Economía y Empresas > Entrevista presidenta OMEU

“Ser conectores no tiene precio, y eso se hace creando redes”

La presidenta de OMEU, habla sobre el poder de la mujer en el mundo empresarial uruguayo, de la importancia de generar redes y del valor del trabajo en equipo

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14 de agosto de 2019 a las 05:00

Analía Pereira
Especial para El Observador

Anabela Aldaz es abogada, hace 15 años encabeza el departamento de derecho ambiental de Guyer & Regules, y hace un año preside la Organización de Mujeres Empresarias del Uruguay (OMEU). Una ong que apoya a empresarias, ejecutivas y emprendedoras, y fomenta sus oportunidades de crecimiento.

El próximo 20 de agosto se realizará, en el teatro Movie, la tercera edición del seminario Más emprendedoras, donde la organización presentará speakers nacionales e internacionales.

OMEU comenzó capacitando mujeres en la capital del país, pero ahora se encuentra en un plan de descentralización de sus programas. Aldaz toma este proyecto como una de las bases de su presidencia y confía en el poder de generar redes de trabajo.


¿Qué lugar tiene la mujer en el empresariado uruguayo?

La emprendedora uruguaya tiene un montón de barreras, que van desde el riesgo, el miedo a emprender, hasta salir de una situación de dependencia. Pero hay unas ganas y una fuerza en las mujeres, que es contagiosa. La mayoría de los emprendimientos del país son pymes, y hoy las mujeres están cada vez más en frente de esas empresas.

En OMEU creemos que fomentar las oportunidades de crecimiento, de emprendimiento, del empresariado, de generar negocios y redes es algo que si se hace bien va a mover la aguja. Ser conectores no tiene precio, y eso se hace creando redes.

¿Cómo se deben componer las redes?

Tener un grupo que te respalde es clave. OMEU es una organización absolutamente feminista, porque entendemos feminismo como democracia. Si bien somos una organización con foco en las mujeres, el equipo también es con los hombres. El equipo es para todos lados y tiene que ser así. En el universo de socias y en la directiva de OMEU hay una gran diversidad y eso también hace que el trabajo sea riquísimo.

En el feminismo cada uno debe aportar desde su lugar, reconociendo la necesidad de una cobertura y contención para distintas problemáticas de la mujer. En el ámbito empresarial había una gran necesidad de un espacio como OMEU.

Había necesidad de encontrar un espacio profesional, técnico, de intercambio, de camaradería y que a su vez atacara problemáticas enfocadas en la mujer”


¿Cómo trabajan con las gremiales empresariales y los sectores público y privado?

Trabajamos con muchas cámaras y organismos con un engranaje bien aceitado, el apoyo es recíproco. OMEU es la única organización con perspectiva de género dentro de la Confederación de Cámaras Empresariales. 
El trabajo se da de manera muy buena y muy proactiva desde el lado de las Cámaras, nos buscan. Que nos reconozcan como un actor es algo muy importante.

Además, el intercambio que se da entre el sector empresarial y el Estado es fundamental. Cuando vamos al interior, por ejemplo, vamos con las intendencias como instituciones referentes y se logran muy buenas convocatorias.

Este trabajo atraviesa todo y en muchos casos somos articuladores. Presentamos iniciativas legislativas, como la ley de emprendedurismo; trabajamos con Uruguay XXI y la Unión de Exportadores en una norma para fomentar las pequeñas exportaciones sin barreras arancelarias o con los menores costos de exportación; también trabajamos con la Cámara Argentina de la mediana empresa; estamos muy cercanas a ONU Mujeres con el programa Ganar Ganar y hemos participado en las reuniones de cancillería en el Mercosur para generar una unidad de género.

¿Qué dejó cada una de las presidencias de OMEU?

En sus 10 años OMEU tuvo varias presidentas: Adriana Radiccioni, Verónica Raffo y Elena Tejeira, y cada una le dejó algo diferente. Adriana estuvo en la fundación, fue parte del armado. Verónica le dio una impronta de crecimiento, de consolidación del lado empresarial. Por su parte, Elena puso el foco en el emprendedurismo y en algo que yo abracé desde el principio, que era poder llevar la organización al resto del país.

Para descentralizar hay que dar autonomía, y eso se da cuando se comparten los valores. Yo los llamo metavalores, porque son cosas que trascienden. Actualmente, desde la directiva estamos hablando eso con socias de Maldonado, y ojalá algún día haya OMEU Maldonado, OMEU Colonia, OMEU Tacuarembó y más, y que cada una pueda generar sus estrategias de crecimiento sobre la misma columna vertebral.

¿Cuáles son las bases de su presidencia?

Si hay algo distintivo en esta administración es un cambio en la forma de trabajar. Nos propusimos trabajar en equipo y hemos abierto las puertas a que aquella socia que quiere trabajar y que abraza el propósito de la organización, se sume.

Creo que lo que marco una forma distinta de trabajar es este compromiso por abrir el juego para todas las que tienen algo para aportar, fortalecer la descentralización y desmitificar el preconcepto que podían tener muchas personas que no conocían OMEU y la veían como una organización quizás más elitista y no veían el contenido de fondo.


¿Cómo inspira a las socias y a sus compañeras?

Yo busco inspirar a través de la empatía, y en las capacitaciones lograr equipos de alto desempeño, para poder sacar lo mejor que cada una tiene para dar. No hay duda que uno solo es una cosa, y en equipo es algo mucho más grande. Creo que hay que sacar lo mejor del equipo, que son cosas que trascienden. Me gusta que la gente crezca y se anime a soñar.

En esto creo que una de las herramientas más importantes es inspirar al otro. Creo que como mi trabajo lo hago con pasión y ganas eso se transmite, y se puede replicar en otros ámbitos.

Cada vez que hacemos un taller y me presento digo lo mismo: ‘acá estamos todas por lo mismo, estamos todas en pie de igualdad y por el mismo sueño, que es sacar a nuestras familias adelante. Somos todas mujeres con las mismas problemáticas, acá hay una línea común’.

¿Qué la inspira a usted?

Siempre llega un momento cuando queres devolverle a la sociedad. Es cuando pienso, soy una privilegiada de poder vivir de mi trabajo, y hay muchas personas que no tuvieron esas oportunidades.

Vengo de una familia del interior, de clase media, soy la única profesional en mi familia y se todo el esfuerzo que hubo atrás para ayudarme a tener estas herramientas. En OMEU encontré una forma de dar desde mi lugar.

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