En el caso concreto de la ganadería, Aguerre reiteró que Uruguay debe competir con calidad y no con cantidad. Y agregó que agregar valor a la producción es asegurar la calidad.
El primer embarque de carne natural certificada, que se concretó el viernes 4 en las instalaciones del Frigorífico San Jacinto, fue una ocasión propicia para que el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Tabaré Aguerre, insistiera en el camino que debe recorrer la producción de alimentos."Esta es de las cosas que entusiasman. Por la satisfacción que implica algo que requiere el trabajo coordinado" del sector público y el privado, "mucho más que por el valor agregado económico", dijo Aguerre en el comienzo de una alocución de 35 minutos.
Antes había presenciado en las cámaras frigoríficas del San Jacinto el embarque de 5 toneladas de carne natural certificada con destino a EEUU. La carne tuvo su origen en Vaquería del Este, un grupo de 30 productores que trabajan juntos desde hace una década y media.
Aguerre agradeció en especial al Frigorífico San Jacinto al recordar que de sus cámaras salieron los primeros embarques de la cuota 481 de alta calidad para la Unión Europea en 2012 y de carne ovina desosada para EEUU en febrero de 2014.
Esos emprendimientos "no son patrimonio de una empresa ni de un grupo de productores porque detrás está el desarrollo de una filosofía como un bien público, pero para aquellos que aceptan el desafío y hacen el esfuerzo para concretarlo", remarcó el ministro, y agregó que "en la lógica de construirle oportunidades a la gente, lo que importa es construir oportunidades comerciales, tecnológicas, de agregar valor".
Aguerre dijo que para que esas oportunidades "sean sostenibles en el tiempo" detrás deben existir organizaciones de productores, relaciones con la industria mediante contratos e instrumentos que premien la calidad.
El ministro aseguró que "se puede agregar valor de diferente forma" y "a Uruguay le toca vivir en un mundo preocupado por los antibióticos. Y esa es la oportunidad de diferenciación que tiene el producto que vimos cargar hoy", en alusión a la carne natural certificada que se produce sin antibióticos, sin anabólicos, a cielo abierto en campo natural.
Más adelante, Aguerre retomó el concepto de tarea colectiva del emprendimiento, al señalar que "Uruguay tiene que estar en todos los mercados porque producimos en suelos que valen US$ 2.00 o US$ 3.00 la hectárea y competimos con países que producen por distintas circunstancias –infraestructura, culturales, de seguridad jurídica, sanidad o clima– en tierras que valen US$ 800 o US$ 1.000 la hectárea".
Agregó que "si esto es un negocio, parece bastante razonable que tengamos que preocuparnos por agregarle un valor diferencial porque commodity contra commodity estamos fritos. Y por eso Uruguay no puede tener la estrategia de la cantidad, sino de la calidad. De la diferenciación, de la segmentación, del posicionamiento estratégico en todos aquellos atributos que pueda generar". Aguerre añadió que "esa capacidad no la pueden generar los privados en forma individual ni el Estado con discursos. Se construye con acciones coordinadas que implican articular".
Al final de su alocución, el ministro dijo que "cuando sueño con el Uruguay agrointeligente me imagino un país con un alto grado de preservación de sus pastizales naturales más productivos. Me imagino un país que sepa qué pastizales son y dónde están" porque existe "65% de la superficie nacional cubierta de pastizales naturales sin ninguna cartografía del campo natural".
Aguerre dijo que no le gusta "el más o menos" y remarcó que Uruguay "tiene que competir en base a la diferenciación en genética, en el sistema de producción, en la institucionalidad y en el cumplimiento de las normas".
Un viejo objetivo
El vicepresidente del Frigorífico San Jacinto, Gastón Scayola, informó a El Observador Agropecuario que el primer embarque de 5 toneladas de carne natural certificada "salió con destino a una cadena de supermercados de alto nivel de la comunidad judía en Nueva York". Se embarcaron cortes con la marca Nirea Verde y Tevyas Ranch, que es del cliente estadounidense. En una breve alocución tras el embarque, Scayola dijo que la carne natural certificada a EEUU "es un viejo objetivo –y también un desafío de largo plazo– para diferenciarnos de nuestro competidores, basados en la trazabilidad individual del ganado. El industrial reconoció que ese objetivo "no se logra sin el cliente empujando, más la industria, un grupo de productores y el MGAP trabajando en la misma línea".
Un espaldarazo
El presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Federico Stanham, dijo a El Observador Agropecuario que el primer embarque de carne natural certificada "es un logro que comenzó con la certificación de predios ganaderos" y aseguró que "crece la demanda por este tipo de carne natural en el mercado estadounidense". En su alocución en el frigorífico, Stanham remarcó la perseverancia "porque son procesos técnicos complejos, que a veces demoran" y la colaboración entre los involucrados. "Es un espaldarazo a los productores, a la industria que arriesga y al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca por todo lo hecho, además del equipo técnico de INAC", dijo Stanham, y reveló que conoció hace poco al importador y es "la persona más entusiasmada".
Un ejemplo
El presidente de Vaquería del Este, Aníbal García Ricci, se mostró muy contento luego del embarque de la carne natural certificada para EEUU que tuvo su origen en ese grupo de productores que nació "hace 15 años, de dos grupos CREA del este del país que tenían la inquietud de protocolizar la producción". García Ricci recordó la vinculación de Vaquería del Este con el Frigorífico San Jacinto en 2001, con acuerdos de "premios y castigos", y luego la participación a partir de 2003 en los programas de carne natural certificada de INAC, así como la participación voluntaria en el Plan Piloto de la trazabilidad individual del ganado "al avizorar todo su potencial". El productor concluyó que "quedan deberes, pero esto es un ejemplo de lo que podemos lograr todos juntos".