La continuidad o el arribo formal de un futbolista a una institución grande como Peñarol, siempre genera expectativas, pero en las últimas horas, el caso de Washington Aguerre ha tomado un giro inesperado que va mucho más allá de lo estrictamente deportivo. Lo que parecía una negociación cerrada se detuvo abruptamente en los escritorios del Palacio Cr. Gastón Guelfi.
El nudo del conflicto: un contrato que siembra dudas
Según se informó este sábado, Rodolfo Catino se plantó firmemente y se negó a estampar su firma en el nuevo vínculo contractual del arquero, más allá de que sí firmó el contrato que lo vincula como futbolista AUF.
El motivo no es el monto total del salario -el cual ya estaba acordado- sino la forma de pago exigida por el entorno del jugador.
La propuesta presentada por la representación de Aguerre pretendía que la mitad de su sueldo no figurara en el contrato como ingresos líquidos, sino como ingresos de otras especies, según informaron a Referí, dos dirigentes más allá de Catino -quien ya había dado su versión el sábado a la noche-, uno de la oposición y otro del oficialismo.
En términos técnicos, se solicitaba que una parte mayoritaria de sus haberes no quedara asentada en el documento principal, ya que iba a ser pagado a una sociedad ajena a Aguerre.
El "No" rotundo del secretario general de Peñarol
La postura de Rodolfo Catino, que frenó la operación es clara: transparencia institucional. Aceptar estas condiciones no solo vulnera los protocolos internos de Peñarol, sino que expone al club a contingencias legales y auditorías complejas.
Aunque oficialmente se hable de "detalles administrativos", lo cierto es que la exigencia del jugador de no documentar la plena realidad de parte de sus ingresos generó un malestar profundo.
Mientras que Diego Aguirre aguarda por definiciones para armar su plantel, la dirigencia, en este caso, el secretario general, prioriza la prolijidad financiera del club.
Incertidumbre en el arco
Esta negativa deja a Washington Aguerre en una posición incómoda. Catino no está dispuesto a ceder en este punto, entendiendo que el cumplimiento de las normativas vigentes es innegociable.
La decisión que tomó el arquero y que informó este domingo Referí, no solo fue no viajar a Maldonado el sábado para enfrentar a River Plate por la Serie Río de la Plata -en un encuentro que iba a ser titular-, sino a su vez, no entrenar con sus compañeros hasta que esto no se solucione.
Si el jugador no acepta que el 100% de su salario figure de manera transparente en los papeles, su futuro en el arco carbonero podría tener las horas contadas.
"Hay que plantear con los abogados alguna solución alternativa", dijo Catino este sábado a la noche en Sport 890 dando a entender que si algunos puntos del contrato se solucionan, el mismo se firmará sin inconvenientes.
Por ahora, el "Día D" para el golero se traslada de la cancha a las oficinas, donde la transparencia legal parece ser la única barrera infranqueable.