El Mundial de rugby de Francia se puso en marcha con un partidazo en París entre la selección local y la selección de Nueva Zelanda, los All Blacks, en un Stade de France colmado de espectadores.
Y como todo equipo de Nueva Zelanda, el encuentro tuvo antes de su comienzo el tradicional haka, el ritual que popularizó el equipo de rugby de dicho país.
Danza de guerra que originalmente servía para preparar a los guerreros maoríes antes de los combates, el 'haka' fue progresivamente adoptado en el siglo XX por los All Blacks de Nueva Zelanda.
Se trata de una forma de desafiar a sus adversarios en el rugby que se ha convertido en un símbolo planetario.
Para el jugador neozelandés Beauden Barrett, la 'haka' es un elemento importante en la preparación de los partidos. "Un momento para juntarnos y estar unidos", explicó a la AFP.
"Para mí, se trata de nuestra herencia, de lo que se hizo antes de nosotros. Es un momento de preparación para la batalla", explicó el mayor de los hermanos Barrett.
Antes de cada partido, los All Blacks interpretan una de sus versiones de la 'haka'.
Ya sea la Kapa o Pango, especialmente creada para el equipo de rugby y ejecutada por primera vez en 2005, o la tradicional Ka Mate, que es la más conocida.
En la ley neozelandesa la tribu maorí Ngati Toa, de los alrededores de Wellington, es reconocida como la guardiana cultural de la Ka Mate.