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28 de agosto 2025 - 15:06hs

Los Teros juegan el sábado desde la hora 16 (15 de Santiago) el partido de ida de la final de la Qualy Sudamericana al Mundial. Será de visita ante Chile, en el estadio de la Pintana. Una semana después jugarán la revancha en el Charrúa. En la previa a ese partido habló con El Observador el argentino Rodolfo Ambrosio, Head Coach de Uruguay.

¿Cómo estás viviendo esta semana? ¿Cómo llegas a estas dos semanas donde te juegas un partido muy importante?

Cuando yo empecé con Teros, todavía no estaba bien definido si iban a ser uno o dos equipos de Sudamérica. Creo que World Rugby cometió un error, subestimó a Sudamérica dándole una sola plaza. Porque vimos que tanto Chile como Uruguay, no tuvieron muchas dificultades para ganarle a un equipo como Rumania ya está clasificado para el Mundial, Entonces, si vamos a ver los resultados, posiblemente dos equipos de Sudamérica sería lo justo, y que un tercero vaya al repechaje. Hay dos o tres oportunidades para clasificar al Mundial, pero el objetivo de Uruguay es tratar de hacerlo lo antes posible.

Para nosotros posiblemente son las dos semanas más importantes en cuatro años, porque es la clasificación al Mundial. Entonces, en este ciclo de cuatro años, no vale la pena esconderse. Nos hemos preparado bien. Hemos hecho todo lo que estaba a nuestro alcance para llegar lo más lejos posible. Los jugadores han estado impecables en todo, en su rendimiento, en su pasión, en todo lo que hacen. Merecen un gran agradecimiento, dejan todo.

De julio a julio, hemos enfrentado a Francia dos veces, Argentina, Escocia, Japón. Hemos enfrentado a equipos que están muy por encima de Uruguay. Eso se debe a la competencia que tienen. Si pudiéramos jugar seis partidos al año contra los Pumas, seguramente creceríamos, porque está demostrado que Uruguay logra jugar contra estos equipos de Tier 1, 40 minutos, 50 minutos, y después te dominan con la competencia que tienen encima. Te empiezas a quedar sin piernas, sin lo que se necesita para cerrar estos partidos. Con los equipos que son más del nivel de Uruguay, nos ha ido bastante bien. Posiblemente estemos en un escalón intermedio entre los de arriba y los de abajo.

¿Y cómo ves a Chile? Es un equipo que conocés, con el que trabajaste en la eliminatoria y en el Mundial.

Chile ha hecho un proceso de crecimiento muy grande desde la llegada de Pablo (Lemoine). El rugby chileno ha crecido muchísimo. No solo ha crecido en el juego, también en su estructura. Tiene una buena cantidad de staff que trabaja con juveniles y adultos. Hoy tienen jugadores chilenos en el top 14 de Francia, lo cual era inusual para ellos.

En ese momento yo estaba trabajando en World Rugby y Pablo me pidió como asesor para el Mundial. Estuve un tiempo con ellos y son jugadores que se la creen. Y ese ha sido el trabajo mental que hizo Pablo en eso.

Cuando llegó Pablo esa mentalidad no estaba.

No, es impresionante. Pensemos que en 2019, cuando Pablo llegó a Chile, estaba por debajo de Brasil. Y hoy está muy por encima de Brasil. No es que los demás bajaron, sino que Chile creció. Va a dar batalla, va a dar lucha. Hay que tener el máximo respeto por el trabajo que se hizo y por el momento que están pasando.

Estuviste involucrado en el juego de ataque en ese momento en Chile. ¿Cómo definirías el plan de juego sobre el que trabajaste en Chile en ese momento?

En ese momento los jugadores estaban en permanente desarrollo de sus habilidades, algo que es bastante difícil en los equipos de tier 2 porque tienen otros tiempos. La academia chilena empezó a trabajar mucho más tarde que en otros países del mundo. Fue a partir de la llegada de Pablo. Antes de eso, no trabajaban. Hoy, el trabajo que han hecho ha mejorado mucho.

