La Superintendencia de Servicios Financieros del BCU dispuso que las personas, empresas y patrimonios de afectación independiente que busquen captar fondos del público o convoquen a invertir con expectativas de rentabilidad deberán presentar una declaración jurada ante el organismo con información sobre su actividad.
El BCU pretende contar con datos sobre las empresas que ya operan bajo esos esquemas para luego emitir una regulación y establecer planes de supervisión con el objetivo de proteger a los inversores. Esta medida había sido aprobada en la Ley de Presupuesto.
El organismo informó que la declaración jurada deberá presentarse en formato digital ante la Superintendencia de Servicios Financieros y tendrá carácter obligatorio para los que desarrollen actividades de este tipo. Las empresas que ya estén operando tienen un plazo de 60 días para efectuar la declaración desde este viernes 5 de junio. Las que comiencen con la actividad más adelante lo deberán hacer antes del inicio.
El comunicado aclaró que el BCU podrá solicitar información adicional en caso de considerarla necesaria.