El presidente de Nacional, Ricardo Vairo, analizó el presente institucional y deportivo del club en una entrevista con Quedó Picando, el programa de deportes del streaming de El Observador.
El mandatario conversó sobre la reciente contratación del entrenador Daniel Carreño, y la necesidad de profesionalizar la estructura deportiva por encima de los resultados inmediatos y los técnicos.
Los desafíos de Pablo Álvarez como nuevo gerente deportivo de Nacional
Uno de los puntos centrales de la charla fue la reciente designación de Pablo Álvarez como gerente deportivo. Para Vairo, este movimiento responde a una necesidad estratégica de dotar al club de una metodología de trabajo que trascienda a los entrenadores de turno.
"Estamos convencidos de que los procesos deben ser de las instituciones, no de las personas. Debe haber una política deportiva definida que se implemente independientemente de quién esté al frente del primer equipo", sostuvo el presidente.
Según Vairo, la elección de Álvarez se basó en su perfil técnico y su capacidad para integrar herramientas de scouting y tecnología, áreas que el club busca potenciar para mejorar la calidad de las contrataciones.
El presidente reconoció que Nacional ha sufrido en el pasado por la falta de un filtro riguroso en la llegada de futbolistas. "Debemos ser mucho más rigurosos en el análisis de los jugadores que incorporamos. El mundo ha cambiado y la presión en los clubes grandes es cada vez mayor; hoy el fútbol es cabeza, físico y habilidad, en ese orden", explicó.
Según constató Referí, Nacional realizó 35 contrataciones desde que Vairo asumió como presidente de Nacional con Flavio Perchman como vice en diciembre de 2024, y por otra parte tuvo 40 bajas (entre ventas y rescisiones) y 15 jugadores cedidos a préstamo (de los cuales ninguno ha vuelto a jugar en el club).
"Es una de las cosas que más estoy comentando y que tenemos que cambiar. Yo para mí estar en una mitad de temporada y traer diez jugadores es porque algo no funcionó", comentó al ser consultado sobre esas cifras.
El diagnóstico del primer semestre y la elección de Daniel Carreño
Al ser consultado sobre el desempeño del equipo en la primera mitad del año, Vairo no evitó la autocrítica. "No recuerdo haber tenido en mi historia como socio de Nacional un semestre tan malo. Fue una realidad que nos golpeó", admitió.
Sobre la salida de Jorge Bava, el presidente señaló que la decisión se tomó en un momento de quiebre emocional, donde la confianza del equipo se había desgastado.
La elección de Daniel Carreño, según Vairo, respondió a la necesidad de un "revulsivo rápido" que conociera la interna del club y pudiera gestionar la presión del entorno, luego de que Sebastián Abreu rechazara la posibilidad por su actualidad en México y que se descartara la opción de Diego Monarriz.
"Sentía que Daniel era la persona indicada para generar un cambio anímico inmediato en un momento límite", añadió. Consultado sobre la continuidad del entrenador, el mandatario marcó que Carreño tiene contrato hasta diciembre de 2026.
De cara a lo que resta del año, Vairo mantiene la cautela pero no pierde la ambición. Si bien reconoce que la Tabla Anual es un objetivo lejano, confía en que el equipo pueda pelear el Torneo Clausura y la Copa Uruguay, esto último con el objetivo de entrar en la Copa Libertadores.
La presión del entorno y el fenómeno de las redes sociales
Vairo hizo especial énfasis en cómo la exposición digital ha transformado la gestión de los clubes grandes en Uruguay. El presidente describió a las redes sociales como un factor de presión constante que afecta tanto a los dirigentes como a los propios futbolistas.
"El hincha de Nacional es parte de la familia, pero hoy el fútbol está increíblemente presionado. Uno entra al vestuario y los jugadores están con el celular mirando lo que se dice. Es imposible aislarse", reflexionó.
A pesar de esto, Vairo reafirmó su compromiso con el cargo: "Nunca me he replanteado por qué acepté este desafío. Siento el honor de estar aquí y he aprendido que estas cosas hay que disfrutarlas incluso en los peores momentos".
Situación económica: el desafío de la sostenibilidad
En el plano financiero, el presidente tricolor fue tajante respecto a la necesidad de ajustar el presupuesto. Con un gasto global que ronda los 30 millones de dólares anuales, Vairo advirtió que el club debe ser más cauteloso en el futuro.
"El año pasado tuvimos un balance positivo tras vender por 13 millones de dólares, pero este año no hemos logrado ese nivel de ingresos y el presupuesto ha crecido. Nacional debe cambiar necesariamente su forma de gestionar los egresos; no podemos depender exclusivamente de la venta de jugadores para equilibrar las cuentas", sentenció.
Asimismo, el mandatario denunció las dificultades que enfrenta el club para cobrar transferencias realizadas a instituciones del exterior. "Tenemos más de 4 millones de dólares pendientes de cobro por parte de clubes como Santos, Botafogo y Argentinos Juniors", concluyó.