Las armas de ataque que tenía Chile en ese momento, no digo que fueran pocas, pero las habilidades de los jugadores les permitían hacer hasta un punto, porque uno puede tener las mejores ideas y puede tener el plan de juego que tienen los All Blacks, pero los jugadores de All Blacks tienen habilidades que uno no desarrolla. El tema es el desarrollo de las habilidades. En cuanto desarrollas las habilidades, no hay país pequeño o país grande. Ahí podés poner a prueba cualquier tipo de juego. El tema es que cuando uno se da cuenta de que algunas habilidades no están desarrolladas, no pude llegar tan lejos

Viéndolo desde afuera, Chile parece haber hecho un proceso similar al de Uruguay cuando estaba Pablo. Fortalecer lo básico, la defensa, las formaciones fijas. Y a medida que eso fue pasando, fue evolucionando. ¿Cómo ves a Chile hoy, desde eso, desde el juego de ataque, desde la evolución que ha tenido en el mundo?

La defensa depende de la destreza, si no tienes destreza de tackle, la defensa no funciona. El desarrollo de cualquier arma en el juego depende de eso, hay destrezas que son específicas y que son para todos y hay habilidades que son de unidades. En otras palabras, si no tuviera la habilidad del hooker para lanzar bien el line, no habría obtenido los lines que obtuvo en la ventana. Chile jugó tres partidos y tuvo una muy buena obtención, pero es la habilidad del hooker que lo lanza como no lo lanzaba hace dos o tres años. En el Mundial Chile tiró 10 lines y ganó 7 y le robaron 3. 0 6 y 4. Hoy, Chile prácticamente tira 10 y gana 10.

Lo que veo es que los chilenos han desarrollado bastante bien sus habilidades, como Uruguay, aunque estamos muy por detrás de Argentina. Los jugadores de Argentina duelan bien, ganan los duelos, tienen una buena presentación del balón. El ruck de Argentina es un ruck que limpia y saca el balón rápido, lo pone en juego en muy poco tiempo. Y eso no es una cuestión de ataque o defensa, es una cuestión de ese desarrollo. Cuando empezamos a trabajar en la UAR, nos juntábamos todos, venía Agustín Pichot y decía, muchachos, trabajemos las habilidades, y todos trabajaban las habilidades.

Esa es la ventaja que tiene Chile hoy, que yo el tiempo que estuve fue muy corto, porque fueron meses. Tienen muchas más herramientas para tener un ataque más fluido.

En defensa también, hoy es un equipo que erra muy pocos tackles, hace buenos tackles, que tiene una buena línea defensiva. Es decir, han mejorado un poco más la defensa y se están desarrollando en ataque.

¿Qué crees que es lo más fuerte de Chile en ataque y en defensa?

En defensa, tienen una estructura defensiva que no cambian. Te presionan mucho. Y creo que esa es su mayor fortaleza. La presión y el tackle. Van hacia adelante, te presionan, te taclean. Y en ataque, ganan el contacto físico. Físicamente son muy buenos y tienen mucha ventaja en el contacto físico. Logran meterse en la línea de defensa, aunque no terminen de pasar del todo, se meten de una manera en la que es mucho más fácil jugar el balón desde ahí.

¿Ves a Uruguay preparado para ese juego? Paraguay se metió un par de veces en la defensa en el primer tiempo y generaron algún penal.

Es que es muy difícil mantenerse siempre arriba. Los chicos tuvieron una gran concentración en el partido contra Rumania, que fue un déficit que tuvimos el año pasado en noviembre, que les ganamos por dos puntos pero el resultado no reflejó lo que el equipo hizo en el camp. Nos quedamos con una sensación amarga de que no habíamos logrado poner en el resultado el juego que habíamos desarrollado. Pero en esta ventana estábamos muy arriba, muy concentrados ahí. Después del partido con Pumas, si uno no está muy concentrado, es una paliza. Hasta los 20 minutos del segundo tiempo, íbamos 24-17.

Fueron dos o tres semanas de preparación para estos tests, donde la cabeza estaba a mil. No estoy justificando, sino al contrario, me molesta, pero es bastante natural que los equipos que están en desarrollo, en crecimiento, no estoy hablando de subestimación, sino que sienten que pueden permitirse errores porque luego los levanta.

O sea que esas veces que Uruguay retrocedió, o esas indisciplinas que se cometieron el sábado contra Paraguay, es difícil que se den en un partido como contra Chile.

