Meta está construyendo un avatar de inteligencia artificial entrenado en la voz, imagen, modales y declaraciones públicas de su director Mark Zuckerberg, según reportó Financial Times. El clon interactuaría con empleados y podría asistir a reuniones en lugar del CEO.
Meta entrena el avatar en múltiples dimensiones del fundador: su voz, su imagen, sus maneras de comunicarse, su tono y años de declaraciones públicas. El objetivo explícito es que los empleados sientan más conexión con el fundador, incluso cuando Zuckerberg no esté presente físicamente.
La escala del desafío es notable. Zuckerberg supervisa más de 80.000 empleados distribuidos en Facebook, Instagram, WhatsApp y Reality Labs. Aunque realiza sesiones de preguntas abiertas y reuniones frecuentes, su presencia es limitada. Un clon entrenado para responder como lo haría el CEO podría, en teoría, extender esa presencia a más equipos, zonas horarias y decisiones.
Esto no es apenas una herramienta interna. Meta demostró en 2024 en su conferencia Connect una persona de IA en tiempo real, mostrando cómo los creadores podrían usar avatares para interactuar con sus seguidores a escala. Si el experimento con Zuckerberg funciona, la empresa planea ofrecer esta tecnología a creadores en sus plataformas.
Lo que significa para el sector
El experimento de Meta señala una dirección clara: los líderes tecnológicos creen que los avatares de IA pueden replicar presencia ejecutiva. Otros CEOs ya exploraron ideas similares. Sam Altman de OpenAI mencionó la posibilidad de asistentes de IA que representen a personas en reuniones. Startups como Personal.ai ya permiten crear versiones de IA para tareas específicas.
Pero clonar a un CEO activo de una empresa valuada en billones de dólares para uso corporativo interno es inédito. Eso subraya la confianza de Meta en la tecnología y posiciona al experimento como un test de viabilidad para toda la industria.
Las implicaciones se extienden más allá de Meta. Si un avatar puede manejar retroalimentación y decisiones, las preguntas sobre responsabilidad se vuelven urgentes. ¿Quién es accountable si el clon de Zuckerberg aprueba un proyecto o resuelve un conflicto? ¿Tiene autonomía o es solo una herramienta conversacional? El reporte de Financial Times no aclara estos detalles.
Para la economía de creadores, la oferta potencial es clara: influencers que luchan constantemente con mensajes, comentarios e interacciones de fans podrían usar un avatar propio para manejar esa carga mientras se enfoca en contenido. Meta lo ve como diferenciador frente a TikTok y YouTube.
Meta declinó comentar los detalles específicos. La empresa suele probar internamente durante meses o años antes de anunciar públicamente. Lo que sí es claro es que esto se alinea con la estrategia más amplia de Meta: posicionar la IA como tejido conectivo de todos sus productos, desde recomendaciones hasta publicidad, herramientas para creadores y ahora operaciones internas.