"Yo no venía ni participando de los partidos. Jugué 15 minutos con Francia y después no jugué más; ni en la serie, ni en los octavos había tenido chance de nada. Empieza la semana previa al partido y el maestro no escatima los detalles; entonces dice, los titulares van hacia un arco y patean los 11 varios y los suplentes van al otro arco y patean 3 penales cada uno y a mí me tocaba ser el último. Acomodo la pelota, pateo los tres penales y erro los 3, Martín Silva me ataja dos y el otro se me va por arriba, había altura y estaba todo el tema de la Jabulani. En la caminata yo iba preocupado de que no le encontraba la vuelta; de repente se me arriba Seba Eguren y me dice: "Papote, vamo arriba que capaz mañana te necesitamos" y uno por ese orgullo que tiene de no dar el brazo a torcer le dije: "tranquilo papote que mañana ganamos con la firma de la casa". Ahí medio se dio cuenta de lo que yo pensaba y viste como es Seba exagerado para hablar empieza a decir: 'no, no me diga eso que no estoy preparado, empiezo a tomar ya algo para el corazón'. Y bueno llega el partido; arrancamos perdiendo, lo empatamos, el maestro me llama para entrar a falta de 20 minutos. Llegan los alargues, el penal en el minuto 120, lo erran y empieza lo previo a los penales. Ahí los nervios y la ansiedad te van comiendo por dentro pero por fuera demuestras buena vibra. Yo empecé a decir: "Vamo arriba que esto fue un aviso y está para nosotros". En ese momento el maestro da los nombres y dice: 'Primero Forlán, después Victorino, Scotti...' y me nombra cuarto; entonces yo le digo: "Disculpe maestro, ¿me deja patear el quinto? Tengo un lindo presentimiento". Ahí me mira, medio que sospecha y pone al Mono Pereira cuarto y a mi quinto; y bueno llegan los penales, ellos erran el 4to, nosotros también, Nando ataja de nuevo el 5to y bueno... me sobró el quinto penal".
Luis Suárez: el mejor nueve del mundo
"Feliz de la vida por la familia que ha formado, porque ha tenido la personalidad de salir ante situaciones muy complejas y adversas de todo tipo; desde lo personal y lo deportivo que él es capaz de darlas vueltas y transformarlas en positivas. Es el mejor 9 del mundo, disfrutémoslo que por suerte tiene ese mix de que la rompe en el club y la rompe en la selección, que no siempre sucede".
Un clásico muy pasional: Newell`s – Rosario Central
"El clásico que más me impactó con la locura con la que se vive es Rosarios Central- Newell´s. Llegar a la ciudad y darme cuenta de lo que significa ese partido y de que tu vida puede pasar a ser buena o mala durante 6 meses según si ganaste o perdiste es una locura. No es si pierdo en 15 días se olvidan; no, no, ahí es tremendo si perdés, encanútate. Decir que tuvimos con aquel equipo de Miguel Russo la virtud de ganar 3 clásicos seguidos, 2 en el gigante y uno en el estadio de Newell´s, fue fantástico a tal punto que un día fuimos a comer de casualidad a una parrillada, llamada Buemes; comimos y nos fuimos. A los 15 días me suena el teléfono y era el dueño, me dice: "me gustaría que vuelvas que tengo un regalo para vos". A los días voy, viste que uno siempre está dispuesto a los regalos, de arriba un rayo. Lo cierto es que llego y la mesa donde había comido estaba en vuelta en papel de regalo y con un moño. ¿Me van a regalar una mesa? Pensé... sin embargo me dijeron que la abriera y ahí me di cuenta que habían cambiado el orden del local, esa mesa había pasado a ser la 13 y estaba pintada con el escudo de Nacional, el de Uruguay y el de Central y decía 'Loco 13 Abreu'.