Claro, seguramente no. Porque el nivel de concentración va a ser diferente.

Eso es una cosa que te da la competencia. Es parte del proceso, de la maduración de los equipos, uno también desarrolla esas fortalezas mentales para decir, tengo que estar al 100% pensando que enfrente no tengo, no sé, al centro de Paraguay, sino que lo tengo a Chocobares. Pero no son fáciles de trabajar esas situaciones, y no son fáciles de lograr. Ojalá fuera tan fácil.

¿Lo hablaron en el entretiempo? Porque en el segundo tiempo no cometieron esos errores. Jugaron mucho más en campo rival.

Sí, e hicimos nueve penales en el primer tiempo y tres en el segundo. Son cosas que hablamos mucho en el vestuario. Lo único que puedo decir en ese momento es que no queríamos hacer esto, queríamos hacer esto otro. Pero no todo puede ser parte de un escándalo. No fue tan grave porque hubo momentos en que se metieron o nos penalizaron y tuvimos la capacidad de corregirlo y defenderlo. En un momento Uruguay defendió 12 o 13 fases seguidas hasta que recuperó la pelota e hizo el try. Siempre tuvieron la capacidad de recuperar la pelota ante el más mínimo error. También hubo muchas cosas positivas. Hubo una buena corrida de los tres de atrás, que fueron y cerraron los espacios, que no se pudieron meter, que de esa pelota la pusimos bien en juego, que la supimos tener. Cuando el resultado se empieza a ir, también es muy difícil mantener la cabeza. Por eso digo que no estoy justificando nada en absoluto, pero seguramente es algo que podía pasar.

¿Te imaginás un partido cerrado? El manual de estos partidos indica Test match: patada, muchos juegos cerca de las formaciones. Ambos se conocen bien, ambos tienen una defensa presionante, pero ¿habrá espacios?

El planteo de Uruguay no cambia. Es lo que hemos intentado. Mucha gente, cuando jugamos con los Pumas en Salta, después del partido en la conferencia de prensa, veneraba el ataque de Uruguay. Vamos a jugar a lo que venimos jugando. Vamos a jugar a nuestro juego. No visualizo el desarrollo del partido, pero lo espero, porque hay que saber esperar el partido. Y los partidos así, que definen algo, son muy duros. Vamos a hacer lo que venimos haciendo. No vamos a cambiar mucho. Y creo que ellos van a hacer el partido un poco más físico. Creo que van a venir a jugar el partido físicamente. Pero bueno, después de que termine, veremos quién tiene razón.

¿La cancha cambia algo? La Pintana es más chica que el Charrúa. Debería haber menos espacio. ¿Eso cambia algo en la planificación?

Sí, son cuatro metros menos de ancho y seis menos de largo. Una cancha que es bastante inconveniente para los pateadores. Cuando la querés dejar adentro, la pateas directamente afuera. Para el desarrollo del juego, creo que es un campo que beneficia el juego de Chile. Es verdad que es un juego un poco más físico, más cerrado, con espacios más chicos. Pero ese es el campo que hay y tenemos que ir a jugar ahí. Y no hay que hacer un problema del campo, es una dificultad más y la tomamos como tal.

¿Pero te obliga a hacer algunos ajustes, como no tantas patadas al fondo, más patadas arriba?

Nosotros generalmente no somos un equipo que patea al fondo. Tratamos de tener la pelota, de jugar. No es que usemos mucho el pie. La cancha es corta, pero si nuestros apoyos están despiertos y alertas, la podemos mantener igual. Sí, hay un espacio más corto para definir, pero para eso hay que romper la línea de ventaja. Va a ser muy difícil en una cancha corta definir si no hacés una ruptura en la línea de defensa. Si te quedás atrás de la línea de defensa, va a ser muy difícil romper porque no tenés espacio afuera. Eso lo sabemos y sabemos que tenemos que jugar a eso.

¿Cuánto influye el árbitro, no tanto en un concepto más futbolero, sino en el tipo de juego que se juega, sobre todo en el breakdown, que va a ser el 80% de la batalla? El estilo de un juez cambia mucho la dinámica del juego, cuánto deja jugar, cuántos segundos deja que se retire el tackleador. ¿Cómo lo tenés en cuenta?

