Fútbol > UN MOMENTO COMPLICADO

Se viene Mineiro en medio de la crisis de Nacional

El tricolor está sumido en uno de los peores arranques de los últimos tiempos, no aparecen los resultados, ni el juego colectivo y el técnico se sigue adaptando

Tiempo de lectura: -'

10 de marzo de 2019 a las 05:03

Sumido en uno de los peores arranques de los últimos tiempos, en los que no solo los resultados, si no el juego colectivo no aparece, en el que el hincha –al menos el fanático– festeja un empate en la hora con un hombre de más luego de ir perdiendo 2-0 pero si mira la tabla lo ve hundido, allá abajo, sin victorias, así este Nacional recibirá el martes a Atlético Mineiro por la Copa Libertadores. En plena crisis de identidad.

Este es un presente de Nacional que es tremendamente duro, imbuido en un desequilibrio ostensible en el Torneo Apertura, sin saber lo que es ganar en sus primeros cuatro partidos.

Hubo un punto rescatado luego de ir perdiendo 2-0. Ganó en la rebeldía y la actitud por lo que hizo en los últimos 20 minutos para rescatar un punto. Pero hoy no sirve un punto. Sumar tres de 12 para Nacional es un fracaso.

Por un lado preocupa la tabla. Por el otro, el juego. Hay veces que parece que Eduardo Domínguez no tiene claro cómo formar el equipo.

Es una crisis. Clara. Indudable. Más allá del triunfo inobjetable conseguido ante Zamora de Venezuela, un equipo que no mostró nada.

El balance global hasta ahora ha sido muy debajo de lo esperado. Seguramente hay una gran preocupación entre jugadores, cuerpo técnico y dirigentes.

Esto seguramente lo pueda revertir. Es que lo tiene que revertir.

Hay flojos rendimientos en el arco y en la línea de cuatro. Esteban Conde salvó el primer tiempo en Barinas, pero el sábado regaló el primer gol de Boston River.

La zaga central es uno de los grandes puntos débiles de este conjunto tricolor. Marcos Angeleri y Rafael García –tiene mucho corazón, pero da ventajas técnico-tácticas– cometen errores que resultan trascendentes y si no andan los del medio –como ocurrió con Felipe Carballo y Mathías Cardacio–, todo se hace más difícil para el equipo y para los hombres de arriba.

A ellos hay que sumarle los bajísimos niveles de los laterales quienes casi no pasan de la mitad de la cancha como ocurrió con Guillermo Cotugno y Álvaro “Palito” Pereira.

El técnico va a tener que demostrar mucho carácter para salir de este momento. Obviamente que los jugadores también.

Si Nacional no avanza en el campeonato, hundido en el fondo de la tabla y el entrenador sigue sin mostrar carisma, se le va a complicar mucho el futuro.

Hasta ahora, Domínguez ha tomado malas decisiones con relación a los adversarios que ha enfrentado en lo local. Es exclusiva responsabilidad suya.

Pero cargarle todas las tintas a él quizás no sea del todo justo. En esto también mucho tuvieron que ver el manager Iván Alonso y los principales dirigentes como el presidente José Decurnex y el vice Alejandro Balbi. Entre ellos armaron el plantel.

Lo de Nacional ha sido una sumatoria de errores. Parece que Domínguez todavía sigue en un período de adaptación. Y eso no puede pasar. Mucho menos en un grande como Nacional.

¿Esto es algo que no tiene levante? Seguramente una salida habrá. El equipo empezará a ganar de a poco y a reconvertirse, pero debe hacerlo ya. La semana que viene, después de Atlético Mineiro, lo recibirá Danubio, un rival complicado, aunque jugando en Jardines no le ha ido bien.

Nacional hoy es todo incertidumbre. Contra Boston River el técnico dejó afuera respecto a los que jugaron el martes por la Copa ante Zamora a Matías Zunino, Matías Viña, Agustín Sant’Anna, Joaquín Arzura y al Chori Castro a quien hizo ingresar en el segundo tiempo del sábado.

Ante los brasileños todos estos seguramente serán titulares. ¿Podrán cambiar el nivel futbolístico mostrado? Es lo esperado.

Porque de no ser así, esa incertidumbre será una certeza de que este equipo no es lo que se esperaba de él y allí sí, la posición del técnico comenzará a tambalear.

Eduardo Domínguez ha sido muy autocrítico y eso es bueno. Pero las palabras, por más bien dichas que estén, no lo van a salvar si no consigue resultados de manera inmediata.

Otra crisis que tiene este conjunto tricolor es la de generación de juego. Siempre se queda en el intento. Le da la pelota a Santiago Rodríguez, un chico que acaba de cumplir los 19 años y fue citado a la sub 20 quien casi siempre hace todo bien. Pero parece mentira que un club de esta envergadura sea tan dependiente de un botija. Porque es el más encarador, es quien mejor se lleva dentro de la cancha con Gonzalo Bergessio, apareció en los dos goles contra Boston River, pero su juventud un día lo llevará a la inestabilidad. Por eso, entre otras cosas, no se puede depender casi exclusivamente de él.

Lo tremendamente positivo para Nacional fue el regreso de Rodrigo Amaral. Fue aire fresco en plena ola de calor. El que encontró una salida al laberinto. El martes podrá dar una mano interesante en un momento inestable del equipo.

REPORTAR ERROR

Comentarios

Registrate gratis y seguí navegando.

¿Ya estás registrado? iniciá sesión aquí.

Pasá de informarte a formar tu opinión.

Suscribite desde US$ 245 / mes

Elegí tu plan

Estás por alcanzar el límite de notas.

Suscribite ahora a

Te quedan 3 notas gratuitas.

Accedé ilimitado desde US$ 245 / mes

Esta es tu última nota gratuita.

Se parte de desde US$ 245 / mes

Alcanzaste el límite de notas gratuitas.

Elegí tu plan y accedé sin límites.

Ver planes

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Si ya sos suscriptor Member, iniciá sesión acá

Cargando...