13 de agosto de 2013 18:51 hs

Su acento y la utilización de palabras en inglés delatan que no se crió en Uruguay. Danys Bentancur nació en una casa humilde en la Curva de Maroñas. Pero al cumplir seis años tuvo que emigrar hacia Australia con sus padres por el complicado clima político. Quiso ser albañil siguiendo la profesión paterna, pero sus padres lo obligaron a estudiar una tecnicatura en ingeniería civil porque consideraban que “habían emigrado para mejorar”. Luego de trabajar durante nueve años para una compañía italiana en Sídney, a los 25 años fundó Abby, una empresa dedicada al hormigón y al prefabricado, lo que le permitió retomar en parte su vocación de albañil. Inquieto por naturaleza instaló en 2000 una sucursal en Uruguay y en 2012 invirtió en el Parque Industrial de Las Piedras. Desde su apartamento con vista a la playa de Pocitos -donde vive desde diciembre- y con una gran sencillez en el trato contó por qué decidió volver.

En 2001 vendió su firma Abby a una empresa inglesa. ¿A qué se dedicó a partir de ahí?
Durante dos años trabajé en desarrollos inmobiliarios en terrenos que había adquirido. Puse un McDonald´s y algunas estaciones de servicio, también hice un par de edificios. Luego me surgió una oportunidad en el norte de Australia para trabajar en una construcción con una compañía muy grande. El proyecto no prosperó, entonces le pedí permiso a la empresa que me compró Abby para abrir una firma de prefabricados en esa zona del norte donde el prefabricado no existía. Como no podía usar el mismo nombres le puse XL Precast. Hoy tiene sucursales en Perth, Sídney y Townsville.

¿XL Precast resultó ser competencia de Abby en Sydney?
Sí, pero legalmente habían pasado los cinco años que estipulaba el contrato durante los cuales no podía dedicarme al prefabricado en Sydney.

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¿Por qué decidió volver a Uruguay e invertir?
En 2000 fue mi primer encuentro con Uruguay e instalé una oficina de Abby en Soriano que se dedicaba a dibujar los proyectos que ejecutábamos en Australia. Cuando vendí Abby en 2001 la empresa que la compró no quería hacerse cargo de esa oficina porque le parecía difícil manejar algo que estaba en Uruguay. En 2012 decidí abrir una planta de Abby en un terreno frente a la cárcel de Punta de Rieles. Aunque tuve algunos problemas con la Intendencia, logramos introducir el prefabricado como producto nuevo en Uruguay en un momento donde el auge de la construcción demanda productos alternativos. Ya hemos hecho obras en Punta del Este. Me gusta Uruguay, es un país lindo, la gente es amable. Acá vas a la Intendencia a hacer un trámite y la gente te saluda con un beso, te charlan, te invitan con un café o un mate. Es como hacer algo con amor, pero algunas cosas llevan mucho más tiempo que en Australia. Es como estar enamorado de una chica divina que sabes que no es buena para vos pero igual te gusta. Uruguay es algo así.

¿Cuál es la diferencia entre ser empresario en Uruguay y en Australia?
Lo más complicado del empresario en Uruguay es que las leyes no son blanco y negro como en Australia. Allá ambas partes siguen la ley, tanto el empresario como el gobierno. Por poner un ejemplo, la intendencia tiene 40 días para contestar si es viable un desarrollo inmobiliario una vez que el empresario entrega los planos. Si no lo cumplen están en falta y en ese caso sin costo para el empresario se los lleva a juicio. Acá es todo un poco más lento.

Invirtió U$S 25 millones en el Parque Industrial. ¿Qué lo motivó?
Lo vi como una gran oportunidad cuando los empresarios españoles que estaban detrás del proyecto me lo ofrecieron y me dieron facilidades para comprarlo. El otro día buscando lugar para estacionar en Avenida Libertador vi un camión descargando material a cuatro cuadras del palacio, eso no se ve en ningún lado. Las autoridades dicen que las industrias tienen que mudarse de Montevideo y lo veo bien; es como pasa en todo el mundo.

¿Cuál es el estado de situación de las obras?
Estamos esperando que nos den el premiso de construcción para las obras de infraestructura, eso nos tiene parados pero lo vamos a tener en dos o tres semanas. Es un proyecto muy grande por eso va a demorar cuatro años en terminarse la infraestructura total.
Aunque con mi esposa vinimos con un plan de estar un año en Uruguay decidimos quedarnos un año más por el tema del parque. El tener buenos gerentes a cargo de XL Precast en Australia me permite poder manejar todo desde acá.

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