Estamos acostumbrados a diferentes tipos de árbitros. El árbitro europeo y el sudamericano son muy parecidos. Creo que en general favorecen menos el ataque. Acá en Sudamérica, el tackleador tarda mucho en salir. Si ves Super Rugby o el campeonato de Nueva Zelanda, son muy severos con penalizar al tackleador. Acá el tackleador se queda muchas veces encima del tackleado y tardás un poco más en sacar la pelota, pero como no la toca, no lo cobran. En Europa, el rugby es más duro, se retiene un poco más la pelota. En el hemisferio sur, sin incluir Sudamérica, el juego es mucho más rápido, porque el tackleador se va inmediatamente. Acá el tackleador siempre tiene un poco más que decir y muchas veces retrasa la salida de la pelota. De todos modos, ya estuvimos trabajando con el árbitro uruguayo, Pancho González, y me dijo que a este árbitro, que es francés, le gusta el rugby rápido, que el tackleador se mueva rápido.

No tiene mucha experiencia en 15, tiene mucha carrera en Sevens.

En Sevens se penaliza mucho al tackleador. Se protege mucho el ataque, así que puede terminar siendo alguien que no deja que el tackleador retrase la salida. Ojo, cuando hablo de eso, no hablo de Chile, hablo de nosotros también. Somos bastante lentos, y eso es una cosa a corregir. A Argentina le costó muchos años corregirlo, y mientras no lo corregían, primero los mataban a penales, y segundo, cuando no querían hacer penales, dejaban la pelota tan libre que venían de todos lados. Porque, al final, el partido pasa más por el breakdown que por las formaciones fijas. Entre scrums y lines, terminás teniendo unas 20 disputas de pelota por partido. En cambio, en el juego abierto tenés 70, 80, 90 rucks por partido. Ahí está el combate, ahí está la pelea. Y ahí se definen muchas cosas.

¿Cuánto se habla de la disciplina del tackle, de la altura del tackle? Le pasó a Uruguay en el Mundial contra Italia, la tarjeta a Andrés Vilaseca. La vehemencia es muy importante, pero un centímetro más arriba de lo indicado, te puede costar una amarilla o incluso una roja.

Eso se habla en todos los entrenamientos. No hay un entrenamiento donde no se hable de la postura, porque quedarse con 14 sería un crimen. Lo hablamos permanentemente.

¿Cómo están Manu Diana y Tite Echeverry?. No estuvieron el sábado. ¿Por qué los guardaste?.

Manu Diana fue el forward que más minutos jugó en la ventana. Así que pensamos que tenía que descansar. Lo mismo con Tite, que jugó casi todos los partidos. Y Bauti Basso también descansó porque había jugado en la ventana, fue a jugar las finales del Seven a Los Ángeles, volvió y jugó la semifinal y final con Peñarol, y jugó los tres partidos en la ventana. Eran jugadores que tenían muchos minutos de carga y necesitábamos que descansaran. Creo que los otros jugadores que jugaron en lugar de ellos lo hicieron bien y tienen una oportunidad de demostrar.

Así que tenés a todo el plantel a disposición, no tenés a nadie lesionado.

El único jugador que se lesionó de nuevo fue Pujadas, que venía con un problema en la espalda y se resintió. Ya se había lesionado y le costó tres o cuatro meses recuperarse. Se lesionó de nuevo y bueno, probablemente va a estar un par de meses afuera. Es un jugador interesante porque es un cambio, cuando entra es muy activo, muy agresivo.

Y tenés a Joaco Myszka, que no estuvo el otro día, pero se suponía que volvía, ¿no?.

Joaco Myszska está disponible, volvió de una lesión pero está bien, está en buena forma. Hay alternativas. Germán Kessler llegó el sábado pasado. También están Facundo Gattas. Hay tres hookers. Hay opciones.

¿Cómo viste a los que llegaron? Con algunos ya habías trabajado en julio, pero ¿cómo es la integración, subirse a este tren en movimiento?

