Paul Huijts, secretario general del ministerio de Relaciones Exteriores de los Países Bajos se disculpó este lunes después de que una investigación independiente descubriera que existe racismo generalizado en el departamento del gobierno de Holanda y en sus sedes diplomáticas en todo el mundo, informó la agencia AP.
“El racismo no puede ni debe tener un lugar en nuestra organización”, afirmó el funcionario y agregó que “lamentamos que aparentemente no hayamos podido ofrecer un ambiente de trabajo en el que no haya lugar para este tipo de hechos y por eso ofrezco, en nombre de la junta directiva, nuestras disculpas”.
Las autoridades habían contratado a una oficina de investigación independiente para investigar el racismo en el ministerio luego de las protestas de Black LivesMatter, el movimiento internacional anti-racista originado en Estados Unidos en 2013, con influencia en todo el mundo, incluidos los Países Bajos.
El informe de la oficina estableció que el racismo en el ministerio varía “desde agresivo, directo, abierto y consciente hasta sutil, indirecto, oculto, no intencional o inconsciente, y que los empleados biculturales y los empleados de color contratados localmente experimentan diversas formas de racismo”.
En una carta a los legisladores, el ministro de Relaciones Exteriores, WopkeHoekstra, dijo que era “muy doloroso” encontrar racismo en su ministerio, “porque toda forma de discriminación está prohibida y abogamos internacionalmente por la justicia”. Dijo que el ministerio “hará todo lo posible para eliminar el racismo dentro de nuestra propia organización”.
En 2020, en medio del reconocimiento mundial del racismo tras la muerte de George Floyd a manos de la policía en los Estados Unidos, el primer ministro Mark Rutte admitió que el racismo era un problema en los Países Bajos, una nación que durante mucho tiempo se consideró un bastión de la tolerancia.
Hoekstra afirmó en ese momento que “también hay personas que viven en los Países Bajos que, en ese sentido, sienten que no encajan del todo, que no pueden desempeñar un papel completo en esta sociedad”. Y remarcó que “ese también es un problema holandés. Aquí también hay racismo. Aquí también hay discriminación”.
Hoekstra dijo que su ministerio adoptaría las recomendaciones establecidas en el informe para abordar el racismo y facilitar que el personal denuncie incidentes.
“Defendemos un ministerio en el que cada miembro del personal sea respetado y valorado”, escribió en la carta dirigida al parlamento.