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A la usina de Felipe Cardoso le quedan dos años de vida útil

La medida de derivar residuos no domiciliarios a otro lugar por una semana generó problemas a vecinos y empresas

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04 de agosto de 2017 a las 05:00

"Por ahora no hay problema de espacio (en Felipe Cardoso), pero tiene un horizonte temporal" de dos años, dijo a El Observador el director de Desarrollo Ambiental de la Intendencia de Montevideo, Fernando Puntigliano. Aunque utilizando algún método especial de compactación la vida de la usina podría extenderse unos años, de todas maneras no se prolongaría más allá de 2024, explicó.
A eso se suman los problemas en la caminería y la presencia de clasificadores, que hacen que la operativa sea peligrosa y que las condiciones de trabajo sean inaceptables, dijo el director de Desarrollo Ambiental.

La mayoría de los residuos que llegan a la usina, unas 1.400 toneladas por día, son desechos no domiciliarios y no orgánicos (provenientes de comercios e instituciones) que son valiosos para los clasificadores. Hasta la semana pasada eran unas 130 las personas ajenas a la operativa de Felipe Cardoso que entraban sin autorización a buscar residuos.

Pese a que el ingreso no está permitido, los alambrados rotos y la abundancia de desechos de valor hacen difícil impedir esa situación, que se da desde hace años, dijo el jerarca. Pero el trabajo de los camiones y la posibilidad de derrumbe de las montañas de basura ponen en riesgo la vida de trabajadores y clasificadores, por lo que se definió hacer cambios y obras.

2.600 toneladas de basura por día llegan al sitio de disposición final en Felipe Cardoso. De ese total, 1.200 corresponden a desechos domésticos, y los restantes 1.400 a residuos no domiciliarios, que pueden clasificarse.

Para mejorar la seguridad de las instalaciones y de trabajo, la intendencia definió hace una semana cambiar temporalmente el destino de los residuos de origen no domiciliario, es decir los de comercios e instituciones, y desviarlos del sitio de disposición final en Felipe Cardoso hacia un terreno al norte del departamento.

Esa decisión generó que la basura comenzara a acumularse en la esquina de camino La Renga y camino Osvaldo Rodríguez y generó la molestia de los vecinos que reclamaron en la Junta de Montevideo y en la intendencia.

Aunque en Felipe Cardoso los clasificadores bajaron a 25 en menos de una semana, según afirmó Puntigliano, el cambio generó problemas a los vecinos y a las empresas que realizan el servicio privado de recolección. Este lunes los recolectores no pudieron ingresar al nuevo terreno ni a Felipe Cardoso, por lo que no levantaron residuos de las empresas con las que trabajan, dijo a El Observador la empresa Atlas. Los problemas en atrasos para ingresar los residuos se dan desde hace unos 20 días, afirmaron.

Por su parte, el edil del Partido Nacional, Javier Barrios, dijo que "los vecinos amanecieron un día con que les vaciaban camiones de basura enfrente".

Tras los reclamos de las partes afectadas, Puntigliano se reunió con los vecinos y, según dijo a El Observador, reconoció su responsabilidad en la elección del terreno. Resolvió además dejar sin efecto la medida de disponer allí los residuos, limpiar esos padrones y disponer un lugar específico, cercano a Felipe Cardoso, a donde podrán ir los clasificadores.

El material reciclable se enviará a ese lugar, y lo que sobre luego de la clasificación volverá a la usina.
La comuna puso además desde este miércoles custodia policial en el predio de disposición final para impedir el ingreso de los hurgadores, y se esperaba que las 25 personas que clasificaban allí ilegalmente se hayan retirado. El director municipal prometió además que se reparará el alambrado y se mejorarán las condiciones de trabajo para los funcionarios.

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