Cuando iban 75 minutos del partido que Liverpool y Peñarol empataron 2-2 este viernes en Belvedere por la fecha 11 del Torneo Apertura, se vivió una gran polémica.
En ese momento, los negriazules aún ganaban 2-1.
Llegó un tiro libre para los aurinegros y en el segundo palo, apareció Maximiliano Silvera para celebrar el empate.
Pero el segundo línea levantó la bandera enseguida y lo anuló.
Lo que sucedió desde el VAR
Una de las grandes contras que tiene el Estadio Belvedere para hacer tomas con cámaras, es que no tiene mucha altura.
En ese contexto, complican, como en muchas canchas chicas, la revisión por parte del Video Assistance Referee (VAR), debido a que las cámaras no los pueden ayudar en algunos casos, de forma fidedigna.
Cuando partió el centro, un futbolista de Peñarol cabeceó hacia atrás y en ese momento, desde la cámara que filmaba el partido y que sirve, a su vez, para marcar la línea del offside, parece que Maximiliano Silvera está apenas habilitado por atrás.
La toma de la televisión desde donde parte el pase hacia Maximiliano Silvera, muestra otra perspectiva; esta es la cámara que mide el offside, y no como la otra que está en la línea del arco
Esta fue la toma que vio Diego Aguirre enseguida en el bando de suplentes con su tablet y su cuerpo técnico.
Por eso les comunicó incluso a sus jugadores que era gol, que se quedaran tranquilos.
No obstante, el VAR se tomó unos minutos más y le avisó al árbitro Hernán Heras que era offside.
¿Qué sucedió? Desde el VAR trazaron las líneas para ver si Maximiliano Silvera estaba en fiuera de juego, con la cámara que está sobre la raya del arco y no con la que marca el offside.
Con esa cámara, que no es la habitual para trazar las líneas, el delantero de Peñarol parece estar en offside por centímetros.
Esta imagen no la habían visto en Peñarol y por eso fue que Diego Aguirre dijo al final del partido que "el gol anulado dicen que es un escándalo, ahora lo voy a ver bien; sería muy triste”.
Cuando las canchas o los estadios no tienen determinada altura, a los que comandan el VAR se les hace muy complicado poder trazar las líneas y esto fue lo que ocurrió en Belvedere.