1 de septiembre de 2026 5:00 hs

En el cerno de la Torre Ejecutiva suelen bromear con que el expresidente Luis Lacalle Pou legó cosas buenas en términos de “diseño” de gobierno. Algunas las replicaron para esta nueva administración, como la jerarquización política del secretario de la Presidencia o la apuesta por un ministro de Economía independiente sostenido ante todo por la confianza del primer mandatario.

Pero si Yamandú Orsi escogió un blanco al que dirigir sus dardos contra la forma de ejercer el poder de su antecesor, ese fue la poca asiduidad en las convocatorias a los Consejo de Ministros. En diciembre de 2023 arremetió contra la “ forma monárquica y soberbia de conducir los destinos de un país” y en mayo de 2024 afirmó que el gobierno de Lacalle Pou había decidido matar el Consejo de Ministros”.

En octubre de 2024 dijo a El Observador que el gabinete sería su “ineludible” espacio de coordinación en caso de ganar. “El Poder Ejecutivo está integrado por el presidente de la República funcionando también en Consejo de Ministros. Es una entidad constitucional que además tiene la particularidad de ser el espacio donde podés transversalizar políticas. Pienso reflejar ahí lo que fue mi gestión en el gobierno de Canelones”. Ya entonces hablaba de citarlo cada 15 días y sostener gabinetes temáticos semana de por medio.

Más noticias

Lo reivindicó como presidente electo en enero de 2025: “Lo primero es que se reúna, que parece una obviedad, pero en este período de gobierno fueron bastante más distantes en el tiempo (...) Para mí el Consejo de Ministros es un órgano fundamental (...). El lugar no es lo que más me preocupa, sí la frecuencia y la puntería, para qué lo hacemos”.

A 20 meses de haber asumido el gobierno, Orsi recibirá este martes en la Torre Ejecutiva a su gabinete, con la intención de retomar una mayor asiduidad, según lo ha conversado él mismo con los dirigentes frenteamplistas que en las últimas semanas recibió de forma reservada en la residencia de Suárez y Reyes. Esta convocatoria será la número 16 en lo que va del mandato y la décima del 2026.

Yamandú Orsi reunido con el gabinete analizando la situación de Venezuela

Yamandú Orsi reunido con el gabinete analizando la situación de Venezuela

A pedido de sus ministros, el presidente había reconocido en el último gabinete del año pasado que tenía varios temas en agenda y que consideraba necesario citarlos más seguido. Por eso, durante el Consejo de Ministros del 9 de marzo, Orsi bajó un plan de trabajo para reunirlos cada 15 días y que en el medio se alternaran los tres gabinetes sectoriales: el de seguridad, el social y el productivo.

Sin embargo, pese a una mayor intensidad en el correr del 2026, por la vía de los hechos el presidente sigue lejos de la dinámica que anunció en campaña electoral. En promedio, este año el Consejo de Ministros sesionó cada 27 días, mientras que el año pasado funcionó cada 48 días.

La frecuencia tampoco es regular: este martes volverá a juntarse a tres semanas de la última convocatoria; entre esa y la anterior pasaron 46 días y previo a eso 30 días, en meses en que enfrentó la polémica sobre la compra de su camioneta personal y su caída más pronunciada en las encuestas; en abril llegó a haber un Consejo de Ministros con ocho días de distancia entre uno y otro.

No hay en ese sentido un patrón marcado, al tiempo que en 2025 la frecuencia fue aún menor, con una distancia máxima de 67 días entre una convocatoria en agosto y otra en noviembre.

El “pico a pico” de Orsi

Hay dos razones centrales para eso, de acuerdo a fuentes del entorno de Orsi. Una es que “al presidente le gusta el pico a pico”, al decir de un importante jerarca del gobierno. Como en el truco de a seis, prefiere los intercambios mano a mano o con un grupo de ministros antes de oficializar una convocatoria general en la Torre Ejecutiva.

La cita remite a Lacalle Pou, quien a menudo justificaba su dinámica con los líderes de la coalición como un “pico a pico y redondilla”.

En este sentido, los ministros de Orsi suelen enfatizar en la “relación de confianza” que han generado con el presidente más allá de los gabinetes en Torre Ejecutiva, incluso los que en el espectro del Frente Amplio están más lejos del mayoritario MPP, como Juan Castillo y Gonzalo Civila.

El mandatario, por otro lado, ha destinado la residencia de Suárez y Reyes en las últimas semanas para mantener intercambios reservados con dirigentes y sectores del oficialismo con el fin de aceitar la articulación política. Parte de las conversaciones han girado sobre la necesidad de retomar con mayor frecuencia las reuniones del gabinete, según pudo saber El Observador.

La otra razón refiere a un convencimiento de la Torre Ejecutiva de que el Consejo de Ministros no puede ser un mero ámbito deliberativo con una frecuencia marcada, sino una instancia en la que moldear anuncios públicos en una conferencia de prensa posterior para intentar marcar una agenda desde el gobierno.

En el último gabinete, por ejemplo, el secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, puso ubicación y monto al nuevo data center anunciado meses atrás por Antel, al tiempo que informó sobre créditos por US$ 750 millones para mitigar los efectos de El Niño.

Otros ejemplos fueron el anuncio en junio del gasto incremental para la Rendición de Cuentas y el convenio entre los ministerios de Interior y Defensa sobre vehículos militares, o las resoluciones sobre el diálogo social comunicadas en mayo en una conferencia de prensa encabezada por Gabriel Oddone y Rodrigo Arim.

La dinámica implementada por Orsi lo diferencia de Tabaré Vázquez y lo acerca a José Mujica. El primero citaba religiosamente todos los lunes a sus ministros para poner en común los temas del gobierno, al tiempo que el segundo inició su administración con la idea de convocar al gabinete cada 15 días y alternar en el medio los gabinetes temáticos.

Pese a ese empuje inicial de Mujica –al igual que Orsi ahora– las reuniones se fueron “diluyendo” por la vía de los hechos, al decir del exministro Roberto Kreimerman en un trabajo académico realizado por Julio Pintos.

Por su parte, mientras Orsi lleva 16 reuniones de Consejo de Ministros en lo que va de su gobierno, a esta altura Lacalle Pou iba unas 11. La comparación, sin embargo, está lejos de ser lineal dado que a esta altura el anterior gobierno atravesaba una pandemia y sostenía gabinetes ampliados para definir temas como la reapertura de las clases o la compra de vacunas contra el covid-19.

Los problemas de “coordinación”

Aunque no necesariamente es garantía de un gobierno más coordinado, la reunión de este martes llega en plenas “descoordinaciones” o problemas de “narrativa política” del gobierno, al decir de “Pacha” Sánchez en una entrevista publicada por Yunta la semana pasada.

El secretario de la Presidencia protagonizó este lunes un nuevo episodio cuando salió a aclarar los dichos de Orsi respecto a que en Argentina “se retiró una denuncia penal” sobre la instalación de la planta de HIF en Paysandú. Sánchez sostuvo en Informativo Sarandí que “hubo una confusión en las declaraciones del presidente” que llevaron a un desmentido de la fiscal argentina Josefina Minatta, quien mantiene su acción judicial.

En esa misma entrevista, el jerarca del MPP aseguró que “se equivoca” el ministro de Trabajo, Juan Castillo, quien –según consignó Búsqueda– habló en un comité de base sobre las negociaciones por la Rendición de Cuentas y de que “conseguir dos votos ahora te va costando embajadas, directorios y vaya a saber cuántas cosas que no se ven públicamente (...) porque algunos entienden la política de esta manera también”.

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos