Sin el aval de la IM y apremiado por los tiempos, Orsi enterró idea del túnel para 18 de Julio; Bergara estudia desvíos y relocalización de estatua en Plaza Cagancha
Los jerarcas manejaron este martes tomarse más tiempo para resolver sobre 18 de Julio, pero entendieron que ya no hay más margen; Bergara propone desviar los ómnibus hacia Uruguay cuando haya cortes y cambiar el sentido de la calle Soriano hacia el este
El gobierno había decidido apenas unos minutos antes que avanzaría con la alternativa propuesta por Mario Bergara para mantener el transporte sobre superficie en 18 de Julio.
A pesar de que todos los estudios técnicos divulgados durante meses por el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) marcaban que un soterramiento de la principal avenida del centro era viable y hasta preferible, el Poder Ejecutivo acordó que no podía ir contra la autonomía del intendente de Montevideo, que desde la primera hora mantuvo que era inconveniente una obra de tal magnitud.
El presidente Yamandú Orsi ya le había abierto la puerta a Bergara el jueves 19 a que elaborara una iniciativa que no implicara excavar el túnel. Durante ese primer encuentro el intendente contrapuso su visión a la de la ministra Lucía Etcheverry, quien –en base a lo trabajado por sus técnicos– defendió que el soterramiento era necesario en pos de descongestionar 18 de Julio y de bajar los tiempos de viaje a unos siete minutos.
Los jerarcas del gobierno y los intendentes llegaron a considerar este martes la posibilidad de avanzar en otras licitaciones mientras se tomaban más tiempo para estudiar la propuesta de la IM, pero pronto lo descartaron: entendieron que el proyecto ejecutivo requeriría de entrada el detalle de la solución integral y, sobre todo, concluyeron que los tiempos apremian y que no pueden seguir dilatando las definiciones si pretenden completar la reforma en 2029, según reconstruyó El Observador.
Después de un fin de semana movido y de pedir un día más para pulir su propuesta, Bergara presentó este martes los planos de lo que sería la nueva 18 de Julio. Como informó El Observador, los ómnibus articulados del sistema Bus Rapid Transit (BRT) circularán por un corredor central en ambos sentidos –un diseño similar al que tiene Corredor Garzón– con seis paradas a lo largo de la avenida, ciclovía en cada costado y un carril para vehículos particulares del lado de cada vereda.
La IM quedó en pulir varios detalles técnicos, entre los que se cuentan la canalización del tránsito privado en sentido a Plaza Independencia hacia calles paralelas a partir de Yi, donde la calzada se hace más angosta. Bergara aseguró que su propuesta permite llevar los tiempos de viaje en hora pico a 10 minutos, algo que el gobierno aún quiere ver cuán viable es en la práctica con medidas tales como priorización semafórica.
El túnel, entienden en el Poder Ejecutivo, garantizaba el mismo tiempo de viaje de lunes a domingo a cualquier hora del día, dado que era exclusivo para el BRT y no tenía interferencia alguna de autos o peatones. Ahora, con una solución por superficie atravesada por semáforos y más de 20 cruces, los resultados están por verse.
Otra de las incógnitas que deja abierto este nuevo formato será qué sucede con la estatua de la Libertad erigida en la mitad de la avenida a la altura de la Plaza Cagancha, ya que el corredor irá por el medio. El intendente quedó en que sus técnicos evaluarán una posible relocalización, según contaron las fuentes.
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El desfile de este domingo comenzará a la hora 19 e irá desde Plaza Independencia a Plaza Cagancha.
J. Samuelle
Desde el gobierno le habían reclamado el jueves pasado a Bergara que se hiciera cargo de los desvíos en caso de marchas, actividades u otros cortes de 18 de Julio, dado que los nuevos ómnibus articulados, por su tamaño, tienen complicaciones para circular en calles paralelas en un contexto de mayor congestionamiento. El intendente de Montevideo manejó este martes la posibilidad de que en esos casos –134 cortes por año, según los datos del MTOP– los buses bajen a la avenida Uruguay, que es una de las paralelas más anchas en el sentido hacia Ciudad Vieja, según reconstruyó El Observador.
Bergara propuso también cambiar el sentido del tránsito por Soriano para canalizar parte de los autos que van hacia el este. Hoy esa calle –que queda a dos cuadras de 18 de Julio– está flechada hacia la Ciudad Vieja.
Por otro lado, la ministra Etcheverry pidió a la intendencia una propuesta para facilitar el acceso de los pasajeros al Pereira Rossell desde la parada prevista a la altura de Alejandro Beisso, a tres cuadras de Bulevar Artigas.
El MTOP había divulgado este fin de semana un informe que marcaba que un soterramiento por 18 de Julio presentaba una “ventaja técnica” sobre cualquier solución a nivel. Orsi destacó no obstante que la alternativa por superficie tendrá costos significativamente menores y que la obra será bastante más rápida. El estudio RDA Ingeniería había estimado que la construcción del túnel llevaría 21 meses, diez de los cuales afectarían tramos en superficie y el resto ya serían bajo tierra.
El presidente sí recordó que la obra “más compleja” estará en el intercambiador de tres niveles a la altura de Tres Cruces, para el que hay consenso entre todas las partes. La construcción insumirá 27 meses, más de dos años.
20250609 Entrevista a Julieta Sierra, diputada del MPP.
Foto: Inés Guimaraens
“Medias tintas y hay que animarse”
Apenas trascendió la noticia, la diputada del MPP, Julieta Sierra, publicó en sus redes sociales que había escuchado “a muchas personas instruidas en el tema que daban cuenta de lo importante que era el túnel para la reducción significativa del tiempo viajando”. “Una lástima que no se lleve adelante, todas las grandes obras tienen polémica, a veces hay que animarse. Ahora, todo el apoyo para que la obra que se determine mejore las condiciones del viaje de quienes usamos el transporte público y conocemos en carne propia sus deficiencias”, afirmó.
Consultada por El Observador, la dirigente del sector de la ministra Etcheverry enfatizó en que “hace falta mirar un poco más hacia adelante, no solamente en el corto plazo, y animarse a las grandes obras que siempre han generado polémica”.
“Quienes usamos el transporte público, y hablo en primera persona, sabemos que hay una deficiencia y que la gente necesita acortar los tiempos de viaje. Igual todo el respaldo a esta obra y confiar en que se tomó una buena definición, pero creo que es una oportunidad perdida”, planteó. Sierra deseó que a largo plazo puedan lograrse este tipo de obras y “no estar siempre tímidos y a medias tintas con lo que se construye”.