El uruguayo Pablo Laurta, acusado de asesinar a su expareja, su exsuegra y un chofer, fue trasladado desde la cárcel de Córdoba a Concordia. Durante el traslado, el uruguayo pidió disculpas a la familia del remisero Martín Palacio.
"Lo siento muchísimo", respondió Laurta ante la pregunta de una periodista sobre qué le diría a la familia del remisero de 49 años, que fue desmembrado y cuyos restos fueron encontrados días después en distintas zonas de Entre Ríos (Argentina).
En Córdoba Laurta responde a los crímenes de su expareja (y madre de su hijo) y exsuegra, mientras que en Concordia debe responder por el caso de Palacio.
Embed - Pablo Laurta abandonó Córdoba: fue trasladado y gritó un llamativo pedido de perdón
"¿Estás arrepentido?", le preguntó una periodista de Canal 9 Litoral a Laurta durante el traslado. El uruguayo se limitó a responder que quería que se investigara lo que pasó con su hijo.
"Quiero que se investigue por favor lo que pasó con mi hijo. Lo mío espero que se siga el curso de la Justicia y que se sepa la verdad", agregó.
Laurta fue uno de los fundadores del grupo Varones Unidos, que se dedicaba al desarrollo de la "masculinidad positiva" en un mundo que, según ellos, se centra en la "atención sobre los aspectos negativos de los hombres".
Según la reconstrucción policial del caso, Laurta cruzó a Argentina desde Uruguay en canoa para evitar ser registrado por Migraciones. Su intención era llevarse a su hijo de cinco años.
Al llegar a la vecina orilla contrató los servicios de Palacio, a quien le había pedido que lo traslade a la ciudad de Rafaela, en Santa Fe. Sin embargo, el destino fue otro y el auto del remisero fue encontrado incendiado en Córdoba, donde el uruguayo cometió los asesinatos de su expareja y su exsuegra el 8 de octubre pasado.
Laurta, en tanto, fue detenido en un hotel de Gualeguaychú, donde estaba con su hijo de cinco años, con quien se presume que iba a cruzar el río para regresar a Uruguay.