Año a año, legisladores de todos los partidos políticos defienden sus posiciones con respecto a la salud y educación pública. Les otorgan el presupuesto, les agrandan o les quitan competencias y debaten acerca de su importancia en la sociedad. Ahora, ¿cuántos de ellos mandan a sus hijos a la educación pública?. Y en el país del Sistema Nacional Integrado de Salud, ¿quiénes se atienden en la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE)?
"Educación, educación y educación"
Las marchas y reclamos por mayor presupuesto a la educación pública son habituales en cada Presupuesto y Rendición de Cuentas. Los legisladores defienden su importancia para la integración de la sociedad y como factor que iguala a quiénes han salido de hogares de nivel socioeconómico más bajo con los demás. Pero, ¿cuántos de los legisladores hoy mandan a sus hijos o tienen a sus nietos en escuela o liceo público?
Si se toman solo las respuestas de los que contestaron, en el único partido en el que la educación pública supera a la privada es en el Frente Amplio. 86% tiene a sus hijos o nietos en escuela o liceo público y 14% en privada. En el resto de los partidos la proporción se revierte.
En el Partido Nacional, el 60% está en educación privada, en Cabildo Abierto el 71%. Y en el Partido Colorado, el partido de José Pedro Varela, ese porcentaje asciende al 86%.
En la gráfica, de todos modos, queda claro que por falta de muchas respuestas esos porcentajes cambian.
Según el estudio académico "Decisiones educativas y prácticas de reproducción de clase en sectores medios-altos en Montevideo", realizado por los investigadores María José Álvarez-Rivadulla, Juan Bogliaccini, Rosario Queirolo y Cecilia Rossell, hay tres grupos de profesionales que, según su trayectoria educativa e ideología, definen a dónde mandar a sus hijos. Están los leales a la educación pública, que aunque tengan posibilidades económicas de enviarlos a centro privado, igual optan por esa opción. Están los que naturalizan la educación privada y por último los que se formaron en educación pública pero deciden enviarlos a escuela y/o liceo privado.
Este último grupo, según la investigación, "justifica sus decisiones en cuestiones prácticas como el horario más extendido o el bilingüismo en inglés de la educación privada más que en una crítica acérrima a la calidad de la educación pública, aunque notan que la calidad ya no es la de antes" así como "suelen sobrejustificar su decisión, algunas veces con culpa y otras con añoranza o nostalgia de un pasado dorado de la educación pública".
"Es un grupo que justifica sus decisiones en la comparación entre presente y pasado, y que ve sus elecciones como inevitables en el nuevo país más fragmentado, pero siente nostalgia por el Uruguay igualitario", agrega.
Si bien los legisladores no tienen por qué ser profesionales, mientras ocupan la banca tienen un sueldo que supera los $300 mil nominales. Eso lleva a que, en líneas generales, puedan optar por enviarlos a la educación privada.
Salud: la mutualista como bandera
"Vos que sos zurdo, atendete en ASSE", "sos de derecha y seguro te atendés en el Británico" . Estos dichos son ficticios pero no distan mucho de las discusiones livianas que se dan en las redes sociales y en el debate público (a veces fogoneadas por los propios legisladores). En la chicana tuitera, la discusión Estado vs libre mercado para la salud se salda bastante rápido. Si sos un político del Frente Amplio, atenderse en salud pública debería ser la norma. Si sos de la coalición multicolor, es bastante probable que se atiendan en una mutualista o seguro privado. ¿Esto se condice?
Para empezar, luego de la reforma del Sistema Nacional Integrado de Salud en 2007, cualquier trabajador registrado en BPS puede elegir a su prestador a través del Fonasa. Eso lleva a que los prestadores mutuales no tengan un costo adicional para quienes deseen atenderse ahí. Es decir que la Salud Pública, a diferencia de la educación, no es la única opción gratuita para atenderse (esto sin contar los copagos como los tickets, los medicamentos, entre otras).
Según la encuesta que El Observador les realizó a los senadores y diputados actuantes la foto es clara. El 76% se atiende en el mutualismo y solamente el 5% se atiende en ASSE. El 11% opta por pagar un extra y atenderse en un seguro privado. El 2% en el Hospital Militar mientras que el 1% en otros públicos no comprendidos en Fonasa (Hospital Policial, Banco de Seguros, policlínicas municipales).
Al analizar partido por partido, el mutualismo continúa siendo la opción preferida entre los legisladores. Pero la cantidad que se atienden en ASSE o en los seguros privados varía según el partido. Por ejemplo, en salud pública no se atiende ningún legislador del Partido Colorado ni de Cabildo Abierto. Del Frente Amplio son cinco y solo uno del Partido Nacional.
Si se va al otro extremo, que sería pagar un seguro privado, quien tiene mayor cantidad de legisladores que se atienden ahí es el Partido Nacional con 7. Tres cabildantes también utilizan esos servicios. A su vez, dos de ellos se atienden el Hospital Militar.
¿Y en los bancos?
Lejos quedaron los tiempos en los que la única forma de cobrar los sueldos era en efectivo o con un cheque. Ahora, la mayoría de los legisladores opta por recibir su sueldo directamente en una cuenta bancaria. Y en este caso, el Banco República (BROU) es el más elegido por los legisladores para cobrarlo.
En el Frente Amplio y el Partido Colorado quienes optan por el BROU supera el 80%, en Cabildo Abierto es el 92%. El Partido Nacional es el que tiene menor porcentaje en el BROU y mayor en los privados. 63% y 28% respectivamente.
Por su parte, luego de la reforma de la seguridad social de 1996, determinados trabajadores debieron pasar del régimen solidario al sistema mixto de jubilación (BPS y Afaps). En la actualidad, eso es obligatorio para los trabajadores cuyo sueldo nominal sea superior a $78.000 y que fueran menores de 40 años cuando se realizó la reforma. Eso lleva a que los legisladores también puedan optar por estar en República AFAP o en alguna de las privadas.
En este caso, si se discrimina por partido también República AFAP es la más elegida.
¿Cómo lo hicimos?
El Observador encuestó, mediante un formulario de Google, a los senadores y diputados actuantes durante la mayor parte de la legislatura en 2023. El relevamiento, realizado entre el 29 de agosto de 2023 y el 16 de enero de 2024, contó con las respuestas de 123 de 130 legisladores.
No respondieron la encuesta porque se opusieron a la misma: Carmen Asiaín (Partido Nacional, quien fue sustituida por su suplente Jorge Saravia), Carmen Sanguinetti (Partido Colorado), Raúl Batlle (Partido Colorado), Silvana Pérez Bonavita (Cabildo Abierto). No contestaron porque, tras sucesivos intentos de comunicación, nunca respondieron: Óscar Andrade (Frente Amplio), Álvaro Lima (Frente Amplio), Wilman Caballero (Cabildo Abierto), y Valentina Dos Santos (Partido Nacional).
El cuestionario incluyó nueve preguntas de opinión con múltiple opción y 12 consultas de perfil sociodemográfico y caracterización. Este trabajo fue iniciativa de un equipo periodístico de El Observador integrado por: Diego Cayota, Ramiro Pisabarro, Martín Prato y Tomer Urwicz.