El cáncer de mama se cobró la vida de la abuela, la madre y cuatro hermanas de María. Ante esa situación, sus médicos resolvieron realizarle una mastectomía preventiva, una operación que consiste en quitar la glándula mamaria y que reduce la posibilidad de tener cáncer en un 90%. La razón por la cual María (nombre ficticio) decidió someterse a esa cirugía es porque el cáncer de mama que tuvieron sus familiares era hereditario. Las mastectomías preventivas que se realizan son subcutáneas y conservan la piel, la areola y el pezón, según explicó a El Observador Bernardo Aizen, director del servicio de mastología del Hospital Militar.
En el convenio del Clínicas con el Instituto Pasteur sucede algo similar: son pocos los casos que no pagan y se está intentando reducir costos para hacerlo más accesible para quienes sí tienen que costearlo, explicó a El Observador Alfonso Cayota, asesor científico del Instituto Pasteur y director del Departamento Básico de Medicina del Clínicas.
Árbol genealógico en mano
Realizar un estudio para detectar si existe la mutación de los genes que provocan el cáncer de mama no implica solamente analizarlos. El primer paso es saber desde la nacionalidad hasta qué antecedentes hay en la familia con respecto a la enfermedad, para lo que se realiza un árbol genealógico. En el Militar, por ejemplo, los datos que surgen de la entrevista con la mujer se ingresan a un programa de computadora y si el riesgo de tener el gen mutado es mayor a 10%, es candidata a que se analice, lo que se conoce como secuenciación.
En esos casos, se les extrae ADN a través de la sangre o la saliva y se secuencia. Cayota explicó que la secuenciación de un paciente da "entre dos y tres millones de lecturas diferentes" que se deben analizar. Por ese motivo, el estudio demora de dos semanas a un mes en concluir si la paciente tiene o no el gen mutado y es propensa a tener cáncer de mama, ya que tener la mutación no implica desarrollar la enfermedad. De hecho, de 230 mujeres que consultaron en el Hospital Militar, menos de la mitad (44%) fue considerado "de riesgo". En ese centro, la secuenciación se realiza en una clínica privada, con la que tienen un convenio.
La hija de una mujer que tiene cáncer de mama, tiene posibilidades de enfermarse cinco años más joven que cuando su madre contrajo la enfermedad. Es decir, si la madre lo tuvo a los 35 años, la hija puede tenerlo a los 30.
A mayor edad, más posibilidad de tener cáncer de mama hereditario. En mujeres de 50 años que tienen antecedentes por transmisión genética, las posibilidades aumentan a 50%. Cuando se detecta el riesgo, se plantea el caso a la familia con el apoyo de un psicólogo .
Las mujeres que tienen el gen mutado deben realizarse una resonancia magnética por año, una mamografía y ecografía cada seis meses, así como estudios de los ovarios también dos veces al año.
Cirugía optativa y el caso Angelina
La mastectomía como forma de prevención del cáncer de mama cobró protagonismo cuando la actriz
Angelina Jolie anunció que se la había realizado en sus dos senos porque su madre, abuela y tía habían fallecido de cáncer de mama y, tras realizarse el estudio, comprobó que había una mutación del gen BRCA1, lo que le implicaba un riesgo de 87% de desarrollar cáncer de mama y 50% de cáncer de ovario (ver recuadro).
Aizen realizó unas 10 mastectomías preventivas y en las cinco últimas conservó el pezón y la aureola, procedimiento que hace un par de décadas no se realizaba. El procedimiento puede ser acompañado también de la extirpación de los ovarios. En mujeres con mutación en los genes BRCA1 y BRCA2, sacarlos implica reducir el riesgo de cáncer de mama en 70%. Sumando la mastectomía a la cirugía de ovarios, el riesgo desciende en 94%, dijo. El especialista considera un derecho que las mujeres puedan saber si tienen la mutación del gen, porque conocerlo les permite actuar de forma rápida y, en la mayoría de los casos, efectiva.
Angelina, sus hijos y la decisión
"Tengo 40. No puedo esperar a cumplir 50 y saber que lo logré", señaló la actriz Angelina Jolie a Vogue, al explicar por qué se realizó ambas operaciones. La actriz dijo que su "deseo" hubiera sido que su abuela y su madre hubieran tomado la misma decisión. Tiempo atrás, en el New York Times, señaló que sus hijos "nunca" tendrán que decir que ella murió de cáncer de ovario.