José Mujica explotó como hacía tiempo no explotaba. Agarró del brazo al ministro de Economía, Danilo Astori, y lo presionó frente a testigos. Después levantó la voz ante los periodistas y, como si tal cosa, amenazó con "trancar" el Parlamento donde los votos de su sector son fundamentales para que el gobierno de Tabaré Vázquez siga andando. La reacción del expresidente y actual senador ocurrida el jueves 17 –luego de que los bancos se negaran a participar del negocio de la marihuana legal- puede parecer exagerada pero es, si se mira bien, justificable.
Abrazado a un cogollo: el legado al que se aferra Mujica
La legalización de la marihuana es, acaso, el único logro con el nombre propio del expresidente