El Real Madrid venderá a Robinho al final de temporada por la falta de confianza en su juego, su escaso compromiso con el equipo y el poco aprecio que le tiene la hinchada. "La decisión estaba prácticamente tomada en enero, pero su juego y actitud en los últimos encuentros y los silbidos de la hinchada terminaron por decidir a la dirección deportiva", afirmó a la agencia DPA un alto funcionario del club blanco que prefirió mantener el anonimato.
En las últimas semanas se habló de que el Real Madrid pediría 30 millones de euros (39,2 millones de dólares) por el futbolista, que es lo que el club español pagó al Santos hace año y medio. Pero la entidad española es consciente de que el jugador se devaluó notablemente en este tiempo y es una utopía pensar que algún equipo igualará la cantidad original.
"No tenemos que explicarnos nada. Robinho es un profesional que sabe perfectamente qué tiene que hacer. Hemos hablado de su situación con su gente de confianza, con su representante y su padre. Tiene que entrenarse para convencer al técnico y nada más", es la contundente opinión que Pedja Mijatovic, director deportivo del Real Madrid, ofreció a la agencia Dpa.