Los jugadores que están acá están contentos de que ellos estén y ellos están contentos de estar. Y en cuanto al juego siempre estuvieron al tanto de lo que hacíamos porque les mandábamos todo lo que hacíamos, las prácticas. Lo que entrenábamos, lo que hacíamos. No es que llegaron ahora y se enteraron de todo. Ya sabían todo. Son muy buenas incorporaciones. En la parte deportiva son excelentes y en la parte humana, ni hablar. La parte humana suma mucho al grupo, todos están contentos.

Con Santi Arata es con el que menos pudiste trabajar, se lesionó con Francia y después dejó de jugar.

A Arata no lo voy a descubrir yo, las condiciones que tiene y todo lo demás. Es muy fácil trabajar con Arata. Siempre estuve en contacto porque cuando fui a visitarlo a Castres hablé mucho con él. No hay grandes sorpresas. Arata está bien, está feliz de estar acá y nos pone felices a todos, sobre todo a todos sus compañeros.

¿Cómo manejás la situación de la capitanía?Más allá del nivel en el que está jugando Manuel Leindekar, me imagino que también hay un pasaje de posta, que los líderes empiecen también a pasarle la posta a los más jóvenes

Teníamos que empezar un nuevo ciclo. Necesitamos que Andrés, que fue capitán de los Teros durante muchos años y se sacrifica mucho por serlo, le pase la cinta a alguien que esté en un ciclo intermedio. Andrés tiene 32 años, Manuel Leindekar tiene 26 y los chicos que recién empiezan como Juan González tienen 20. Me parece que Manuel Leindekar tiene una muy buena relación con los más grandes, por el tiempo que llevan jugando juntos, y también con los más chicos porque está más cerca de ellos.

Manu tiene una capacidad humana enorme, y creo que es positivo tener un capitán que viene de afuera porque ve las cosas con otros ojos, no solo para los jugadores, sino también para los entrenadores. Es bueno que el capitán venga y observe ciertas cosas, diciendo "podríamos hacer esto, mejorar aquello", dando su opinión. Un capitán que está siempre acá con el grupo, en Uruguay todo el año, vive el rugby todo el año. Manuel Leindekar, en cambio, trae una voz nueva cada vez que llega.

Es un debate muy interesante, porque en el pasado algunos entrenadores decían: "mejor el que está acá todo el año".

Todo tiene pros y contras, ¿viste? Esta vez la decisión me toca a mí y, no digo que sea la correcta, pero es la que creo que era la mejor para el equipo. Y Manu ha manejado bien al grupo, está con todos, está cerca en edad tanto de los más veteranos como de los más jóvenes. Y es un tipo muy reflexivo, muy inteligente, entonces cuando hace una observación o dice algo, es porque realmente lo pensó y sabés que su aporte es válido.

Llevo 40 años en este mundo del rugby, jugué mucho tiempo, y escuchar siempre la misma voz... es como entrenar a los Teros y a Peñarol al mismo tiempo. Llega un momento en que los jugadores dicen "basta flaco". Es muy desgastante, porque el rugby internacional no es como el de clubes. Es muy intenso y concentrado en un período corto de tiempo, se habla mucho más. Cuando estás en un club, como cuando entrenaba en Europa, ves a los jugadores todos los días, sabés lo que hacen, cómo juegan. Es una relación diferente. El rugby internacional te "encierra".

Muchos jugadores prefieren el rugby de clubes porque les permite tener una vida familiar. Entrenás de lunes a viernes hasta las 15 o 16, y después volvés a tu casa todos los días. Tenés tu familia, estás con tus hijos, tu mujer. Un sábado jugás de local y no te movés, otro jugás de visitante y estás fuera un día. Prácticamente, estás fuera de casa dos días al mes. Para un matrimonio normal, no es un problema. Con el rugby internacional, en cambio, es complicado. Te tocan dos meses en los que estás siempre fuera, todos los días. No volvés a casa ni el fin de semana. Nosotros estamos juntos desde el 15 de junio, son dos meses y medio.

Me imagino que es algo en lo que trabajaste mucho este año, construyendo un grupo que ya existía pero con un nuevo líder.

Sí, cuando se habla del grupo, estos jugadores son un grupo muy especial. Son muy educados, muy correctos. No hay dificultades con los jugadores. Muchas veces podés tener jugadores que generan problemas. Acá, Arata llega y se pone cómodo, está con todos, habla con todos. No produce ningún tipo de cambio en el equipo.

