Dra. Carolina Cerrano y Lic. José Saravia
En las elecciones internas que se celebran el domingo 30 de junio en Uruguay las diferentes agrupaciones de los partidos políticos han desplegado una fiesta de colores. La Corte Electoral ha registrado más de 400 listas de candidatos para el órgano deliberativo nacional y el departamental de Montevideo. Los partidos buscan llamar la atención y atraer a los transeúntes y electores. Si bien en líneas generales la campaña electoral pareciera continuar una estética de colores, símbolos y lenguajes similares a los anteriores, cuando se observa con mayor detalle pueden percibirse cambios. En ese afán algunos han planteado novedades en el diseño propagandístico, aunque preservando sus tradiciones identitarias y adhesiones emocionales con sus respectivos proyectos políticos.
El Partido Nacional muestra una pérdida de identidad cromática si se lo compara con sus tradicionales blanco, celeste y azul. Si bien estos colores se mantienen, quizás, pierden centralidad frente a otros. En los carteles callejeros de la precandidatura presidencial de Laura Raffo hay una profusión del violeta, que desde inicios de siglo es utilizado sobre todo por el Partido Independiente. Sin embargo, este color guarda estrecho vínculo histórico y cultural con los movimientos feministas, por lo cual hay una intención política de apropiarse de la representación de las mujeres. A su vez, los adherentes de Laura incorporan en sus listas colores verde agua y toques celestes inclinándose al turquesa. Asimismo, su nombre de pila pesa más que su apellido -como hizo en su momento Lacalle Pou-, se muestra en todas las listas con una camisa celeste, y en algún caso se le ven sus jeans y un cinturón marrón.
Elecciones 2024, reparto de listas.
Foto: Leonardo Carreño.
Otro cambio cromático viene de la mano de grupos que acompañan la precandidatura de Álvaro Delgado, que en sus listas incorporan el color negro. Lacalle Pou ya lo había utilizado, aunque de forma marginal, en las elecciones de 2019, pero con Delgado este color adquiere protagonismo. Esto sorprende si se lo compara con las campañas del siglo pasado, en la que el negro estuvo ausente, puesto que el Partido Nacional hizo suyo su opuesto, el blanco, asociado a sus banderas a favor de la transparencia, la pureza y la libertad. En la actualidad el negro sirve de fondo de la cartelería y del diseño de la primera franja de sus listas, en las que los dos tics celestes son su principal sello de campaña y de continuidad del gobierno y la figura de Lacalle Pou. El candidato priorizó una vestimenta de saco azul y camisa blanca, en una época en la que la moda sin corbata gana terreno. Mientras tanto, la 40 de Javier García mantiene la predominancia del amarillo con trazos celestes, configurando una marca propia dentro del partido en su apoyo a Delgado.
Elecciones 2024, reparto de listas.
Foto: Leonardo Carreño.
Dentro del Frente Amplio dominan sus característicos azul, rojo y blanco, con apariciones marginales del amarillo. El verde, como es tradición, se hace sentir en las listas de grupos socialistas y en la del Movimiento Verde Ecologista, que incluye imágenes de pasto y hojas. Yamandú Orsi, Carolina Cosse y Andrés Lima aparecen en general con camisas blancas o celestes. Cosse también ha preferido el verde y el turquesa para su vestimenta. En cuanto a los accesorios, solo en una lista Orsi porta el termo y el mate, y en ocasiones se muestra con reloj, mientras que Cosse, cuando se la representa de cuerpo entero, hace visibles grandes anillos en sus manos. En cuanto a sus líderes históricos, en algún caso se observa a Seregni, teniendo más representaciones Tabaré Vázquez, llevando sus manos hacia su corazón, labios o simplemente sonriendo. La imagen de Mujica se encuentra solo en dos listas, y en una de ellas incluso su Fusca celeste. La lista del abrazo 949, que milita por Orsi, utiliza el rosado. La bandera uruguaya, símbolo máximo que permite abarcar a todos los ciudadanos, asoma sobre todo en las listas frenteamplistas, ya sea con su diseño tradicional o uno minimalista.
Elecciones 2024, reparto de listas.
Foto: Leonardo Carreño.
El Partido Colorado, con sus seis precandidatos, también muestra aspectos interesantes, en un partido que se ha asociado históricamente con el rojo y en menor medida el amarillo del sol de su bandera. El grupo de Andrés Ojeda incorpora en sus listas el blanco y el celeste, tal vez un guiño para captar a posibles votantes blancos desencantados con su partido, siguiendo de este modo una línea iniciada por Pedro Bordaberry años atrás. Por su parte, Gabriel Gurméndez introdujo el color negro como novedad cromática en la lista 83 “con los jóvenes liberales”, “una nueva generación de dirigentes”. Otros precandidatos colorados han optado por incluir a los líderes históricos del partido en sus listas. Tabaré Viera ha introducido a José Batlle y Ordóñez y Julio María Sanguinetti en sus papeletas, y Robert Silva generó controversia con la imagen de Jorge Batlle con su banda presidencial.
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El precandidato del Partido Colorado, Gabriel Gurméndez
En el caso de Cabildo Abierto conserva su estilo sin incorporar novedades cromáticas. Sus listas se presentan con tonos opacos de amarillo y violeta y los colores de la bandera artiguista, cuyo rojo se torna bordó evitando la confusión con los colorados y los comunistas.
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Guido Manini Ríos, líder de Cabildo Abierto
Foto: Leonardo Carreño.
Como en todas las elecciones aparecen partidos nuevos con referentes poco conocidos. Uno de ellos, es el Partido Libertario uruguayo fundado en diciembre del año pasado hace sentir la influencia de la figura de Javier Milei y su partido, tanto en sus colores negro y amarillo como su sublema Cruzada Libertaria.
Los colores inundan la política: anuncios publicitarios, banderas, vehículos, vestimenta y accesorios portan significados. Cada partido tiene los suyos, con sus significados históricos, culturales e identitarios. A pesar de las innovaciones que se ven en las calles y en sus spots, los candidatos deben preservar ciertas herencias para no romper con la tradición cromática, no perder su identidad y a sus votantes.