Reducción de la jornada laboral: los ejemplos que ya se aplican en Uruguay
Un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) hizo un repaso de los sectores de actividad en los que se acordó una disminución horaria
4 de febrero 2026 - 5:00hs
Reducción de la jornada laboral
La reducción de la jornada laboral ocupa con frecuencia la agenda laboral y se ha convertido en un tema que genera discrepancias entre empleadores y trabajadores. Pero a pesar de las resistencias ya se aplica en varios sectores de la actividad privada.
La posibilidad de reducir la jornada retomó fuerzas en este nuevo gobierno del Frente Amplio. Días antes de asumir como ministro de Trabajo, Juan Castillo adelantó que ese tema sería analizado en la actual administración. “Fue un escándalo cuando hace más de 100 años se instaló la ley de ocho horas. Y seguramente sea un escándalo cuando ahora la ley de 48 se reforme para que tenga menos”, dijo.
El ministro reafirmó su posición durante la 113ª conferencia anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que se desarrolló en Ginebra en junio del año pasado. “Una de las vías para mejorar la calidad del empleo es la reducción del tiempo de trabajo”, dijo en el auditorio del organismo.
Ahora, la modificación del horario laboral fue abordado en un informe elaborado por la OIT sobre la negociación colectiva en Uruguay.
El documento indica que las horas de trabajo y su ordenación constituyen, después de la fijación de salarios mínimos y sus actualizaciones, la temática más abordada en la negociación dentro de los Consejos de Salarios. En particular, la reducción de la jornada laboral es uno de los temas recurrentes en ese contexto. A lo largo de los años, añade, la temática ha evolucionado, incorporando nuevos matices en respuesta a los cambios sociales y económicos, así como a las características de cada sector.
El organismo relevó varios convenios con la intención de reflejar la presencia del debate sobre la reducción de la jornada laboral en el contexto actual de Uruguay.
Disminución en el sector metalúrgico y naval
El sector metalúrgico, en el grupo 8 de los Consejos de Salarios, acordó en 2023 una reducción de la jornada semanal de dos horas, para pasar de 48 a 46. En la negociación, el sector empresarial y el sindicato acordaron que la disminución fuera paulatina, debiendo instrumentarse en un plazo de dos años desde la firma.
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Industria uruguaya
La reducción fue acordada sin pérdida salarial ni de beneficios existentes, como la prima por presentismo.
El informe señala que el sector naval ya contaba con antecedentes de reducción desde 2008 cuando se había aplicado una rebaja de horas, pasando de 48 a 44 semanales. En 2021 se profundizó la tendencia al establecer una jornada de 40 horas para personal operario. En el caso de los administrativos, la jornada se mantuvo en 44.
Según la OIT, dado que el salario del personal operario se calcula en función de las horas trabajadas, y la reducción acordada no implica pérdida salarial, el convenio estableció que una vez cumplidas las 40 semanales, se pagan 44.
Construcción y peajes
El documento expone que la construcción fue uno de los sectores pioneros en acordar una reducción de la jornada semanal en 2008. Ese convenio tuvo gran repercusión, no solo por la cantidad de personas que abarca, sino también por tratarse de un sector donde la exigencia física es considerable, lo que hace especialmente relevante establecer una jornada más reducida.
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Foto: Inés Guimaraens
Antes de la firma del acuerdo, al tratarse de una actividad calificada como industrial, los trabajadores cumplían una jornada laboral de 48 horas, generalmente distribuidas entre lunes y viernes, con días de labor de 9 horas y 36 minutos. Con la reducción resuelta se pasó a trabajar 9 horas de lunes a jueves y 8 los viernes. De esa manera, la jornada semanal quedó en 44 horas.
El informe menciona que siguiendo el mismo espíritu que en el convenio anterior, en el sector de los peajes se acordó en 2014 una reducción escalonada de la jornada semanal para el personal operativo y de mantenimiento. Inicialmente se redujeron dos horas y a los 24 meses se aplicó una nueva reducción de la misma cantidad, pasando de una jornada de 48 a 44 semanales.
Con esas modificaciones se unificó la carga horaria semanal con la del personal administrativo.
Otros ejemplos de reducción de la jornada laboral
El sector de envasado de supergás tiene acordado una reducción de la jornada laboral desde 2010. La actividad está clasificada como comercial, pero involucra un nivel significativo de esfuerzo físico. En el convenio de ese año se estableció una disminución de cuatro horas semanales, pasando de 44 a 40, distribuidas en cinco días de ocho horas cada uno. El acuerdo no especifica que los días libres tengan que coincidir necesariamente con sábado y domingo.
La disminución de la jornada se aplica exclusivamente al personal que trabaja en la planta de envasado, el taller de recalificación de las garrafas y el área de pintura de envases, sin extenderse al conjunto de trabajadores del sector incluidos en el convenio. La medida se fundamentó explícitamente en razones vinculadas a la seguridad y salud laboral, particularmente relacionadas con la exigencia física de las tareas.
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Archivo. Garrafas
Leonardo Carreño
Otro ejemplo se observa en el sector de salas de juego, sociedades hípicas y studs en el que se verifican dos convenios colectivos, firmados en 2008 y 2016. “Ambos son complementarios y han contribuido a una reducción progresiva de la jornada semanal para todos los trabajadores del sector”, dice el documento de la OIT.
Antes de la firma de los convenios, algunos trabajadores cumplían jornadas de 48 horas semanales y otros de 44.
El acuerdo de 2008 estableció que los trabajadores de los centros de entretenimiento tendrían una jornada semanal de 40 horas, distribuidas en cinco días de ocho cada uno. Además, se dispuso que esas ocho horas se cumplirían en jornadas continuas incluyendo un descanso intermedio de 30 minutos, que sería remunerado y considerado parte de la jornada.
A su vez, se acordó que los empleados del Hipódromo de Maroñas cumplirían una jornada de 44 horas semanales, distribuidas en ocho horas de lunes a viernes y cuatro los sábados.
El convenio de 2016 amplió el régimen previsto para los trabajadores de los centros de entretenimiento al del resto de la plantilla laboral. El acuerdo estableció que a partir del 1º de enero de 2018, todos los trabajadores del sector pasaron a tener una jornada semanal de 40 horas, distribuidas en cinco días de ocho horas cada uno.
El último ejemplo que mencionó la OIT fue en el sector de recolección privada de residuos domiciliarios. Expone que como suele ocurrir en el sector servicios, existía una diversidad en las jornadas laborales: algunos cumplían 48 horas semanales, mientras que otros trabajaban 44. El convenio de 2017 marca un límite uniforme de 44 horas a la semana, distribuidas en seis jornadas de trabajo de 7 horas y 20 minutos cada una. En conclusión, las partes acordaron una reducción diaria de la jornada laboral de 40 minutos.
Impulso sindical a la reducción de la jornada laboral
El organismo internacional señala que los testimonios recabados coinciden en que la reducción de la jornada laboral ha sido impulsada principalmente desde el ámbito sindical, en algunos casos como parte de una agenda sostenida a lo largo del tiempo.
Agrega que entre los fundamentos que respaldan las propuestas de reducción de la jornada semanal se han enumerado diversas razones por los representantes de los trabajadores, como la redistribución de la riqueza, la mejora de las condiciones de salud y seguridad laboral, el acceso al tiempo libre y a la formación, así como la valorización de la vida humana y el aprovechamiento de los avances tecnológicos que permiten mayores niveles de productividad.