¿Cómo manejás el aspecto mental en esta semana? Muchos entrenadores dicen de "no jugar el partido antes de tiempo", para no llegar descargados.

No creo que el staff esté ansioso. Es hiperactivo, pero no ansioso. Muchas veces se confunde la ansiedad con la hiperactividad. Es un staff que siempre está atento a los detalles, siempre en movimiento. Claro, cuando llegue el momento de salir a la cancha, se me pasarán mil ideas por la cabeza. Pero por ahora, la semana fue tranquila. Se trabaja sabiendo lo que hay que hacer y se está haciendo de la mejor manera posible.

¿Trabajan con un psicólogo para manejar estos momentos, las dudas, las situaciones personales y la ansiedad?

Pienso que deberíamos trabajar con un psicólogo. Creo que hoy la URU no está preparada para eso, porque hay cuestiones económicas de por medio. Seguramente la Unión querría tener un psicólogo y más personal, pero hoy los recursos no lo permiten. Un equipo de cierto nivel tiene dos o tres psicólogos, dos o tres nutricionistas... Pienso que para muchos jugadores el psicólogo es de gran ayuda. Acá, los jugadores que lo necesitan van por su cuenta, pagándoselo. A veces el psicólogo que atiende a los chicos nos acompaña, pero no forma parte del staff estable ni trabaja con el 100% de los jugadores. Y, te repito, hay jugadores que, no digo que no lo necesiten, se autogestionan bien.

¿Te preocupan las cuestiones logísticas? A veces en estos viajes está el ómnibus que llega tarde, un problema con la cocina... Las canchas ya están definidas, aunque se había hablado de jugar en Viña del Mar, pero la cancha de La Pintana es más chica. ¿Te preocupás de ese "extra-rugby" o delegás por completo?

No, que no me hablen, tienen que ocuparse otros. No es de mi competencia. Claro, veo las cosas, las hablo con el responsable, pero no me ocupo yo. Lo veo, controlo, comento. El cambio de estadio no era factible porque se puede cambiar de estadio, pero no la ciudad designada como sede, que era Santiago desde el inicio de las eliminatorias. Era como si nosotros hubiéramos querido jugar en Paysandú o Punta del Este en vez de Montevideo, no hubiéramos podido.

Claro que todo me preocupa. Me preocupa, pero lo hablo con quien corresponde, con Jami, y se ocupa él. Claro, el ómnibus tiene que ser puntual, los detalles logísticos tienen que estar cuidados para no tener sorpresas. Me intereso, pero no me ocupo directamente.

¿Cómo preparan la doble fecha, pensándola como un único partido de 160 minutos, también en la gestión del plantel? ¿O piensan primero en la ida y después se verá?

Pienso primero en la ida y después en la vuelta. Si hubiéramos jugado la primera en casa, quizás habría sido diferente. Pero jugando allá, es un partido duro, difícil. Vamos allá, nos la jugamos y después pensaremos en la segunda. Todo puede cambiar según el resultado.

¿Entonces no pensás en guardar algún jugador para tenerlo fresco en la vuelta?

Ellos no van a guardar nada. Así que no hay nada que guardar. Si ellos van a dar todo, van a tener a los jugadores tan cansados como los nuestros. Veremos cómo se desarrolla el partido.

¿Viajan el jueves o el viernes?

El viernes, el día antes. Salimos a las 9 de la mañana y llegamos a las 11:30. Es un viaje corto. No quería estar en Chile más de un día o dos. Estar allá desde el jueves... no es un ambiente hostil, pero prefiero estar acá, en nuestra casa, y viajar el viernes.

"El Mono" Meneses antes de un Mundial, dijo de viajar lo más tarde posible para que los jugadores estuvieran con sus familias el mayor tiempo posible, para llenarse de energía.

Sí, porque el jugador uruguayo está acostumbrado a estar en su casa. Nosotros entrenamos todos los días pero no concentramos. Estamos acostumbrados a esta rutina, no veo por qué tengamos que cambiarla.

¿Viajan 25 o 26? ¿Los 23 de la lista más un par de reservas?

Viajamos 27. Nunca se sabe, a alguno le puede dar un resfrío o fiebre. Viajamos con cuatro jugadores más.

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Chile charrúa Rugby

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