Jair) Bolsonaro y el presidente de la República, (Luis) Lacalle (Pou)", explicó Rando.
En ese sentido, dijo que el primer paso de este plan es "obtener las autorizaciones" para luego definir "a quién se va a hisopar". Según dijo, si eso ocurre, primero habrá una discusión entre los expertos que asesoran al Poder Ejecutivo para evaluar si es más conveniente hacer testeos aleatorios en Livramento o, en cambio, realizar simplemente el seguimiento epidemiológico de los casos positivos.
Lacalle Pou acordó con Bolsonaro este lunes "poner en práctica" un tratado de cooperación de las ciudades binacionales, que fue firmado en el gobierno de Jorge Batlle. La norma fue actualizada en Río de Janeiro en 2008, durante las presidencias de Tabaré Vázquez y Luiz Inácio Lula da Silva, y tuvo un ajuste de 2009 que se centra en la prestación de servicios de salud, según informó el actual mandatario en conferencia de prensa.
El acuerdo crea una Comisión Binacional Asesora de Salud en la Frontera, órgano sobre el que recae la potestad de supervisar la implementación de la cooperación sanitaria, y que tendrá colaboración epidemiológica.
El ministro de Relaciones Exteriores, Ernesto Talvi, conversó con el canciller brasileño Ernesto Araujo y acordaron que la activación del tratado se pondrá en marcha en los próximos días.
Situación en Rivera
El MSP puso en cuarentena a más de 120 personas que estuvieron en contacto con casos positivos en Rivera. Además, el ministro de Salud Pública, Daniel Salinas, contó que de los 266 tests aleatorios que se realizaron en la ciudad y que se procesaron hasta la noche de este miércoles, todos dieron negativo.
De los 38 casos activos registrados en el departamento, hay uno que está en estado delicado, con oxígeno, pero no está en terapia intensiva.
Esas decenas de infectados provienen de dos focos: uno está relacionado a una reunión religiosa (un culto umbandista) y otro se trata de personas que en las últimas semanas viajaron a diferentes partes de Brasil. De los ocho casos que se registraron este miércoles, por ejemplo, tres se trataron de personas que estuvieron en contacto con participantes de la ceremonia religiosa ("personas de su familia y de sus barrios", dijo Rando) y cinco fue por haber estado en contacto con otros pacientes infectados.
Rando dijo que en "la gran mayoría de los pacientes" infectados no se respetaron las recomendaciones de distanciamiento social dadas por el gobierno.
"No es un problema de no libertad religiosa, ni de cultos, pero la distancia social se tiene que mantener. Si decimos que por ahora no es momento de reabrir (los locales religiosos), no es momento", dijo Salinas al respecto. "Si no hubiera sido por el no respeto de las normas, hoy en día estaríamos en dos dígitos de casos", agregó.
El jerarca también aseguró que en el departamento han sido "proactivos" desde el primer día y contó que, más allá de los tests aleatorios que se están realizando ahora, desde el 13 de marzo hasta el momento se hicieron 447 hisopados.
Ahora, debido a estas escaladas en los casos positivos, el MSP envió a tres personas especializadas en Epidemiología a Rivera y otras dos a Tacuarembó.
Estos brotes detectados en Rivera hacen que desde el gobierno lo consideren el cuarto pico de infectados desde el comienzo de la pandemia en el país. El primero ocurrió en un casamiento en Carrasco, el segundo se dio en el Hospital Vilardebó y el tercero se trató de los casos en residenciales de ancianos.